Tenía yo antojo de costillar de cordero, y me dijo el Barbas que, ya que pillábamos un costillar, hiciéramos una salsa rica, nada de asado y punto. Yo no veía ningún problema en asado y punto, pero cuando mi Barbas se hace con la cocina, él manda. Habíamos hecho un caldo de carne y pollo, y con eso hicimos la media glasa para hacer la perigurdina: si tienes las bases, no necesitas más y la cocina francesa sale sola. La fuente fue Escoffier, aunque para asar el cordero usé esta receta, considerando, eso sí, que un costillar tiene menos chicha que una pierna.
Ingredientes:- un costillar de cordero
- salsa media glasa (receta aquí)
- tomillo
- sal
- aceite de oliva
- trufa negra (en conserva, en nuestro caso
- vino de Madeira
- Patatas para freír (en este caso, congeladas)
Precalentamos el horno a 170º y metemos en la parte baja un recipiente lleno de agua.
Frotamos el costillar con sal, aceite y tomillo y lo ponemos en una fuente amplia con la piel hacia arriba.
Asamos media hora, añadimos un vaso de agua y asamos otra media hora.
Subimos a 200º y asamos otros 15 minutos (siempre vigilando para que no se queme).
Hacemos la salsa en medio litro de salsa media glasa agregando una trufa laminada y vino de Madeira y dándole un hervor.
Servimos el cordero regado con la salsa.



