domingo, 19 de diciembre de 2010

Pollo en salsa chipotluda

Chipocludo es un sinónimo de estupendo no reconocido por la RAE; si la salsa de marras está hecha con chiles chipotles, es, concretamente, chipotluda. Esta receta, ultrapicante, la hice para mi Barbas, mi hermano Yorch y mi cuñada Iliana, expertos comedores de picante. Fue un acto de placer masoquista: les encantó, a pesar de todo lo que picaba. Y se llevaron la salsa que sobró para repetir hoy con arroz y unos huevos fritos. Ése es el significado de éxito culinario, ¿no?

La receta es de Carmen, una amiga de mi madre, pero creo que ella es más tibia: yo le eché todo el bote de chipotles y me quedé más ancha que larga. Me lo agradecieron.

Como siempre, decir que los botes de chiles chipotles pueden conseguirse en los abastos donde vendan productos la Costeña: algunos hipermercados, el mercado de la Boquería y, en ocasiones, El corte inglés, además de tiendas especializadas en productos latinoamericanos.

Y, por último, decir que probablemente ésta sea la última entrada del año, porque mañana el Barbas y yo nos vamos a México por las navidades. Aunque seguramente cocine allí, no sé si podré acceder a un kit de publicación de recetas (photoshop + mozilla), por lo que mejor no prometo nada. Pero pienso hacer acopio de recetas y latas para llevarlas a cabo, y visitaré vuestros blogs, eso seguro. En cualquier caso, os deseo felices navidades, una entrada triunfal en 2011 y que los reyes os traigan deliciosos regalos. Nos vemos el 7 de enero.

El arroz es esencial en este plato, porque ayuda a suavizar la sensación de picor.
Ingredientes:
  • una lata de chiles chipotles
  • 1 lata de tomate rallado
  • pollo sin piel (yo usé solomillos de pollo)
  • cebolla (yo usé 4 cebollitas francesas que tenía)
  • ajo
  • zanahoria
  • sal y pimienta
  • aceite de oliva
  • agua
Ponemos en el vaso de la batidora los chipotles y el tomate rallado y lo mezclamos bien; lo probamos reducimos el picor con un poco de agua y volvemos a mezclar.
Cortamos el pollo en dados y lo freímos a fuego lento con el ajo picado, salpimentando.
Cuando estén a medio hacer, añadimos la cebolla en tiras, y seguimos friendo.
Cuando todo el pollo haya cambiado de color, agregamos la mezcla de chipotle con tomate y agua y las zanahorias en rodajas.
Mezclamos bien y dejamos cocer un cuarto de hora más o hasta que el pollo esté tierno.
Acompañar de arroz blanco y, si se puede, tortillas de maíz.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Almejas a la sanluqueña

Me ha gustado tanto el libro de cocina gallega, que me he comprado el de cocina andaluza de la misma colección; tenía el típico librillo para turistas, pero éste es la caña, porque yo estoy bastante pez de cocina andaluza fuera del gazpacho y el pescaíto frito, y, mira tú, voy a ampliar horizontes... Creo que la idea ha sido un éxito, porque el Barbas me ha dicho: esto hay que repetirlo.

Fácil, buena y rápida, ¡cómo resistirse!
Ingredientes:
  • almejas
  • 1 cucharada de aceite
  • 1 cucharada de vino blanco
  • 1 cucharada de pimentón dulce
  • sal
Dejamos las almejas en agua con sal entre media hor y una hora y luego las lavamos bien al grifo, para que suelten la arenilla.
En una sartén o cazuela de fondo grueso echamos el aceite, las almejas, el vino blanco, el pimentón y la sal y la tapamos.
Cocemos agitando la sartén para que el colorcillo del pimentón quede repartido.
Servimos cuando las almejas se abran.

martes, 14 de diciembre de 2010

Desayuno turco

Una cosa está clara: nos encanta poner cosas nuevas en el blog, pero hacer cositas que gusten a nuestros comensales y nuestras sufridas cobayas es lo que, en realidad, alimenta nuestros blogs. Por eso, cuando ayer el Barbas vio las olivas de Kalamata (un tipo griego, más fuertes y saladas que las de aquí), en seguida se me ocurrió sugerirle hacer hoy un desayuno turco. ¿Creéis que dudó o se resistió?

Esto, con alguna variación, es lo que desayunaba el Barbas en el viaje a Turquía. Yo echaba menos cosas, porque soy muy continental; en Estambul salíamos a la terraza, y ahí estaba la Mezquita Azul, unas vistas impresionantes para abrir el día. Yo he podido reproducir casi todo el desayuno salvo el efecto arquitectónico, y se ha quedado muy contento.

Los sigara boregi (los cigarritos de queso y pasta), por otro lado, son un plato que probé yo hace doce años cuando fui a Turquía, y me encantaron, pero he vivido en la inopia de cómo se llamaban; en este viaje, por fin, se hizo la luz. Y, como me compré un libro de recetas turcas, he podido traéroslas; la verdad, dudaba de que me quedaran igual, pero la diferencia estriba en que en Turquía ponen más sal al queso que los griegos, o tal es mi percepción.

Lo pongo en aperitivos y botanas porque cada una de las partes del desayuno podrían servir de aperitivo o mezze, como se llaman en Turquía y Grecia los aperitivos. Aunque hayan tenido tantos conflictos Turquía y Grecia, comen muy parecido; por motivos de intendencia, casi todos los productos son griegos (las olivas, el queso feta y el tzatziki).

Llevo días observando que en muchas tiendas no tienen el feta original, sino cosas que nos intentan pasar por feta y se hacen en sitios tan exóticos como Escandinavia o Francia, lo que me parece fatal. El feta es griego, comprar otra cosa es adulteración. Habría que ver lo que pasaría si hicieran un camembert en Chequia, cómo se pondría la gente. ¿Por qué hacemos lo mismo con el feta, porque Grecia es un país más pobre y agrario que Francia?
Ingredientes:
  • 1 tomate
  • orégano
  • 1 queso feta
  • 2 huevos
  • 1 lámina de pasta brik
  • perejil
  • un puñado de aceitunas de Kalamata
  • aceite de girasol (para freír)
  • aceite de oliva (para aliñar)
  • salsa tzatziki
Para los tomates aliñados:
Lavamos el tomate.
Lo cortamos en rodajas.
Espolvoreamos con orégano.
Vertemos aceite de oliva.

Para las aceitunas de Kalamata:
Las escurrimos del líquido de conservación y las ponemos en el plato.

Para los sigara boregi:
Separamos la clara de la yema.
Cogemos 80 gr del feta y lo desmenuzamos, mezclándola con la yema y el perejil.
Dividimos la pasta en ocho partes iguales.
En la parte central de la pasta ponemos el queso.
Untamos la clara en los bordes de la pasta para cerrar el paquetito como si fuera un cigarrillo (de ahí lo de sigara).
Freímos en aceite de girasol caliente y escurrimos.

Para el huevo:
Cocemos en agua salada diez minutos desde que empiece a hervir el agua.

Para el feta:
Cogemos el resto del queso feta (unos 120 gramos) y lo cortamos en cuadritos.
Espolvoreamos orégano y regamos con aceite de oliva.

Para el tzatziki:
Yo he usado un tarro de tzatziki, pero si queréis hacerlo en casa, mezclad un yogur griego batido, pepino, ajo picado, zumo de limón, aceite de oliva y sal al gusto hasta darle textura de crema.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Falsa escudella barrejada

Lo de los pucheros y ollas podridas (no me gusta nada este nombre, pero su razón de ser tendrá) es un fenómeno culinario bastante extendido no ya por el territorio español: Marruecos tiene la Adafina y los franceses su pot-au-feu, por poner dos ejemplos. Respecto a España, sin pensar mucho se me ocurren cuatro formas distintas de cocido, con distinto nombre y variaciones en los ingredientes, pero con dos características comunes: llevan legumbres y son capaces de levantar a un muerto. Quede dicho, pues, que me encantan los pucheros contundentes.

Servidora es madrileña, aunque viva en Sant Cugat. Para mí, el cocido de referencia es el de los madriles, especialmente el de mi madre, que es colosal. Pero en Cataluña hacen una cosa que me encantó cuando la oí: la escudella barrejada: en vez de comer el cocido en dos tiempos, se come todo mezclado (tal significa barrejat). Yo tiendo a comerme el cocido en el mismo plato, si puedo, por lo que, a partir de un puchero que hice ayer por la tarde, decidí hacer una escudella barrejada de mentira.

Y digo de mentira porque no tiene la pilota tradicional (un albondigón de carne y piñones que se cuece con la escudella catalana) y porque no cocí los garbanzos, sino que los he comprado en el súper ya cocidos; tampoco tiene butifarra negra, pero es que no tenía ganas de ver las sangritas flotando en mi sopa. En vez de galets he echado estrellitas de pasta. También es de mentira porque compré los ingredientes en bandejas de ésas del súper, y no sé qué tan fiables son. Pero, para no ser de verdad, me ha encantado. Quedo emplazada para hacer la escudella en dos tiempos, pero eso ya será el año que viene...

