viernes, 30 de julio de 2010

Arroz con verduras y pollo

No es oro todo lo que reluce ni todos los arroces con tropezones son paella. Sobre todo, si no lo haces en la sartén (pues tal significa paella). A este plato lo llamo yo sucedáneo de paella, porque cuando me porto bien y hago el régimen en condiciones es lo más parecido a ese rico plato que me permito. Está bueno por sí mismo, sin necesidad de parecerse a nadie. Y jugosito como en la foto.

La receta original es sólo con verduras, pero añadiendo pollo es un plato completo...
Ingredientes:
  • 50 gr de arroz por persona
  • cebolla
  • ajo
  • pimiento rojo
  • pimiento verde
  • calabacín
  • berenjena
  • pechuga de pollo
  • salsa de tomate
  • el doble de volumen de caldo que de arroz
Doramos el pollo en cubitos.
Agregamos los pimientos en daditos; cinco minutos, y añadimos ajo y cebolla picados, con cuidado de que no se quemen.
Después, echamos las berenjenas y los calabacines en dados.
Añadimos el arroz y rehogamos un poquito (y así no se apelmaza) y entonces la salsa de tomate; mezclamos bien.
Echamos el caldo y cocemos a fuego medio 18 minutos.
Reposamos los cinco minutos y ¡a disfrutar!
PD Con azafrán y en sartén es casi una paella... Aunque en cazuela está muy bueno.

miércoles, 28 de julio de 2010

Macarrones a la putanesca

Los italianos distinguen entre la pasta corta y la larga, y en teoría una salsa de pasta larga no se puede hacer con pasta corta, y viceversa. Yo pensaba que la putanesca tenía que ver con la corta, pero creo que me he columpiado. Aunque me quedó muy bueno. La saqué de programa cocinamos contigo de canal cocina, y cambié espaguetis por macarrones, y tan ricamente, vamos.

Aquí podéis ver el posible origen de este plato. Aunque es curioso, no es apto para estómagos sensibles.
Ingredientes:
  • macarrones
  • cebolla
  • ajo
  • laurel
  • tomate triturado
  • orégano
  • alcaparras
  • anchoas en lata
  • 1 guindilla cayena
  • 1 clavo de olor
  • aceitunas negras sin hueso
  • sal
  • azúcar moreno
  • aceite de oliva virgen
  • queso parmesano en polvo
Cocemos la pasta al dente en agua hirviendo con sal el tiempo que indique el fabricante.
En una cazuela con aceite, doramos la cebolla picada con el ajos y el laurel (yo usé aceite picante).
Cuando se dore, añadimos el tomate triturado y el orégano, y dejamos cocer a fuego medio unos 10 minutos.
Añadimos alcaparras, la cayena, el clavos y las olivas negras picadas y, por último, las anchoas.
Ponemos a punto de sal y azúcar y cocinamos unos minutos más.
Mezclamos con la pasta recién cocida y servimos con abundante parmesano rallado.

lunes, 26 de julio de 2010

Brochetas de pollo y piña con arroz

Me gusta mucho la piña al natural, aunque no la tomo a menudo. Sin embargo, cuando encontré esta receta en una revista, me dije: ésta es la mía. ¡Y es bastante hipocalórico! La única pega es que el pollo baila en la brocheta que da gusto, pero eso me pasa con todas las brochetas.
Rico, sano y fresco. Plato de verano 100%.
Ingredientes (para 2 personas):
  • 1 pechuga de pollo
  • 2 rodajas de piña (yo usé piña al natural de bote debidamente escurrida)
  • 1 diente de ajo
  • 1 pizca de jengibre molido
  • sal
  • pimienta
  • Para la guarnición:
  • 2 vasitos de arroz integral
  • 1 tomate
  • 1 zanahoria
  • 1 ramita de perejil
Cocemos el arroz el tiempo que dice el fabricante (yo usé del de microondas, o sea que un minuto).
Raspamos y lavamos la zanahoria; lavamos y secamos el tomate y cortamos ambos en daditos y los rehogamos 2 minutos en una cazuela con 2 cucharadas de aceite.
Salpimentamos, añadimos el arroz escurrido y el perejil, lavado y picado.
Eliminamos la grasa del pollo, lo lavamos, secamos y cortamos en trozos similares; lo marinamos una hora con el ajo pelado, el jengibre y un hilo de aceite.
Pelamos las rodajas de piña, retiramos la parte central y las cortamos en dados (o sacamos las rodajas de la lata y las cortamos en dados).
Ensartamos las brochetas alternando piña y pollo.
Salpimentamos y asamos las brochetas 3 minutos po cada lado (o hasta que el pollo esté hecho y doradito por fuera).
Repartimos el arroz con verduras en platos o cuencos, añadiendo las brochetas y servimos.

