Seguimos con la colección de recetas de los bares de España. Pero es que ayer me levanté con un antojazo de gambas al ajillo... No tenía gambas frescas, pero sí congeladas, y no iba a dejar pasar la ocasión ni el antojo, por lo que saqué unas cuantas por la mañana para asegurar el tiro por la tarde. Me quedaron para mojar pan (lo cual es mérito de este plato tan rico). Y eso que se me olvidó lo del perejil picado...

Las secamos a conciencia con papel de cocina, para que no nos agüen el aceite.
Cortamos el ajo en láminas y la guindilla en aros.
Ponemos el aceite a calentar en la sartén.
Doramos el ajo y la guindilla.
Cuando empiece a cambiar de color, añadimos las gambas y las hacemos hasta que cambien de color.
Servimos.

Todavía en la sartén.Ingredientes:
- 150 gr de gambas peladas congeladas
- 2 dientes de ajo
- 1/2 guindilla seca
- aceite de oliva
Las secamos a conciencia con papel de cocina, para que no nos agüen el aceite.
Cortamos el ajo en láminas y la guindilla en aros.
Ponemos el aceite a calentar en la sartén.
Doramos el ajo y la guindilla.
Cuando empiece a cambiar de color, añadimos las gambas y las hacemos hasta que cambien de color.
Servimos.
Su, ayer también las hizo mi madre!! Como me gusta el olor de este plato :) mmmmmm
ResponderSuprimirBesotes
Si hay algo que me gusta de verdad son las gambas al ajillo.
ResponderSuprimirSiempre estoy dispuesta a degustarla.
;-D
Que ricas, con este plato es que no puedo parar, para mi es de lo mejor que se puede comer.
ResponderSuprimirSaludos
Un aperitivo exquisito! yo también las comí ayer jeje..
ResponderSuprimirbesos!
Mojar pan es mi deporte favorito ;-)
ResponderSuprimirPues sin perejil..¡¡¡ no pasa nada. Saludos
ResponderSuprimirque pinta mas buena, ahora me comia yo una tapilla de gambitas de esas con un buen trozo de pan!
ResponderSuprimirSaludos!!
Quedan ricas de verdad, un éxito total.
ResponderSuprimirBesos y buen fin de semana.
Que ricas, parece que las estoy oliendo ummmmm!!!!
ResponderSuprimirUn beso
Alicia, es que los platos con solera lo tienen todo, el olor, el aspecto y el sabor.
ResponderSuprimirAmanda, entonces comprendes plenamente el antojo que me dio... Ahora ya tendré que buscarme excusas para no hacerlas a diario.
jose manuel, yo creo que puse un límite de gambas, porque yo habría hecho todas las del paquete por lo mismo, por no parar de comerlas.
wada, de aperitivo o, en mi caso, de segundo plato, contraviniendo las normas de la buena mesa.
Begoña, pues aquí te hubieras puesto tibia. Como yo, de hecho.
Alquimia Fullera-transitando, de hecho, cayeron igual, las gambas... Aunque para la próxima ya me lo sé.
Macu, exacto, el pan que no falte.
LA COCINERA DE BETULO, y no es que sean muy difíciles, como yo temía. En ese sentido, es un plato perfecto, por lo agradecido.
Mª Robledo, a mí me encantaba cómo olían mientras las hacía... :)
Su estas gambas las preparo yo y no dejamos nada más que el plato, porque hasta el picante se lo come mi yerno, están de muerte.
ResponderSuprimirTrini, mi santo se comió también las guindillas; del pan me encargué yo. Es que es empezar y no parar...
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