No será escudella de verdad, pero estaba muy buena, el caldo en su punto.
Ingredientes:
  • morcillo
  • 1 pata de pollo
  • 1 codillo de cerdo
  • tocino
  • 1 hueso de ternera
  • un palmo de chorizo
  • zanahoria
  • unas hojas de col
  • chirivía
  • nabo
  • apio
  • puerro
  • 1 cebolla con un clavo de especia
  • aceite de oliva
  • 1 pastilla de avecrem
  • agua
  • 1 bote de garbanzos cocidos
  • estrellas de pasta
En una cazuela grande (yo usé la olla de 6 litros) echamos todos los ingredientes sólidos menos los garbanzos y la pasta.
Echamos agua hasta casi llenarla.
Sazonamos con el avecrem y regamos de aceite de oliva.
Cocemos durante unas tres horas, rellenando el agua.
Dejamos reposar toda la noche.
Al día siguiente, colamos el caldo y dejamos las partes que queramos mezclar con la sopa (en nuestro caso, la col, el codillo, el morcillo, el tocino, el chorizo y el pollo) y los calentamos en el horno.
Escurrimos los garbanzos del líquido de conservación y los metemos en el caldo, cociendo al mínimo al menos 15 minutos, para que se impregne del sabor.
Repartimos las carnes y verduras en los platos.
Hacemos la sopa echando pasta al caldo y servimos la sopa en los platos con carne, procurando que incluya garbanzos y pasta...

sábado, 11 de diciembre de 2010

Pimientos del piquillo rellenos de gulas y gambas con isótopo de bechamel

El futuro bloguero, patrocinado por Yemas Santa Teresa, ha convocado el concurso de recetas navideñas Santa Teresa, en el que participo con esta receta.
Ya había hecho una receta parecida (aunque no la había publicado), y el otro día que venía gente iba a repetirla, pero por no bajar al alcampo por ingredientes, opté por cambiar el relleno de los pimientos. El Barbas sugirió añadir gulas a las gambas, y el resto es platos limpios y relucientes (el pan hecho en casa ayudó, jeje).

Lo del isótopo os lo explico ahora: en química, un isótopo de un elemento tiene las mismas propiedades químicas, pero distinto peso, pues varía el número de neutrones; sin embargo, tienen el mismo número atómico (por tener igual número de protones) y ocupan el mismo lugar en la tabla periódica (de ahí el nombre de isótopo, isos=mismo; topos=lugar). Sobre esta premisa, yo pensé que una bechamel hecha con nata tiene las mismas propiedades a priori que una bechamel normal (hecha con leche), salvo que es más densa y pesada.

Al final formé una estrella con los pimientos y la salsa en medio...
Ingredientes:
  • un tarro de pimientos del piquillo enteros
  • 1 litro de nata (no se usa entero, pero con un bote más pequeño os quedaríais cortos)
  • media bandeja de gulas del norte (o el nombre comercual que prefiráis)
  • 150 gr de gambas peladas
  • mantequilla
  • aceite de oliva
  • harina
  • sal y pimienta
Secamos bien las gambas peladas con papel de cocina para que no suelten agua.
En una sartén doramos un ajo en láminas y una guindilla en aros para que suelten el sabor, pero los sacamos antes de que se quemen para que no amarguen el aceite.
Rehogamos gulas y gambas en ese aceite, salpimentando.
Rellenamos los pimientos con el contenido de la sartén; no es necesario cerrarlos con un palillo.
Los disponemos en los platos como más nos guste (alineados, en estrella...).
Mientras, hacemos la bechamel echando mantequilla en una sartén de fondo grueso; doramos la harina y vamos formando la bechamel echando nata e impidiendo que se formen grumos; como la nata es más espesa, hay que estar muy pendiente e ir dando vueltas hasta que vaya adquiriendo el punto deseado; si resultara demasiado espesa, se puede aligerar con un poco de leche.
Echamos la bechamel sobre los pimientos y servimos.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Gambas al ajillo

Seguimos con la colección de recetas de los bares de España. Pero es que ayer me levanté con un antojazo de gambas al ajillo... No tenía gambas frescas, pero sí congeladas, y no iba a dejar pasar la ocasión ni el antojo, por lo que saqué unas cuantas por la mañana para asegurar el tiro por la tarde. Me quedaron para mojar pan (lo cual es mérito de este plato tan rico). Y eso que se me olvidó lo del perejil picado...

Todavía en la sartén.
Ingredientes:
  • 150 gr de gambas peladas congeladas
  • 2 dientes de ajo
  • 1/2 guindilla seca
  • aceite de oliva
Sacamos las gambas del congelador unas horas antes de prepararlas, para que se descongelen bien.
Las secamos a conciencia con papel de cocina, para que no nos agüen el aceite.
Cortamos el ajo en láminas y la guindilla en aros.
Ponemos el aceite a calentar en la sartén.
Doramos el ajo y la guindilla.
Cuando empiece a cambiar de color, añadimos las gambas y las hacemos hasta que cambien de color.
Servimos.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Vasitos de yogur con granada

Ya sabéis que soy de pocos postres, porque intentamos portarnos bien y además se me dan bastante mal, por lo que se juntan el hambre y las ganas de comer... Como no debo esmerarme (no vaya a ser que me salgan bien y me los coma, porque el Barbas no es dulcero), los busco sencillos, sobre todo si vienen visitas. Éste lo encontré en la revista comer bien, y me pareció acertadísimo: sencillo, no demasiado calórico ni dulzón, sin dejar de ser un postre... Por lo que, al encontrar granos sueltos de granada en el mercadona, estaba cantado...

La revista pone más granada y yogur por ración, pero quise hacer raciones limitadas...
Ingredientes (para 6 vasitos):
  • 100 gr de granada
  • medio vaso (de vino) de vino tinto
  • 1 cucharada de azúcar
  • 2 yogures griegos
  • virutas de chocolate
Ponemos a marinar las granaditas en una solución de vino tinto y azúcar (por lo que usad un buen vino, huelga decirlo) durante media hora.
Pasado ese tiempo, mezclamos y batimos los yogures.
Ponemos las granadas escurridas en el fondo de los vasos y cubrimos con el yogur.
Decoramos con las virutas de chocolate y servimos en seguida.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Revuelto de espárragos, ajetes y gambas

Parece mentira que nunca hubiera hecho este plato tan sencillo y rico, a veces me voy por las ramas y dejo de lado delicias como ésta. Pero como compré ajetes para otra cosa, me lié la manta a la cabeza y cogí un manojo de espárragos verdes y unas gambas congeladas (ya sé que no es lo mismo, pero a corto plazo lo puedo utilizar en muchas más cosas), y les di pronta salida al plato. Sé que hay gente que le echa nata, pero en mi caso, cuatro ingredientes (más el aceite de rehogar), y a disfrutar.

Claro que, si tienes ganas de hacerlo de forma más regular, se puede hacer en tortilla... ¡Estará igual de bueno!
Ingredientes (para 2 personas):
  • un manojo de espárragos (si son puntas de espárragos, mejor)
  • ajetes
  • 100 gr gambas peladas
  • 4 huevos
  • aceite para rehogar
Cortamos los espárragos, quitando la parte dura.
COrtamos la parte verde de los ajetes, dejando sólo la parte tierna.
Rehogamos en aceite los espárragos para que se ablanden.
Agregamos los ajetes hasta que tomen color.
Si son gambas descongeladas, las secamos con papel de cocina para que no suelten agua y las agregamos.
Cuando las gambas cambien de color, echamos los huevos sin batir.
Revolvemos bien hasta que el huevo esté en el punto que nos guste.
Repartimos por los platos y servimos.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Habas a la catalana

El otro día, con la ensalada de habas y bacalao, el Barbas me dijo que le gustaban mucho las habas a la catalana; como iba a quedar con las chicas del gimnasio, pensé hacérselas para ese día, que ha resultado ser hoy.

Llegamos al siguiente punto: ¿y qué receta uso yo de habas a la catalana? En seguida se me ocurrió la respuesta: en el Blog de cuina de Dolorss: aunque no se reduce a la cocina catalana, es una maestra y la conoce de primera mano. La he adaptado a mis ingredientes, no es 100% plagio.

El Barbas se lo ha comido mientras yo estaba por ahí, por lo que, hasta que no he vuelto, no he sabido si le ha gustado. Frases como te has perdido mis caras de placer, repítelo cuando quieras... por lo que nos hemos quedado contentos. Así da gusto, aunque una no lo vea de primera mano.

Lo he fotografiado en la cazuela porque no estaría a la hora de servirlo.
Ingredientes (por persona):
  • 1 cebolleta
  • 1 ajete
  • 1 tomate
  • panceta
  • 1 longaniza
  • 1/2 palmo de butifarra negra (o una morcilla de cebolla)
  • 200 gr habas (en mi caso, eran congeladas)
  • menta
  • laurel
  • sal y pimienta
  • agua
  • 1 cucharada de manteca de cerdo
  • un vaso de vino de moscatel
Derretimos en una cazuela la manteca de cerdo.
Echamos la cebolleta y el ajete picados y dejamos dorar.
Cuando se hayan dorado, añadimos la panceta en lardones y doramos unos cinco minutos.
Agregamos la longaniza en trozos y el tomate en dados y mezclamos durante 5 minutos.
Echamos las habas, la menta, el laurel y el moscatel, damos unas vueltas para que se mezclen los sabores y echamos un vaso de agua.
Sazonamos.
Cocemos todo junto durante unos 20 minutos; pasado ese tiempo, agregamos la butifarra negra y damos un hervor.
Como recomienda Dolorss, lo mejor es hacerlo de un día para otro.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Judías pintas aceleradas

La verdad, me encanta la olla exprés, es uno de mis artilugios de cocina favoritos: te ahorra tiempo y me encanta cómo sale la comida. Pero el otro día encontré una vieja receta de judías estofadas, y pensé hacerla en cazuela normal; además, el otro día en Estoy cocinando (blog que sigo aunque no siempre comente, quechuloalgodulce me tiene encandilada con los panes tan ricos que hace... entre otros platos) se marcó unas alubias con chorizo sin olla exprés que me dieron más alas para ponerme a intentarlo. El domingo, después de votar, me puse, hasta que se me ocurrió mirar el reloj: si las hago tradicionalmente, comemos a las siete. Resignación. Nada de slow food. Saqué la olla y las hice ahí. Me quedé muy satisfecha (pero mucho, ¿eh?), aunque todavía tengo pendiente unas judías lentas.