viernes, 23 de julio de 2010

Almejas & berberechos Mnemósine

Canta, oh, musa, la amnesia de la juánida Su, que conocía la receta de las almejas al vino de Julius y la olvidó, de manera que tuvo que hacerla según su pálido recuerdo se la recordaba...
Mnemósine es, entre las nueve musas, la de la memoria. Me vino muy bien, tal como cuento en esta libérrima versión de la Ilíada, pues me fui acordando de cómo hacía esta receta de Julius, de Canal Cocina: no la encontraba por ninguna parte. Afortunadamente, las musas son hijas de Apolo, y yo creo que éste es dios de las artes, incluida la cocina, por lo que el resultado fue óptimo. ¿No me creéis? Seguid leyendo, no está en hexámetros, pero creo que os gustará...

Seguramente en el Olimpo gozarían con este plato. Mis chicos no son inmortales e igualmente les parecieron divinas.
Ingredientes:
  • almejas o berberechos
  • tallos de cebollino
  • aceite de oliva
  • vino blanco
  • sal
  • pan (de molde o de barra, al gusto)
  • 1 diente de ajo
Una media hora antes de cocinar, dejamos los berberechos y las almejas en agua fría salada para que se vayan abriendo.
En una cazuela doramos un poco de ajo picado en aceite.
Mientras, con la minipímer hacemos un puré con el vino blanco, el pan y los tallos de cebollino (debe quedar verdoso y caldoso).
Echamos las almejas y berberechos en la cazuela con aceite y damos unas vueltas para que empiecen a abrirse.
A los 5 minutos, echamos el caldo de la minipímer y dejamos cocer durante unos 10 minutos, según se vayan abriendo las valvas.
Servimos.

miércoles, 21 de julio de 2010

Hamburguesa completa

Whole kitchen, en su Propuesta Salada para el mes de julio, nos invita a preparar todo un clásico de la comida contemporánea, como lo es la hamburguesa.
Me uní al círculo salado de Whole Kitchen cuando vi el risotto de verduras; sin embargo, con la propuesta de este mes, se me cayó el alma a los pies.: ¡pan! ¡Hay que hacer el pan! Aquello iba a ser el llorar y crujir de dientes.
Sin embargo, aunque pagué la novatada amasando más tiempo del estrictamente necesario, el resultado valió la pena: el pan, calentito, recién hecho y muy rico, no se me deshacía en la mano, como tantas veces me ha pasado con el que compro en la tienda. ¿Se me habrá despertado el espiritu panadero que más o menos todo cocinillas lleva dentro? El Barbas dice que ni se me vuelva a ocurrir amasar, pero, sabiendo que con agua fría la cosa se pega menos y que el resultado es mejor, estoy pensando que no le voy a hacer caso y que a partir de ahora, las hamburguesas, pan incluido, se hacen en casa.

