Tres cosas hay en la cocina (albóndigas, madalenas y flan) que me quiten el sentío, me las pongas como me las pongas. No me sé resistir. Me gustan todas. Y en Gallina Blanca me traían una forma nueva de hacer albóndigas. Acabáramos. Como si me hiciera falta que me dieran cuerda. Por supuesto, están buenísimas (¡son albóndigas!), aunque la salsa un poco más espesa me hubiera gustado un poco más (tan fácil como echar menos agua).
Ingredientes:- 1/4 kg de carne picada (en mi caso, de ternera)
- 1 huevo
- una pastilla de sazonador de ajo
- perejil picado
- pan rallado
- harina
- 1/2 cebolla
- una cucharada de tomate triturado
- un vaso de vino blanco
- una pastilla de caldo de pollo
Mezclamos la carne picada, el sazonador de ajo, el perejil picado, el huevo batido y el pan rallado y amalgamamos bien.
Formamos las albóndigas, las enharinamos y freímos.
Picamos la cebolla y la freímos en la misma cazuela.
Añadimos el vino blanco y dejamos unos minutos.
Agregamos el tomate y las albóndigas y cubrimos con un caldo hecho con la pastilla en 1/4 litro de agua caliente.
Tapamos y dejamos cocer 15 minutos.
Servimos con arroz.