Y después del festín, a portarme bien.
Ingredientes (para 2 personas):
  • 200 gr de judías pintas crudas
  • 1 punta de jamón
  • 200 gr de tocino
  • 2 choricitos (mejor si son un poco picantes)
  • 1 morcilla (opcional)
  • 1 cebolla
  • 2 cucharadas de salsa de tomate
  • aceite de oliva
  • 2 dientes de ajo
  • laurel
Ponemos las judías en remojo en agua fría la noche anterior.
Las escurrimos y las ponemos a hervir en 1 litro de agua fría.
Cuando el agua rompa a hervir, las escurrimos y las ponemos en un litro de agua fría con la punta de jamón, el tocino, el laurel y el chorizo.
Tapamos la olla y contamos 13 minutos desde que empieza a salir el vapor.
Despresurizamos pasado ese tiempo.
Pelamos y picamos la cebolla y la picamos.
Pelamos el ajo y lo picamos.
En una sartén calentamos aceite y sofreímos cebolla y ajo.
Cuando se ablanden, añadimos la salsa de tomate y un poquito del caldo de las judías.
Incorporamos el contenido de la sartén a las judías, volvemos a tapar la olla y contamos seis minutos desde que salga el vapor.
Despresurizamos pasado ese tiempo.
Si le vamos a poner morcilla, la troceamos y la calentamos entre dos platos durante un minutos en el microondas (lo que puede dejar el micro perfumado unos días).
Troceamos el tocino y el chorizo y lo repartimos en los platos, así como la morcilla.
Servimos las judías.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Carpaccio a la mostaza según Martín Berasategui

En casa comemos carpaccio una vez a la semana; debe de ser de los pocos días que no hago plato único, porque lo suelo acompañar con pasta o risotto, según las ganas que tenga (si estoy poco trabajadora, pasta, a qué engañarnos). Hasta hace poco, hacía dos variedades: a la mostaza o Lennon & McCartney; pero mirando el libro de Berasategui de cocina casera, vi su versión del carpaccio a la mostaza, que de alguna manera reúne el Lennon & McCartney con el de mostaza y le añade Jerez. ¡Ya tardábamos! Éste es el que hacemos ahora, ni qué decir tiene: se tarda lo mismo y tiene mejores resultados.

Y encima no tardas en untar la mostaza con la carne, fácil, sencillo y efectivo. Como a mí me gusta.
Ingredientes (por persona):
  • 1 paquete de carpaccio (incluye el queso)
  • 1/2 bolsa de rúcula
  • mostaza de dijon
  • aceite de oliva
  • limón
  • un chorrito de jerez
Abrimos el carpaccio para que se oree (la carne se despega mejor cuanto menos fría esté); despegamos los filetes y los distribuimos por el plato.
Cubrimos con la rúcula y repartimos el queso por encima.
Hacemos una vinagreta con el aceite, el limón, la mostaza y el jerez, mezclando bien.
Echamos la salsa por encima del carpaccio.
Servimos.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Ensalada de bacalao con habitas

Dada la rasca que está haciendo, después de la ensalada cayó un tazón de caldo; sin embargo, este plato llena bastante, entre el pescado y las habas. A ver qué os parece...

Se puede tomar tibia o fría...
Ingredientes (por persona):
  • 100 gr bacalao desalado
  • 100 gr habitas congeladas
  • escarola
  • 1/4 parte de una cebolla
  • 1 tomate
  • aceite de oliva
  • vinagre balsámico
  • unas hojas de menta
Picamos la cebolla y la sofreímos hasta que esté transparente.
Añadimos las habitas, las salteamos y añadimos un vaso de agua y el bacalao, previamente desmigado.
Dejamos cocer a fuego lento hasta que el agua se haya evaporado casi por completo.
Mientras, cortamos los tomates en dados, los ponemos en un cuenco y los aliñamos con el aceite y el vinagre en relación 1 a 3 y la menta picada.
Lavamos, escurrimos y troceamos la escarola, y la repartimos en los platos.
Disponemos la escarola unas cuchatadas de bacalao y habitas y aliñamos con la mezcla de tomate y menta.
Servimos.

martes, 23 de noviembre de 2010

Salmón con verduritas

He aquí un plato ultradietético, aunque al Barbas lo de ultra no le fascinó, porque de tan sano, parecía comida de hospital. Pero, tras tantos ágapes, un poco de desengrase es beneficioso. La saqué de una revista, que incluía brécol en el plato; como no me gusta, no lo puse, aunque le habría dado más color...

A día de hoy, me gustan más los lomos que las rodajas: tienen menos espinas y, por ende, son más fáciles y menos laboriosos de comer. Menuda vaga estoy hecha.
Ingredientes (por persona):
  • una rodaja de salmón
  • 100 gr de patata
  • 1 zanahoria grande
  • limón
  • caldo de pescado
  • aceite de oliva
  • sal y pimienta
  • perejil picado
Raspamos la zanahoria, pelamos la patata, las lavamos y las torneamos con un cuchillito (o con el pelapatatas, gran invento).
Las sazonamos y las ponemos a cocer en la olla rápida 3 minutos (se pueden añadir 2 ramitos de brécol por persona).
Salpimentamos el salmón y cocinamos las rodajas brevemente en una sartén con aceite; al voltearlo, añadimos el limón y un poco de caldo de pescado.
Colocamos la rodaja en la fuente de servir con las verduras hervidas bien escurridas.
Podemos ligar el jugo con maizena diluida en agua o con un espesante similar (a mí con la maizena me salen unos grumos como pianos, por eso la descarté).
Espolvoreamos perejil picado, vertemos esta salsita sobre el salmón y servimos.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Sopa de pollo con pasta y primer aniversario del blog

Hoy hace un año publiqué mi primera receta en este blog: galets rellenos de espinacas y gambas. Al principio empecé esta aventura sin saber lo que me esperaba, pero tras conocer a tanta gente y aprender tantas cosas, desde luego dan muuuuchas ganas de seguir. Había pensado hacer un dulce para este aniversario, pero soy una repostera digamos que discreta, por lo que nos decantaremos por lo salado...

En mi familia somos muy soperos; mis hermanos y yo tenemos el hábito de tomarnos primero el caldo y luego la pasta o el arroz; no es muy educado, pero es un placer para nosotros tomarnos la sopa así... ¿Y qué mejor manera de celebrar el aniversario que con una sopa rica, máxime con la rasca que hace? (Aunque a mí eso no me arredra, puedo tomar una buena sopa, como diría José Martí, en julio como en enero).

Hoy tocaba de pistoncitos; otros días de letras, o de cabellines... en la variedad está la diversión.
Ingredientes:
  • un hueso de ternera
  • 1 punta de jamón (de hueso, pero si tiene algo de carne, mejor)
  • pollo (en este caso, tres alitas; otras veces el casco de las costillitas)
  • 1 muslo de gallina
  • zanahoria
  • puerro
  • apio
  • nabo o chirivía (en este caso era chirivía, porque era una bandeja)
  • media cebolla con un clavo (de especia) insertado -yo he usado una cebollita francesa por la mitad con un clavo en cada parte-
  • aceite
  • sal
  • pasta
  • agua
  • un chorrito de jerez
Echamos los ingredientes sólidos en una olla grande y cubrimos con agua hasta que sólo queden dos o tres dedos del nivel.
Agregamos la sal y el aceite.
Tapamos la olla y empezamos a contar diez minutos cuando empiece a echar vapor (ya sé que es mejor tenerlo cociendo rato, pero cuando hago caldo siempre me entran las prisas).
Cuando pase el tiempo, despresurizamos y abrimos la olla (con este caldo se pueden hacer maravillas: usarlo para condimentar otro plato o sopas, muchas sopas).
En una cazuela aparte ponemos un cuarto de litro de agua por cada persona que vaya a comer sopa y lo ponemos a hervir (recién hecha tarda muy poco en bullir).
Cuando bulla, le echamos la pasta deseada y cocemos el tiempo que diga el fabricante (yo opto por el menor tiempo posible, porque luego, en un caldo muy caliente, sigue haciéndose).
Apagamos el fuego y echamos el chorrito de jerez, que además de aromatizar detiene la cocción.
Servimos.
Va en gustos y tiempo del que se disponga, pero se puede añadir pollo desmigado, huevo duro, jamoncito...

sábado, 20 de noviembre de 2010

Bistecs al emmental

Cuando yo era pequeña, mi madre tenía una colección de cuadernos de cocina llamada Comer bien; a mí me encantaba ojear los números, porque aunque lo de la cocina sea relativamente reciente, siempre me ha gustado comer. Una de las recetas que me llamaron la atención fue ésta, que intenté hace unos meses, pero no me gustó tanto como esta última vez, que compré filetes anchos de añojo y el resto lo hice yo... El nombre original es bistecs al gruyère, pero no encontré este queso en lonchas, por lo que tuvo que ser al emmental: es un queso parecido y sí viene loncheado.

De guarnición también puse pasta, pero no hubiera quedado bien en la foto...
Inigredientes (por persona):
  • 1 bistec de añojo grueso
  • 1 loncha de queso emmental (o gruyère, si buscamos la autenticidad de la receta
  • 2 pimientos verdes italianos
  • sal y pimienta
En una sartén con aceite freímos los pimientos (yo la tapo porque el aceite salta mucho).
Mientras, secamos los bistecs con papel de cocina.
Los abrimos con un cuchillo como para hacer un libro, sin que llegue a partirse por la mitad; en esa cavidad introducimos la loncha de queso.
Salpimentamos los bistecs.
Ponemos un poco de aceite en una plancha y la calentamos.
Cuando ya esté caliente, hacemos el bistec entre 7 y 12 minutos, según el tamaño y el grado de cocción que nos guste (el de la foto se hizo en 7 minutos escasos, pero a mí me gusta la carne casi sin hacerse).
Servimos con los pimientos debidamente escurridos.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Mi primer pan francés en mi panificadora nueva

Mi Barbas me preguntó qué quería por mi cumple, y como soy culo veo culo quiero, le contesté: una panificadora. Consulté con Ana, de Estoy cocinando, que hace unos panes que quitan el sentío, aunque al final el Barbas y yo nos decantamos por ésta de Moulinex. Tardé unos cuantos días en probarla, un poco por los nervios del estreno, pero al final el domingo pasado dije que de ahí no pasaba, y me lancé.