Tanto el hijo del Barbas como yo somos reacios a las salsas, por lo que fue el propio Barbas quien probó el aliño barbacoa (que no llegaba a salsa).
Ingredientes:
    Para la hamburguesa:
  • 400 gr de carne picada de vacuno
  • pan rallado ajo y perejil
  • 1 huevo
  • sal y pimienta
  • aceite de oliva
  • lechuga
  • tomate
  • queso en lonchas
  • cebolla
  • mostaza
  • guindillas de bote
  • Para el pan:
  • 70 gr agua
  • 90 gr leche
  • 2 huevos (uno para la masa y otro para glasear)
  • 15 gr mantequilla
  • 300 gr harina de fuerza
  • 3 grs. de levadura seca de panadería
  • semillas de sésamo
  • Para el aliño barbacoa:
  • 2 cucharadas de aceite
  • 1 cebolla pequeña finamente picada
  • 3 cucharaditas de vinagre de vino tinto
  • 1 cucharada de azúcar moreno
  • salsa de tomate
  • 2 cucharaditas de salsa worchestershire
  • 2 cucharaditas de salsa de soja
En un bol batimos un huevo y lo mezclamos con la carne, el pan rallado ajo y perejil, la sal y la pimienta, y dejamos macerar un buen rato; una vez haya transcurrido, formamos las hamburguesas, las regamos de aceite de oliva y las guardamos en un papillote de papel de aluminio en la nevera durante al menos una hora.
Mientras aquello macera en el frigo, nos preparamos para hacer el pan: mezclamos los ingredientes (dejando aparte uno de los huevos y el sésamo) y los amasamos para que se mezclen bien y hasta que se despeguen (mejor con las manos mojadas en agua fría); aunque yo me estuve una hora amasando como una loca, podría haber bastado con un cuarto de hora...
Una vez hemos amasado, lo dejamos reposar una hora cubierto con un papel de aluminio: se triplicará el tamaño; pasada esa hora, amasamos unos minutos para eliminar el aire excesivo.
Ponemos papel de horno en la bandeja y dividimos la masa en 3 bollos sobre ese mismo papel, dándole forma de bollos (un poco separados para que no se peguen entre sí); los pintamos con huevo batido y espolvoreamos con sésamo; tapamos con un trapo y dejamos levar hasta que doble su volumen (unos 40 minutos).
Precalentamos el horno a 220º y, cuando vayamos a cocer el pan, destapamos la masa y ponemos un cuenco con agua en la bandeja; cocemos durante 18 minutos.
Mientras, iremos haciendo la salsa barbacoa: picamos la cebolla y la doramos en el aceite (yo usé aceite de guindilla); cuando se dore, añadimos el vinagre, el azúcar, el tomate, las salsas
y llevamos a ebullición; bajamos el fuego y cocemos a fuego lento 10 minutos; trituramos y guardamos hasta el momento de servir.
Abrimos los panes por la mitad y les ponemos encima la lechuga, el tomate y el queso en lonchas.
En la sartén hacemos las hamburguesas y la cebolla, y lo doramos todo.
Ponemos la cebolla y la hamburguesa en el pan, acompañamos de dos guindillas, echamos mostaza y guarnecemos con la salsa barbacoa.

lunes, 19 de julio de 2010

Mini-tartaletas de endibias al roquefort con nueces

hemc # 46 - delicias para fiestasEste mes, el reto de hecho en mi cocina propone el tema de delicias para fiestas, siendo la anfitriona Mónica, de Tentaciones para todos. Yo os traigo estas tartaletas de endibias al roquefort con nueces, a ver si os gustan...

Cuando probé los hojaldres, supe que la cosa iba para largo: no me equivocaba.

Así hacía yo las endibias al roquefort antes de usar esta receta Esta forma de hacer salsa roquefort sirve para hacerla con pasta, por ejemplo...
Ingredientes (para 2 personas):
  • 1 endibia
  • 50 gr queso roquefort (u otro queso azul que os guste)
  • 4 tartaletas
  • mantequilla
  • un puñado de nueces
  • una cucharada sopera de leche entera (o nata líquida, si tenéis)
  • queso parmesano en polvo
Preparamos las tartaletas para poder rellenarlas: las ponemos en un molde (o hacemos el molde con papel albal), las pinchamos con un tenedor y le ponemos legumbres secas encima para que no suban; las metemos en el horno precalentado a 200º unos 20 minutos.
Mientras hacemos el relleno: picamos las endivias y las rehogamos con mantequilla.
Agregamos el roquefort y dejamos que se mezcle bien.
Agregamos la cucharada de leche entera o nata y mezclamos bien, y añadimos las nueces picadas para que se impregnen.
Cuando estén las tartaletas, las vaciamos de las legumbres y las rellenamos con el contenido de la cazuela.
Cubrimos de parmesano y gratinamos (unos 5 minutos).
Servimos.

viernes, 16 de julio de 2010

Moules-frites (Mejillones al vino blanco con patatas fritas)

Sirva este plato nacional belga como reivindicación del Barbas. Aparte de mi sufrida cobaya, es también un avezado colaborador de mis experimentos culinarios. Sin él nada sería posible, no sólo porque incentiva mi afán de superación como cocinera, sino porque me ayuda y se ocupa de partes importantes en la confección de los platos.

