viernes, 20 de agosto de 2010

El lobo vs Caperucita I: Garbanzos con berberechos

Hoy empiezo una nueva serie en el Horno: el Lobo vs Caperucita. Lo normal sería incluirla en Cocina-ficción y punto pelota, máxime si consideramos que sigue cierta premisa del libro Caperucita en Manhattan, de Carmen Martín Gaite (que os recomiendo, es un cuentito delicioso).

Dice la crítica más o menos literaria que en realidad el cuento de Caperucita habla en realidad del acoso sexual a las jovencitas en edad núbil, pero las glosas existen para versionar cualquier premisa más o menos ficticia. Y aquí nuestro lobo es un feroz ladrón de recetas: Caperucita y el Lobo tienen sus respectivas empresas de catering y reciben el mismo pedido; mientras Caperucita sigue todos los pasos y tarda la hijuela, el Lobo toma el atajo y logra antes la satisfacción del cliente.

El primer pedido son estos garbanzos con berberechos; aunque yo soy el Lobo en esta película, al final os pongo el largo y sinuoso camino de Caperucita, por si alguien quiere ponerse del lado del bueno.

No me digáis que no parece de puchero: pues se tarda media hora de reloj.
Ingredientes (por persona):
  • una lata de berberechos al natural
  • 1/4 bote de garbanzos cocidos
  • 1 pimiento verde italiano
  • la parte blanca de un puerro
  • 1/4 cebolla (o una escalonia)
  • 1 diente de ajo
  • vino blanco
  • 1 vasito de caldo de pescado
  • sal
  • aceite de oliva
Rehogamos la verdura picada.
Cuando se dore, añadimos los berberechos y mezclamos bien, echamos el vino blanco y dejamos que se evapore el alcohol.
Añadimos el caldo y, cuando empiece a hervir, echamos los garbanzos, mezclando y dando un hervor para que se mezclen los sabores.
Comprobamos el punto de sal y servimos.
EL LARGO Y SINUOSO CAMINO DE CAPERUCITA (con guiño Beatle incluido):

Ingredientes (por persona):
  • 200 gr de berberechos
  • 75 gr de garbanzos
  • 1 pimiento verde italiano
  • la parte blanca de un puerro
  • 1/4 cebolla (o una escalonia)
  • 1 diente de ajo
  • vino blanco
  • sal
  • aceite de oliva
La noche anterior, ponemos los garbanzos en remojo en agua caliente con sal.
Rehogamos las verduras picadas en una cazuela de buen tamaño.
Añadimos 1 litro de agua y ponemos al fuego.
Abrimos los berberechos en una sartén con el vino blanco, los retiramos del fuego nada más abrirse y añadimos el caldo obtenido a la olla.
Cuando el agua esté caliente echamos los garbanzos, espumamos y cocemos (a partir de una hora y media en cazuela normal, unos 20 minutos en olla exprés, velocidad 2).
Separamos los berberechos de las conchas y los incorporamos a la olla, ajustamos el punto de sal, damos el último hervor y servimos.

6 comentarios:

  1. Una receta en dos versiones muy divertida con su historia.

    Digna de interpretarse por el famoso Falsarius Chef.

    Un beso Caperucita, o Loba, o Cazadora, o Abuelita, vamos, que te pidas el personaje del cuento que prefieras.

    (Me encantó el libro de Carmen Martín Gayte)

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  2. Me quedo con caperucita, sin ninguna duda, el berberecho fresco es hoy en dia, al menos en Menorca, asequible en precio y suministro, recurrir a la lata es no ya solo de lobos, sino incluso de gandules. En cambio, los garbanzos si existen en frasco de muy buena calidad. Saludos.

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  3. Hola Su, soy Ana la Cócinera de Bétulo. Quiero darte las gracias por el comentario en el blog del Futuro Bloguero indicándome donde encontrar los pimientos poblanos. Ya me imaginaba que si en algún sitio los había tenía que ser la Boquería, es cuestión de acercarse un día de estos y ponerse manos a la obra.
    Me gusta tu blog, desde ya mismo soy tu nueva seguidora y así no me pierdo tus recetas.
    Nos tientas a ser lobos con esta receta? Está muy bien ser Caperucitas, pero de cuando en cuando también podemos ser lobos sin remordimientos.
    Besos y muchas gracias.

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  4. FB, yo el lobo, siempre por el camino corto. O no siempre, pero en este caso sí. Aunque este invierno seguiré el caminito de Caperucita, a ver qué tal...

    xarbet, de eso va, de gandulear sin dejar por ello de comer rico. Estaba bueno, aunque con todo "de verdad" quede mejor.

    Cocinera de Bétulo, bienvenida, estás en tu cibercasa... En realidad, cada cual puede ser lo que quiera: el lobo, vago como yo, caperucita, esmerada cocinera, o la abuelita, que se lo come todo.

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  5. Pues yo no conocía la mezcla, es decir, que fabes con almejas si, muy habitual, de hecho me encantan las verdinas con almejas, pero nunca he probado ni cocinado garbanzos con berberechos, y de las dos versiones me quedo la caperucita, aunque la verdad es que pese a mis buena intenciones cocineriles suelo terminar haciendo el lobo.

    Feliz semana que estamos a lunes ...

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  6. Eu, yo lo hice en versión lobuna porque en verano poner la olla para cocer los garbanzos y toda la pesca me daba pereza sólo de pensarlo... Pero la de Caperucita te afila los dientes para comerla mejor...

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Gracias por tu visita y por tus comentarios.

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