Escogí el pan francés por un motivo sencillo: cuando iba al colegio me explicaron que el pan llevaba agua, harina, pan y levadura, y la receta que incluía mi panificadora de pan francés sólo llevaba esas recetas. ¿Cómo resistirme? Lo hice en el programa 1 (todavía tengo que enterarme de cómo va esto) pero a los tres cuartos hora de la tercera subida saqué el pan y lo puse a que terminara de subir en la bandeja de horno tapado con un trapo. Luego lo horneé con un poco de agua y quedó crujientito por fuera y migoso por dentro. ¡Buenísimo! Lo que garantiza que sigamos indagando...

Al Barbas le encantó cómo quedó. Y es que, en materia de electrodomésticos, obras son amores y no buenas razones.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Ciervo a la borgoñona (cerf bourguignone)

La otra noche estuvimos mi Barbas y yo viendo la película Julie & Julia, sobre una bloguera que en un año hace las 524 recetas del libro de Julia Child, un libro de cocina francesa muy reputado en los EEUU; aprovecha la peli para contar la historia de las dos cocineras, pero nos encantó cómo refleja la realidad de las gastroblogueras, con nuestras neuras e ilusiones, y eso que la tal Julie no hacía fotos como la mayoría de blogs que frecuento.

La receta de hoy la he sacado del libro de Julia Child, aunque ella lo hace con buey o ternera; pero yo tenía un lomo de ciervo ya marinado, y mirando por internet vi que tardaban lo mismo en hacerse, por lo que decidí hacer el estofado con carne de ciervo. Ha sido un exitazo.

Y no hemos hecho este plato porque la gastronomía francesa sea patrimonio de la humanidad, ¡ya lo tenía pensado! Pero no me sorprende que la UNESCO lo haya reconocido (sobre todo, si la sede está en París). Sirva este plato como homenaje a esa cocina que tanto me gusta, aunque a algunos les parezca tan distinta de la nuestra...

El plato con las patatitas, el vino francés y el pan. Cayó todo, está claro... Se puede hacer de un día para otro, y queda exquisito...
Ingredientes (para 2 personas)
  • 2 lomos de ciervo (como yo los tenía ya marinados, no tuve que hacer la marinada de 12 ó 24 horas)
  • un trocito de tocino en lardones
  • 1/2 cebolla
  • 2 zanahorias medianas
  • un bouquet garni (ahora los venden atados y todo)
  • salsa de tomate
  • 1 vaso de vino tinto
  • un vaso de caldo de carne
  • 2 setas boletus edulis (ceps)
  • 4 cebollitas francesas
  • aceite de oliva
  • mantequilla
  • sal y pimienta
  • 4 patatas pequeñas
  • 2 cucharadas de harina
  • media cebolla
  • perejil
Precalentamos el horno a 230 grados.
En una cazuela de fondo grueso (yo he usado una de hierro fundido) doramos el bacon en un poco de aceite.
Secamos el ciervo y lo cortamos en tacos; lo unimos al bacon y lo doramos.
Cuando empiece a cambiar de color, añadimos las zanahorias en rodajas y la cebolla en juliana y rehogamos.
Echamos las dos cucharadas de harina y lo metemos destapado en el horno precalentado a 230 grados durante 4 minutos.
Damos unas vueltas y volvemos a meterlo en el horno destapado otros 4 minutos.
Pasado ese tiempo, lo sacamos del horno, ponemos la bandeja en el tercio inferior del mismo y bajamos la temperatura a 160º.
Mientras, echamos el vino, dejamos que se evapore el alcohol y agregamos el caldo de carne: debe cubrir, aunque no del todo, la carne.
Añadimos el bouquet garni, la salsa de tomate, damos unas vueltas y metemos tapado en el horno durante dos horas y media (aunque se puede ir comprobando si está hecho o si se ha quedado falto de caldo).
Mientras, limpiamos las setas: en el caso de los boletus edulis, primero cercenamos la parte con toda la raíz y la tierra; con la mano vamos quitando la espuma marrón, en la que están las esporas, y que sale con facilidad: con un pincel y un trapo húmero limpiamos el tallo y el sombrerillo; el Barbas usa pelapatatas para las partes del tallo con más tierra.
Tras limpiarlas, podemos cortarlas en láminas gruesas.
Pelamos las cebollitas francesas y las partimos en 4.
Rehogamos en mantequilla primero las setas y más tarde unimos las setas (en total, unos cinco minutos de rehogado).
Cuando ya esté hecho y el ciervo se pueda pinchar sin problema, lo sacamos del horno y unimos las cebollitas y las setas rehogadas, y damos unas vueltas.
Al día siguiente, calentamos el puchero (tapado) en el horno a 160º un cuarto de hora; mientras, picamos la patata y la cebolla y lo rehogamos en aceite hasta que esté dorado, y entonces lo mezclamos con el perejil.
Servimos el estofado en un plato y las patatas aparte (aunque yo los he mezclado, y el caldito favorece a la patata).

Premio Sol Brillante


Glo, del apetitoso blog Cocinar con amigos, me ha dado un premio Sol Brillante. Aunque no haya dicho nada antes, me ha hecho mucha ilusión, porque que te lean y gustar a tus lectores... es un valor añadido en esto de los gastroblogs.

Las cinco condiciones de este premio son las siguientes:
  1. Agradecer a quien nos lo envía con un link a su blog.
  2. Escribir un post sobre el premio.
  3. Entregar a 12 blogs que consideremos merecedores.
  4. Colocar el enlace de cada uno de los blogs premiados.
  5. Avisar a los elegidos de la distinción que le pasamos.
Y aquí es donde la cosa está en chino, porque todo blog tiene su miga, haga o no haga pan... Y estoy aprendiendo un montón de los distintos blogs de cocina. Así que os lo dedico a todos los que me leéis, comentéis o no, a Glo, por pringarse y nombrar a 12 y a mi prima Cordelia, que muy pronto (o eso esperamos las dos) abrirá su propio gastroblog...

domingo, 14 de noviembre de 2010

Lubina con vinagreta templada de cilantro y almejas

Por fin, el último plato de cumpleaños; había comprado cinco lubinas (la pescadera me dijo que eran de ración), y cuando las vieron mis comensales, les hicieron los ojos chiribitas: dónde quieres que metamos eso? Luego les pareció una pena, porque (especialmente recién hechas) estaban muy buenas. Uff, como se dice vulgarmente, me hace más el ojo que el papo. Pero vamos, son de un libro de Julius, de canal cocina, por lo que se tarda menos de 22 minutos en cocinarla. Después de esto, no me atreví a sugerir que había pannacotta...

Las almejas cayeron todas, pero estas peazo lubinas trajeron más cola...
Ingredientes (por persona):
  • 1 lubina en filetes
  • 2 puñados de almejas
  • 1 tomate (yo usé media bandeja de tomates cherry para los 5)
  • cebolla
  • cilantro fresco
  • aceite de oliva
  • vinagre de jerez
  • sal maldon
Media hora antes, ponemos las almejas en agua con sal.
Precalentamos el horno a 180º.
Picamos la cebolla y cortamos los tomates cherry por la mitad.
Salteamos las verduras en una sartén con un poco de aceite y sal.
Añadimos el cilantro picado.
Preparamos la vinagreta, mezclando el salteado con aceite y vinagre.
Hacemos los filetes de lubina vuelta y vuelta con un poco de sal (yo siempre empiezo por el lado de la piel para abajo; hay que considerar que terminarán de hacerse en el horno, por lo que no tienen que hacerse del todo).
Escurrimos las almejas, que habrán soltado la tierra.
Ponemos el pescado en la bandeja, cubrimos con la vinagreta y colocamos las almejas alrededor.
Terminamos de cocinar en el horno a 180º, hasta que se abran las almejas.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Patatas a la importancia

Como yo aprendí de cocineras de la vieja escuela, tiendo a que me salgan raciones para un regimiento, de puro miedo de que no llegue para todos. Tal me pasó el sábado, que después de las setas hice este plato de mi libro de Galicia (me encantan el plato y el libro, la verdad), y después puse un plato de lubina. Mi hermano me dijo que aquello parecía una boda, creías que habías acabado, y llegaba otro plato. Pero cayeron las patatas. Por cierto, que me dijo mi tía que en la familia las llamaban patatas con gabardina.

La papa, tan sencilla y tan sabrosa...
Ingredientes:
  • 200 gr de patata por persona
  • 2 huevos
  • cebolla
  • perejil
  • ajo
  • sal y pimienta
  • azafrán
  • agua
  • aceite
  • caldo de verdura
Pelamos las patatas y las cortamos en rodajas gruesas, las rebozamos en harina y huevo (yo las pasé por harina-huevo-harina) y freímos en una cazuela de fondo grueso (en los pucheros como éste, yo soy partidaria de hacerlo todo en la misma cazuela, en parte por no manchar, en parte porque los sabores se mezclen bien y bonito).
Añadimos la cebolla picada y, cuando se ablande, añadimos el perejil y el ajo picados.
Salpimentamos y añadimos el azafrán disuelto en agua.
Cubrimos las patatas con caldo de verdura y dejamos cocer a fuego lento hasta que estén tiernas (45 minutos a lo sumo).

domingo, 7 de noviembre de 2010

Níscalos Ananías

Llevo unos días sin bloguear: ello se debe a que ha sido mi cumple, y los fastos han llevado su tiempo... pero han tenido sus resultados. Por ejemplo, estos níscalos (o rovellons, que se llaman aquí). Los había visto en un restaurante madrileño llamado Ananías (que, por cierto, recomiendo encarecidamente: es un sitio con mucha solera donde se comen platos caseros o tradicionales): al Barbas, a mi padre y a mi hermano pequeño les gustaron mucho, y pensé que, con los datos que me daban, podía intentarlo yo en casa. Dicho y hecho: fue un exitazo. Esta receta participa en el concurso de La cocina de Javi sobre recetas con setas, patrocinado por el aceite de oliva iloveaceite.

Vale como tapa o primer plato, y los que lo comen, mojan pan (esto es opcional, pero en casa pasó).
Ingredientes (por persona):
  • 100 gr de níscalos
  • 40 gr de jamón serrano picado
  • 1 diente de ajo
  • perejil
  • aceite de oliva virgen extra
  • sal y pimienta
  • vino blanco (un vaso para 4 personas)
  • maicena (optativa)
Limpiamos bien las setas (aquí lo hacemos con un vasito de agua y un pincel, limpiándolos uno a uno, es laborioso).
En una cazuela de fondo grueso, echamos el aceite y lo calentamos.
Salteamos el jamón serrano.
Cuando cambie de color, añadimos el perejil picado y el ajo en láminas, y damos unas vueltas, dejando que se mezclen bien.
Añadimos los níscalos y los rehogamos hasta que cambien de color.
Agregamos el vino blanco y cocemos a fuego medio tapado unos 5 minutos, mientras se evapora el alcohol.
Si queremos espesar la salsa, disolvemos un poco de maicena en agua caliente y lo mezclamos con la salsa hasta que espese.
Servimos.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Verduritas con calamares al ajillo

He aquí otra receta de revista. En teoría es con puntas de calamar, pero no vi puntas en la tienda, y lo hice con aros. Lo hice en el wok de mis amores (qué útil es, hay que ver), y quedó perfecto, con las verduritas crujientes y los calamares en su punto.

El arroz es de vasito de microondas, por lo que no lo he incluido en la receta, pero completa el plato con su dosis de hidratos de carbono. Y es una mezcla estupenda.
Ingredientes:
  • 100 gr de aros de calamar por persona
  • calabacín
  • zanahoria
  • cebolla
  • 1 diente de ajo
  • aceite de oliva
  • sal y pimienta
  • 1 vasito de arroz salvaje y basmati para microondas por comensal (opcional)
Lavamos el calabacín y la zanahoria y les cortamos las puntas; cortamos las zanahorias en taquitos y los calabacines en medias lunas.
Pelamos la cebolla y la cortamos en plumas.
Lavamos, escurrimos y secamos las anillas de calamar.
Pelamos y picamos fino el ajo.
Calentamos 2 cucharadas de aceite en el wok y añadimos los calamares.
Sazonamos y salteamos 4 minutos, los retiramos y escurrimos bien.
Agregamos el ajo picado al aceite de los calamares y lo sofreímos unos segundos.
Antes de que tome color, incorporamos las verduras y salteamos 5 minutos removiendo bien, deben quedar crujientes (y en el wok quedan muy crujientes).
Salpimentamos y añadimos las anillas que habíamos reservado.
Removemos para que se mezclen los sabores y retiramos del fuego.
Repartimos la verdura en los platos; si hemos preparado arroz (real o en vasitos), los ponemos sobre la verdura, y encima colocamos los calamares.
Servimos caliente.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Ternera a los veinte minutos

Con esta receta tan sencilla he estrenado el fabuloso libro que que me ha regalado mi AIG. Ha sido difícil la elección, no creáis, pero ésta ha sido la pionera por sus ingredientes y por su nombre. Las patatas venían sugeridas por el libro, pero el pimiento verde se me antojó a mí; hubiera quedado más galaico si hubieran sido de padrón, pero con estos verdes italianos la experiencia ha estado genial.

Sencilla y lista en media hora (los veinte minutos son la cocción final, pero la preparación también cuenta).
Ingredientes:
  • filetes de tapa
  • 1 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 1 vaso de vino blanco
  • perejil
  • sal y pimienta
  • 2 pimientos italianos por persona
  • 100 gr de patata por persona
  • aceite de oliva
Rehogamos en una cazuela de fondo grueso los filetes y la cebolla cortada en 16 partes.
Cuando se dore, añadimos el ajo, el perejil, el vino blanco, salpimentamos y cocemos a fuego lento con la cazuela baja los veinte minutos del título.
Mientras freímos las patatas en obleas hasta que se doren y los pimientos hasta que se tuesten por todas partes, los escurrimos.
Cuando hayan pasado los 20 minutos, cortamos el fuego y servimos la carne con los pimientos (salados con sal maldon) y las patatas fritas en obleas.

sábado, 30 de octubre de 2010

Risotto de atún

Había hecho otras veces este plato, pero el miércoles me quedó mejor que nunca; es una versión de una receta que vi en un coleccionable de El País (ellos asan el pimiento y yo lo pico y lo frío, y ellos usan bonito y yo atún, por lo demás es muy similar). Aunque habrá quienes me llamen hereje como mínimo, pero, aun siendo un risotto de pescado, le pongo queso parmesano; como el atún es un pescado fuerte, no queda nada mal.

A partir de la experiencia del risotto asubijanado, espolvorear pimienta negra por encima es una guinda para cualquier risotto.
Ingredientes:
  • dos rodajas de atún
  • 100 gr arroz por comensal tipo bomba, arborio o redondo
  • 200 ml de caldo de pescado por cada 100 gr de arroz
  • azafrán
  • dos cucharadas soperas de salsa de tomate
  • 1 pimiento verde
  • media cebolla
  • 1 diente de ajo
  • queso parmesano
  • sal
  • pimienta negra
  • aceite de oliva
Quitamos la parte negra del atún y lo cortamos en dados.
Picamos el pimiento verde, la cebolla y el ajo.
Calentamos el caldo de pescado y echamos en él el azafrán para que tome color.
Doramos los tacos de atún en aceite de oliva en una cazuela de fondo grueso; no debemos dejar que se haga demasiado el atún, porque se seca y amojama con facilidad; además, al final del plato se cuece con el arroz, por lo que con que pierda la rojez aguda, basta; retiramos y reservamos el atún.
En ese mismo aceite, doramos el pimiento; cuando empiece a ablandarse, añadimos la cebolla y el ajo y dejamos que la cebolla se ponga transparente.
Agregamos el arroz y damos unas vueltas.
Añadimos la salsa de tomate y dejamos que todo el arroz se impregne.
Empezamos a añadir el caldo; lo óptimo es echarlo en sólo tres veces, y cada una de esas veces hay que dar vueltas al arroz continuamente hasta que se absorba todo el caldo y tengamos que echar más.
Cuando llevemos unos 15 minutos probamos el arroz: estará casi a punto, pero le faltará un último golpe: entonces añadimos el atún (que como no estará del todo hecho, terminará de cocerse sin amojamarse) y el queso rallado, que en los tres minutos restantes servirá para que se quede cremoso sin que exceda el caldo.
Servimos en los platos y espolvoreamos la pimienta negra.

jueves, 28 de octubre de 2010

¡Ya ha llegado mi AIG!

Esta mañana he abierto la puerta de casa y ¡hola! había un paquete de correos encima del buzón. En cuanto he visto que era mi amiga invisible, me he puesto nerviosa como un niño chico, sin acertar a abrir la bolsa adecuadamente... Dentro estaba todo envuelto, e incluía una nota manuscrita:

Inma, del blog Thermomiss, me ha enviado un recetario de cocina tradicional gallega (que es una pasada, gracias por escuchar que me encantan las cocinas regionales) y un cortador para galletas, de manera que queden onduladitas y sonrientes.


Entre tanto, voy preparando el regalo de mi bloguero asignado, a ver si le gusta lo que tengo pensado tanto como me ha gustado a mí lo que he recibido...

miércoles, 27 de octubre de 2010

Ensalada aragonesa

Tengo el biorritmo térmico un poco desajustado: guisotes en agosto, ensaladas frescas con la rasca... Ya me vale. Pero en las dos últimas semanas he retomado esta ensalada de Arguiñano y he tenido que hacerla incompleta o guardar los ingredientes para el día siguiente: siempre me faltaba alguno; es una pifia, porque nos encanta y por adelantado nos montamos la película de esta noche ensalada aragonesa... y a la hora de la verdad, toma olvido. Pero, como dice el refrán, a la tercera fue la vencida y cayó...

Me encanta: sabrosa, jugosa y encima tiene fibra... Su única complicación es no dejarse ningún ingrediente (no sé por qué, a mí me pasa mucho...)
Ingredientes:
  • 1 bolsa de lechuga gourmet
  • 1 pimiento verde de los gordos
  • jamón serrano en tacos
  • 1 tomate
  • 1 huevo por persona
  • 12 olivas negras (según el libro, serían 3 por persona, pero el Barbas no es partidario de reducir las aceitunas a la mitad)
  • Para la vinagreta:
  • 2 cucharadas de vinagre de vino tinto
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen
  • un pellizco de sal maldon
Cocemos los huevos.
En una ensaladera ponemos la ensalada gourmet.
Añadimos el jamón, el tomate cortado y el pimiento cortados en taquitos, las olivas y el huevo duro (yo lo corto con un aparato que lo parte en 6 rodajas).
Hacemos la vinagreta y la echamos por encima.
Servimos.

martes, 26 de octubre de 2010

Morcillo de ternera guisado con patatas

Este plato es del libro de cocina casera de Martín Berasategui, que me lo compré hace meses y el otro día decidí desempolvarlo, porque tiene muchas cositas ricas; y como me gusta el morcillo, como ya visteis el otro día (soy capaz de hacerlo en agosto, no digo más), ¡zas! Allá va.

Este estofado tiene la particularidad de que no usa vino. Yo vivía en la creencia de que todo buen estofado lleva vino, pero llega este buen hombre y me enseña cómo hacer un rico guisote sin gota de alcohol.

Delicioso guisote abstemio.
Ingredientes:
  • una pieza de 1morcillo de ternera
  • 2 pimientos choriceros
  • 1/2 l de agua templada
  • 3 dientes de ajo
  • 1 cebolla
  • salsa de tomate
  • 100 gr de patata por comensal
  • aceite de oliva
  • sal
Remojamos los pimientos choriceros en el agua templada.
Doramos el morcillo en el aceite por todas partes y reservamos.
En la misma cazuela (yo usé la olla exprés) pochamos la cebolla y el ajo picados durante 20 minutos a fuego bajo.
Entonces devolvemos el morcillo a la cazuela.
Tras dar unas vueltas, añadimos la salsa de tomate y la pulpa de pimiento choricero (yo eché los pimientos cortados, y me quedé tan ancha) y el agua en la que los hemos remojado.
Ponemos la olla a velocidad 2 y cocemos 20 minutos; cuando pasen, despresurizamos y añadimos las patatas peladas cascadas (así sueltan el almidón en el guiso) y volvemoa a cocer a velocidad 2 durante 10 minutos.
Volvemos a despresurizar, y listo para servir.

lunes, 25 de octubre de 2010

Huevos escalfados sobre fondo de espinacas

Durante muchos años fui muy reticente a las revistas culinarias; fue la revista del caprabo la que me quitó esos remilgos; ahora el pobre Barbas ve cómo la casa se convierte en una hemeroteca de cocina, y no puede hacer nada para evitarlo. Claro que luego le hago un plato -que suelen ser ligeros, motivo principal para comprar revistas- y se le pasa el remilgo espontáneamente. Y es que obras son amores, y no buenas razones...

Esta receta es, precisamente, de la revista del caprabo. La vi buscando recetas de régimen. Nos ha seducido para los restos, y tiene el raro encanto de ser receta coproducida, porque siempre me dice ¡el huevo lo escalfo yo! Las recetas hechas entre los dos saben mejor por definición...

Lo que más me gusta es cómo se espanzurra la yema regando los demás ingredientes...
Ingredientes (por persona):
  • 1 rebanada de pan
  • espinacas (en este caso éramos dos, y aproveché media bolsa que tenía en la nevera, a punto de morirse de risa)
  • 1 huevo
  • mantequilla (opcional)
  • aceite de oliva
  • 1 diente de ajo
  • vinagre balsámico
  • sal
Tostamos el pan; si lo deseamos, untamos un poco de mantequilla (yo no lo he hecho esta vez, para que fuera ligera).
En una sartén con un poco de aceite doramos un diente de ajo y lo retiramos para que no amargue.
Echamos las espinacas y dejamos que se hagan (se oscurecen y reducen su tamaño).
Las retiramos y las ponemos sobre el pan tostado.
Para escalfar el huevo, ponemos agua a hervir con un chorro de vinagre blanco; damos unas vueltas para que se haga un remolino y entonces echamos el huevo (desde una tacita aseguramos que no se nos rompa); cocemos 3 minutos a fuego lentísimo cuidando que la clara no se nos desbarate.
Cuando pasen los tres minutos, ponemos el huevo sobre las espinacas.
Regamos con la vinagreta (2 cucharadas de aceite por cada una de vinagre) y servimos.

sábado, 23 de octubre de 2010

Judías y guisantes con jamón

De pequeña veía por un lado los guisantes con jamón y por otro las judías con jamón. Con la juerga de hacer dietas y cocinar para dos, llevo años cocinando platos únicos, y auné los guisantes y las judías con el jamoncito o, a veces, la panceta. Hay que tener mucho ojo de que no sea un jamón (o un tocino) muy salado, porque te arruina un plato que, de otra forma, es una cena rápida, completa y rica. A veces creo que con lomo de cerdo iría mejor, pero el jamón es el original...


Se puede hacer en wok o en sartén convencional.
Ingredientes:
  • jamón (o tocino) en tacos
  • judías verdes (en mi caso, usé congeladas)
  • 100 gr de guisantes (también congelados)
  • aceite de oliva
  • 1 diente de ajo
Doramos el diente de ajo con el aceite en la sartén y lo retiramos.
Añadimos el jamón cortado en tacos y lo doramos.
Agregamos las judías y los guisantes (están más ricos si se descongelan en la sartén) y rehogamos unos 5 ó 10 minutos hasta que esté bien hecho.
Servimos.
Como el jamoncito lleva sal, no es necesario añadir más...

Para mi amigo invisible gastronómico...

¿Te acaba de llegar el email de Bea y has visto que la Su ésta es la que te ha tocado, y no sabes por dónde tirar? Espero que te sirvan estas pistas:

Me gustan mucho la cocina internacional y, dentro de España, la cocina regional: me gusta aprender platos nuevos y con una pátina tradicional, vaya.

Si buscas gadgets, has de saber que sólo tengo moldes de magdalena, de flan y de plumcake... También me gustan los gadgets para emplatar o presentar la mesa.

Y aunque sé que muchos me van a odiar por esto, aborrezco a Jamie Oliver y su emporio.

¡Y gracias de antemano!

miércoles, 20 de octubre de 2010

Almejas con cacahuete

Hoy toca un plato africano, continente olvidado también en lo gastronómico. Concretamente de Mozambique, a orillas del Índico. Saqué la receta de un coleccionable de El País; al principio el Barbas tenía sus reticencias respecto al cacahuete, pero yo conozco sus gustos después de tanto experimento...

En Mozambique es entrante. En mi cocina, plato único.
Ingredientes:
  • 400 gr de valvas (yo usé la mitad de almejas y la mitad de chirlas)
  • un manojo de espinacas frescas
  • 25 gr de cacahuetes
  • cebolla
  • tomate
  • 1 vaso de agua
  • 2 guindillas
  • aceite de oliva
  • pimienta negra
  • sal
Media hora antes de empezar ponemos las valvas en agua salada.
Salteamos a fuego lento la cebolla laminada en una cazuela de fondo grueso con el aceite de oliva, removiendo con frecuencia hasta que se vuelva transparente.
Incorporamos los tomates picados gruesos, las guindillas cortadas en aros, los cacahuetes majados en el mortero, la pimienta y un toque de sal.
Rehogamos 5 minutos a fuego muy lento.
Añadimos el agua, tapamos y mantenemos la cocción otros 20 minutos.
Agregamos las espinacas lavadas, escurridas y troceadas, y cuando recupere el hervor esperamos 3 minutos antes de unir las valvas escurridas del agua salada.
Tapamos y mantenemos al fuego hasta que se abran.
Servimos.

lunes, 18 de octubre de 2010

Chili con carne

Whole kitchen en su Propuesta Salada para el mes de Octubre nos invita a preparar todo un clásico de la cocina Tex-Mex, un Chili con Carne.
Cuando vi que este mes tocaba chili con carne, pensé verás el Barbas, con lo hipercalórico que es el plato y lo poco que le entusiasma. Al final le ha gustado bastante, con todo el picante que le he puesto, pero una cosa nos preguntamos: con todo el calorazo que da, ¿cómo pueden comerlo en Texas?

He seguido la receta de The joy of cooking, libro de cocina de EEUU que es como la biblia culinaria nacional. A ver si os gusta mi versión...

Guarnecido con doritos, cebolla picada y queso fundido.
Ingredientes (por persona):
  • 1 cucharada sopera (rasa) de manteca de cerdo
  • media cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 200 gr de carne picada de ternera
  • 1 lata de tomate triturado
  • 1 taza de judías pintas cocidas
  • 1 puñado de sal
  • 1 hoja de laurel
  • 1 sobrecito de azúcar moreno
  • 1 vaso de vino tinto
  • 1 cucharada sopera de pimienta de cayena picada
  • Para servir y decorar:
  • doritos
  • 1/4 cebolla picada
  • 1 ó 2 tranchetes
Ponemos una cazuela al fuego con la manteca de cerdo y dejamos que se derrita.
Añadimos el ajo y la cebolla picados y salteamos hasta que se queden transparentes.
Añadimos la carne picada y dejamos que se haga bien; entonces añadimos el tomate, las judías, la sal, el laure, el azúcar moreno (podéis usar del blanco, pero con el moreno tengo la impresión de que se endulzan menos los platos salados), el vino tinto y las guindillas de cayena.
Tapamos la cazuela y dejamos cocer por lo menos una hora al mínimo (cuanto más cueza, mejor; el libro sugiere que queda muy bien de un día para otro).
Al servir, ponemos encima la cebolla picada, el tranchete (que se va fundiendo con el calor del plato) y los doritos ensartados en el plato.

domingo, 17 de octubre de 2010

Magdalenas de nocilla para el papá de Adrián

Con cinco años, un día se me ocurrió decir en casa que me gustaba la nocilla azul (la de dos colores), y que compraran de ésa en vez de la roja (sólo de chocolate); mi madre me hizo caso una o dos veces, pero dejó de seguirme la corriente cuando veía que la parte blanca no se consumía con la misma alegría que la de chocolate convencional; entonces yo me hacía la generosa y decía bueno, compra de la roja. Ésa caía según entraba. Y además nos encantaban los vasos de nocilla, una vez reutilizados, sin etiqueta ni nada. Años más tarde unos amigos vinieron a casa a hacer creps de nocilla. Era de la azul, bien mezclada. Los creps estaban buenos, pero con la roja hubieran estado superiores. Cuando se lo confesé a mi hermano Yorch en una sesión improvisada de terapia familiar, dijo que qué cabrona, aunque fue divertido y nos estuvimos riendo.

Ya para entonces ya sabíamos que Yorch e Ili, su mujer, esperaban un niño; en teoría iba a haber nacido el 2 de noviembre, por lo que nos fuimos en septiembre a Turquía sin preocuparnos de que nos hicieran tíos antes de tiempo; pero mi cuñada tuvo apendicitis, y por precaución mi sobrino, Adrián, vino al mundo unas ocho semanas antes de tiempo, el 24 de septiembre. Yo había encontrado esta receta en larousse cuisine, es de una usuaria que hace el original con nutella, y pensé, como homenaje a ese falso desacuerdo nocillero, hacérselo con nocilla (de la roja, por supuesto) para celebrar la dulce llegada del pitufo.

Hoy, por fin, lo he hecho; he llegado a casa de mi hermano con la merienda, y tenían visita: las pobres magdalenas no han vivido para contarlo. 12 magdalenas caídas en combate, dejando plenamente satisfechos a los comensales. El plato dulce de este mes ha sido un exitazo.

La nocilla se va para abajo y queda así...
Ingredientes (para 12 magdalenas):
  • 1 yogur natural (conservamos la tarrina para usarla como medida para otros ingredientes)
  • 1 tarrina y media de azúcar
  • 1 cucharada sopera de azúcar avainillado (lo venden en la sección de repostería de tu supermercado)
  • 3 tarrinas de harina
  • 1 sobre de levadura
  • 3 huevos
  • 1/2 tarrina de aceite de girasol
  • 1 pellizco de sal
  • nocilla (de la que os guste)
En una ensaladera echamos el yogur, el azúcar normal y el avainillado y el pellizco de sal y mezclamos bien.
Incorporamos la harina y la levadura y mezclamos, intentando que no queden grumos.
Uno a uno, vamos añadiendo y mezclando la masa con cada uno de los huevos.
Cuando esté todo bien integrado, agregamos el aceite de girasol, y vuelta a mezclar.
En 12 tarrinas individuales, preferentemente de silicona, vamos echando la masa hasta llenar los 3/4 del molde; encima echamos una cucharada (de café) de nocilla (se irá al fondo durante la cocción, como se puede ver en la foto).
Cocemos a 160º durante 25 minutos en el horno (la receta original dice 20-25 minutos, pero mi horno no es tan potente y he preferido pecar por exceso).
Dejamos enfriar, y ya se pueden comer.

sábado, 16 de octubre de 2010

Merluza con tomate

Otra receta de pescado. Con tanto fósforo, a este paso brillaremos por la noche sin necesidad de chaleco reflectante; pero es que el cuerpo me pedía pescado... Es de canal cocina, aunque ellos la hacen con bonito; con merluza da estupendo resultado; de hecho, creo que sólo la he hecho una vez con bonito, si llega...

La receta recomienda salsa de tomate casera.
Ingredientes:
  • Lomo de merluza
  • cebolla
  • pimiento verde (yo usé del italiano)
  • pimientos del piquillo
  • salsa de tomate
  • harina
  • aceite de oliva
Pasamos el pescado por la harina y lo doramos en la sartén.
Pochamos el pimiento y la cebolla en otra sartén.
Cuando se hayan ablandado, añadimos los pimientos del piquillo (enteros o cortados, a gusto de cada cual) y la salsa de tomate, y mezclamos bien.
Ponemos la merluza en una fuente de horno y echamos encima el sofrito.
Horneamos 15 minutos a 180 grados.
Pasado ese tiempo, servimos.

viernes, 15 de octubre de 2010

Salmón al horno con mantequilla

La verdad es que anoche recuperé esta receta de Simone Ortega que hacía a menudo hace 7 años; yo pensaba que sería un reencuentro tremendo, poco menos que con una banda de música paseando por mi calle, y el resultado me ha decepcionado, lo que me consterna, porque no sé si debe a:
  1. Hace 6 años no hacía platos muy vistosos y éste marcaba la diferencia; ahora hago platos de más enjundia y éste me ha sabido un poco sosainas.
  2. Algún defecto del producto (el aceite, el salmón o la mantequilla, porque el perejil y el limón no son tan relevantes a este efecto).
  3. No es lo mismo loza que vidrio para hacer el plato.
En fin, aunque el método científico tiene sus ventajas probadas, no voy a darle más coba al tema y no me voy a poner a comprobar hipótesis (la 1ª no podría comprobarla jamás, en cualquier caso). Estaba bueno sin más, pero no era la experiencia mística que me esperaba. A veces pasa. Snif, snif.

A ver si me vuelvo a acostumbrar a las guarniciones, que el plato así queda muy desnudico.
Ingredientes (por persona):
  • 1 rodaja de salmón fresco
  • 25 gr de mantequilla
  • aceite de oliva bueno
  • perejil picado
  • 1 rodaja de limón
En un plato llano ponemos el aceite de oliva cubriendo la superficie, y depositamos en él el salmón, dándole la vuelta a la media hora.
Pasada la hora de reposo, habremos precalentado el horno a 180º; escurrimos el salmón y lo ponemos en la fuente de horno.
Encima colocamos la mantequilla y horneamos 20 minutos, regándolo con el juguito que va soltando.
Al servir espolvoreamos perejil picado y decoramos con el limón.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Gallo a la molinera (Sole à la meunière)

El plato de hoy se lo vi el otro día a Juan Pozuelo, y según lo veía, pensaba, hum, eso lo hago mañana. Por cierto que se originó un pequeño debate doméstico, porque yo traduje el nombre de la receta tal cual (meunière es molinera, por lo que el pescado se hace a la molinera, y punto), pero el Barbas no estaba de acuerdo, que si el nombre original y tal; claro que yo podría contestar que no se trata de una cuestión prosódica (cómo suena) sino conceptual (qué es: un pescado fileteado pasado por harina y dorado en mantequilla con una salsa de caldo y limón) y que, no variando el concepto del plato ni de lo que es una molinera, le dejaba el nombre en castellano con el original entre paréntesis, y que cada uno escoja el que quiera...

Mi error fue no usar una sartén totalmente antiadherente, y se me desmigó un poco al darle la vuelta...
Ingredientes (para 2 personas):
  • 1 gallo fileteado
  • una nuez de mantequilla
  • zumo de un limón
  • perejil picado
  • harina de trigo
  • Para el caldo:
  • la cabeza y las espinas del gallo
  • 1 tomate
  • 1/2 cebolla con un clavo (de especia) ensartado en ella
  • 1 litro de agua
  • sal y pimienta
Hacemos un caldo hirviendo todos los ingredientes; al cabo de media hora, colamos 2 cazos para utilizarlo en el plato.
Pasamos los filetes de gallo por la harina tamizada.
Ponemos a derretir la mantequilla en una sartén antiadherente con cuidado de que no se queme y doramos los filetes de gallo enharinados, cuidando al voltearlos para que no se desmiguen.
Cuando estén doraditos, añadimos el zumo de limón y damos un hervor.
Echamos el caldo de pescado calentito y dejamos hervir.
Espolvoreamos perejil picado por encima y servimos.

martes, 12 de octubre de 2010

La cesta Knorr

En realidad me llegó el jueves, pero me fui a pasar el fin de semana fuera, y no tuve tiempo de hacer la foto y publicarla. A las 9 sonó el timbre, asomé la cabeza por la ventana, y ya supe lo que era: ¡mi cesta!
Al margen de la estupenda presentación, hay 2 cremas de verduras, 2 sopas (una de fideos y otra de conchitas) y varias tarrinitas de caldo (pollo, verduras y carne) para los guisotes, cortesía de la casa Knorr.
¡Gracias!

lunes, 11 de octubre de 2010

Amigo Invisible Gastronómico 2010

Bea, de El Rincón de Bea, ha publicado las bases del Amigo invisible gastronómico 2010. Las he leído y, ni corta ni perezosa, he decidido participar. Este año el banner lo ha diseñado (en 3 tamaños) Carol, que tiene un blog como ilustradora infantil; yo he puesto el de 400x200, pero en el Rincón de Bea podéis ver los otros dos modelos que ha tenido la gentileza de hacer. Más adelante publicaré un par de datos para ayudar a mi amigo invisible... ¿He dicho ya lo mucho que me apetece?

miércoles, 6 de octubre de 2010

Pollo a la vasca (Poulet bascaise)

Me quedé con ganas de hacer este plato antes de irme, pero no me dio tiempo, y hoy he retomado las "deudas culinarias"; cuando leí la receta pensé vaya, el primo francés del pollo al chilindrón; y así es, con algunas diferencias (éste no lleva vino, el pimiento es verde y se le añade cebolla y ajo); la verdad es que está rico, pero me gusta más la versión aragonesa... La receta la saqué de la web de Paul Bocuse y le di mi toque libertario cañí.

Confieso que lo de ponerle pasta al guiso fue idea mía, por no repetir el formato pollo con arroz últimamente tan frecuente en mi cocina...
Ingredientes:
  • un cuarto trasero de pollo por persona
  • pimiento verde
  • tomate pelado de lata
  • cebolla
  • ajo
  • aceite de oliva
  • sal y pimienta
  • un paquete de taquitos de jamón serrano
  • 1 vaso de caldo (opcional)
  • fideos gruesos (opcional)
En una cazuela de fondo grueso doramos el pollo por todos lados.
Añadimos la cebolla y el ajo picados y doramos hasta que se ponga transparente.
Echamos el pimiento verde en pedazos y mezclamos bien, rehogamos unos minutos.
Echamos los tomates de bote picados con el caldito que sueltan y dejamos cocer unos quince minutos.
Agregamos los taquitos de jamón y cocemos todo junto.
Unos diez minutos antes de acabar la cocción (en total el plato tarda más o menos una hora) echamos el caldo y, cuando hierva, añadimos los fideos, que cocemos el tiempo que diga el fabricante.
Pasado ese tiempo, servimos.

martes, 5 de octubre de 2010

Garbanzada

Se acabaron las vacaciones y ya he vuelto; antes de nada, gracias por vuestros comentarios y vuestros buenos deseos. El viaje ha ido estupendamente, aunque culinariamente ha explorado más el Barbas que yo, que no soy tan aventurera; pero en un momento dado sí se me antojó un guiso con carne de cerdo (allí sólo se estila el cordero, el pollo y a ratos la ternera), y pensé en esta receta para inaugurar el regreso al blog; los garbanzos son mi legumbre favorita (seguidos por la lentejas), y de vez en cuando la hago para darme el gustazo; ésta ha sido una de esas veces...

Con chorizo dulce o picante, siempre queda bien...
Ingredientes (por persona):
  • 2 puñados de garbanzos
  • 2 zanahorias grandes
  • cebolla
  • ajo
  • laurel
  • patata
  • tocino
  • chorizo (aquí, picante)
  • sal
  • 1 litro de agua
  • aceite de oliva
La noche anterior ponemos los garbanzos en remojo en agua caliente con sal.
En la olla ultrarrápida doramos la zanahoria en medias lunas.
Añadimos la cebolla y el ajo hasta que se ablande y ponga transparente; agregamos el laurel.
Echamos el tocino y damos unas vueltecitas más hasta que cambie de color.
Entonces, echamos el chorizo en rodajas y sazonamos.
Agregamos el agua y, en el primer hervor, la patata en dados.
En el siguiente hervor añadimos los garbanzos (si echamos las garbanzos en agua fría se quedan duros).
Ponemos la tapa de la olla a velocidad 2 y contamos 20 minutos desde que empiece a salir el vapor; pasado ese tiempo, despresurizamos y servimos.

martes, 14 de septiembre de 2010

Musaka griega aligerada

Whole kitchen en su Propuesta Salada para el mes de Septiembre nos invita a preparar todo un clásico de la cocina tradicional griega, una musaka.
A lo largo de la mañana he ido viendo distintas propuestas de aligerar la musaka: y es que la propuesta de este mes es muy exótica y sabrosa, pero tiene calorías por arrobas, y acordé con el Barbas hacerla lo más liviana posible. Creo que cumplí sin comprometer el sabor, porque no dejó nadita y no sé sintió muy pesado, por lo que podríamos hablar de éxito... usé una berenjena pequeña, que asé en vez de freír; sólo le puse 100 gramos de carne picada, que es la que recomienda la dietista, y en vez de bechamel hice velouté, que contribuye a dar más ligereza. A ver qué os parece...

Ingredientes:
  • una berenjena pequeña
  • 100 gr de carne picada de ternera
  • cebolla
  • ajo
  • un puñado de pan rallado
  • vino blanco
  • 2 tomates de lata
  • menta picada
  • canela en polvo
  • una clara de huevo
  • sal
  • pimienta
  • queso rallado
  • Para la velouté:
  • mantequilla
  • harina
  • caldo de verdura
  • 1 huevo y 1 yema de huevo
  • nuez moscada
Cortamos la berenjena en rodajas y las ponemos en un bol con agua con sal media hora para que suelten su acidez; pasado ese tiempo, las secamos con papel de cocina y las doramos por ambos lados en el horno o la plancha eléctrica a 200º; reservamos.
Rehogamos los ajos y la cebolla picados en una sartén con aceite; cuando se ponga transparente, añadimos la carne; cuando empiece a cambiar de color, añadimos el tomate, la canela y salpimentamos, y dejamos cocer unos minutos.
Agregamos el vino blanco y, cuando se evapore el alcohol, añadimos la clara batida y el pan rallado para que espese; damos un hervor para que no quede caldoso.
Para hacer la velouté derretimos la mantequilla, echamos la harina hasta dorarla y vamos añadiendo el caldo mientras removemos siempre en la misma dirección para que no se hagan grumos; agregamos el huevo más la yema batidos y movemos para cohesionarlo y agregamos la nuez moscada, moviendo un poco más.
Montamos la musaka: al fondo ponemos las berenjenas cubriendo el fondo.
Echamos encima la carne, distribuyéndola por todo el recipiente y cubrimos con la velouté, distribuyéndola bien.
Espolvoreamos con queso en polvo y lo metemos en el horno a gratinar a 250º para que se dore por encima (la velouté no se dora tan rápido ni tan intensamente como la bechamel, así que ojito para que no se queme).
Servimos.
Éste es mi último post de este mes, ¡porque me voy de vacaciones! Irónico cerrar el mes con una receta griega, dado que me voy a Turquía, su enemigo ancestral. Además de pasármelo muy bien, espero hacer algo de I+D culinario y traéroslo a partir de octubre. Un besote, y a la vuelta contesto vuestros comentarios, palabrita de gastrobloguera.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Ossobucco

Ésta es la receta que hice el jueves antes de ir a la peluquería; el miércoles me había un antojo tremendo de ossobucco y el jueves cayó. Aunque la próxima vez lo haré como este morcillo (porque me gustó mucho y la carne es muy parecida, aunque con hueso), esta vez seguí otra receta, para ver cómo quedaba; me encanta lo blandito que queda después de la cocción...

Las patatas no venían en la receta, pero así, crujientitas, quedaron muy buenas.
´Ingredientes (por persona):
  • 1 rodaja de ossobucco
  • la ralladura de 2 tomates
  • 250 gr de zanahorias por cada kilo de carne
  • cebolla
  • laurel
  • pimienta
  • sal
  • vino blanco
  • orégano
  • aceite
  • harina
  • 1 vaso de caldo
Pasamos el ossobucco por harina y freír ligeramente en la cazuela que vayamos a usar (en mi caso, la olla exprés).
Rehogamos la cebolla sin que llegue a dorarse, añadimos el tomate rallado y la zanahoria y rehogamos.
Añadimos el vino, la pimienta, el laurel, el orégano y el caldo y sazonamos.
Cuando hierva, tapamos y ponemos la olla a velocidad 2; dejamos cocer media hora desde que empiece a salir el vapor, despresurizamos y abrimos la olla.
Mientras, habremos frito las patatas en taquitos y las habremos escurrido en un papel de cocina.
Podemos optar por pasar la salsa por el pasapurés y echarla sobre las patatas y la carne (en cuyo caso hay que dar un hervor antes de servir) o por poner los tropezones junto a la carne (como he hecho yo).
Servimos.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Conejo a la Marengo

Ésta, como la ensalada César o el carpaccio, viene acompañada por la leyenda del cocinero que no tenía nada e improvisó con lo que tenía. En este caso, el comensal estrella era Napoleón Bonaparte, y la receta se habría creado con un pollo con motivo de la batalla de Marengo, de ahí el nombre. Pero yo no me creo esas leyendas.

De hecho, he cogido esta receta porque tenía unas patitas de conejo y no tenía ganas de hacerlas al horno y punto: si normalmente las recetas de conejo valen para pollo, ¿por qué no hacer el camino inverso?

Conejo o pollo, tanto da para comer como un emperador; eso sí, escuchando Waterloo, de Abba...
Ingredientes:
  • conejo
  • zanahoria
  • apio
  • cebolla
  • ajo
  • 1/2 lata de tomates pelados
  • 1 vasito de vino blanco
  • 1 vasito de caldo de carne
  • 4 bayas de pimienta de cayena
  • 1 cucharada de maicena
  • aceite de oliva
En una cazuela con fondo grueso y con tapa doramos bien el conejo: cuando esté dorado por todas partes, lo sacamos de la cazuela.
Echamos la zanahoria picada y pelada y damos unas vueltas antes de añadir el apio picado; damos unas vueltas más y agregamos la cebolla picada y el ajo machado, dejando que se ablanden a fuego medio.
Cuando empiecen a estar blandos, añadimos el tomate de lata picado e incluyendo el tomate de la conserva y damos un hervor.
Echamos la maicena y dejamos que se ligue bien, y entonces vertemos el vino blanco y el caldo; ponemos a fuego bajo y cocemos tapado entre diez y quince minutos.
Entonces volvemos a echar el conejo y cocemos quince minutos más (vigilando que no se pase).
Servimos con un poco de arroz.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Fideuà de setas

El otro día vi este plato en el programa Casi casero y me apeteció hacérselo al Barbas, aunque desde el principio (la cocinera aprovecha una preexistente fideuà de marisco); así, el otro día nos trajimos unas setas del mercado, y la ocasión la pintaron calva. La he hecho, y es fácil, rápida y quedas estupendamente a poco que tus comensales sean un poco fungívoros.

Setas, fideos, verduritas y picada de almendras. Un plato sanísimo que puede aderezarse con un poco de alioli.
Ingredientes:
  • fideos de fideuà
  • clado de verduras (200 ml por cada 100 gr de fideos)
  • setas variadas al gusto
  • cebolla
  • ajo
  • aceite de oliva
  • Para la picada:
  • almendras
  • perejil
  • ajo
  • aceite de oliva
Rallamos la cebolla.
Picamos el ajo.
Limpiamos las setas mojando un pincel en agua.
Doramos la cebolla en el aceite.
Cuando se dore, añadimos el ajo y las setas y damos unas vueltas, sin dejar que las setas se hagan del todo.
Agregamos los fideos y mezclamos bien.
Vertemos el caldo caliente y cocemos el tiempo que diga el fabricante.
Mientras va haciénose, ponemos el horno al máximo con sólo el grill encendido y, en un mortero, hacemos la picada con las almendras, el ajo, el perejil y el aceite y mezclamos bien.
Cuando haya terminado de cocer la fideuà, echamos la picada por encima y la metemos por encima para que se dore la picada (unos 3 minutos).
Servimos.

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