Para este plato el Barbas colaboró muchísimo: fue él quien hizo posible que conociera Bélgica, por un lado, y quien limpió TODOS los mejillones para este plato. A cambio, le gustó mucho cómo me salió.

En Bélgica te sirven los mejillones con las patatas fritas y una cerveza local, en este caso la Chimay que se vende en España).
Ingredientes:
  • un saquito de mejillones
  • apio
  • cebolla
  • vino blanco
  • mantequilla
  • patatas
  • aceite para freír
Limpiamos los mejillones de sus barbas y de los detritos e imperfecciones de la cáscara y los reservamos en agua fría con sal.
En mantequilla, rehogamos la cebolla y el apio picados.
Añadimos el vino blanco y cocemos durante unos 10 minutos.
Pasados esos diez minutos, añadimos los mejillones y dejamos abrir durante 10 ó 15 minutos.
Mientras, pelamos las patatas y las cortamos a lo largo; las freímos en aceite y las dejamos doraditas.
Las escurrimos.
Servimos los mejillones con el jugo de la cocción y al lado las papas fritas, y ya tienes tu pica en Flandes.

miércoles, 14 de julio de 2010

Tarta ciclotímica de fresa

Una ciclotimia es una forma leve del transtorno bipolar; yo suelo usarlo para explicar los cambios de ánimo. Esta tarta lleva ese nombre porque cuando empecé a hacerla me puse contenta, cuando vi que no tenía los ingredientes de la receta original empecé a pensar que no quedaría perfecta, pero, finalmente, la probé y volvió la alegría, porque me gusta mucho su sabor, contenido y nada empalagoso... Y tampoco está nada mal de aspecto...

Se suponía que era con tartaletas, pero no me quedaban, y me lié la manta a la cabeza y la hice con hojaldre; no tenía tanta fruta como la receta original y le puse almendras y limón.
Ingredientes:
  • 1 plancha de hojaldre
  • 300 gr de fresón
  • 1 cucharada sopera de kirsch
  • 100 gr azúcar
  • el zumo de medio limón
  • 25 gr de almendras
  • 2 hojas de gelatina
En un molde para tartas ponemos el hojaldre, lo pinchamos con un tenedor para que no suba y echamos legumbres crudas para que no suba mucho.
Horneamos 200º en el horno precalentado.
Hacemos la confitura poniendo al fuego el fresón (al que quitaremos los rabitos), el azúcar, la cucharada de kirsch, las almendras y el zumo de limón, dando vueltas para que no se quemen (al principio) y se mezclen bien (al final).
Ponemos las hojas de gelatina en agua fría.
Cuando la confitura esté hecha (se tarda 10 ó 15 minutos), se pasa por la batidora y entonces se echan las hojas de gelatina, y se deja enfriar unos 10 minutos.
Quitamos las legumbres crudas de la superficie del hojaldre y vertemos la confitura con gelatina y dejamos que se enfríe todo un poco antes de guardar en la nevera.
Tras una estancia de 2 ó 3 horas en el frigo, listo para comer.

lunes, 12 de julio de 2010

Paella mundialera

En este mundial he aprendido dos cosas: que no hay que dar el campeonato por perdido después del primer partido y que me tengo que comprar una paella para cuatro, por lo menos. Superada esta primera adversidad, anoche decidí celebrar que somos campeones del mundo de la forma más española posible: con un paellón que quite el sentío.

Mi madre siempre dice que no tiene mano para la paella, y que en su caso no pasa de ser un arroz amarillo... Yo soy un poquito más inconsciente y la llamo paella con todas sus letras, aunque ella es mucho mejor cocinera que servidora...
Ingredientes (a ojímetro, salvo el arroz y el caldo):
  • 1 taza de arroz
  • 2 tazas de caldo (he usado de verduras, al ser una paella mixta)
  • pollo
  • salchichas frescas
  • pimiento rojo
  • cebolla
  • ajo
  • 1 ó 2 cucharadas soperas de salsa de tomate
  • mariscos de concha (en este caso, un puñado de mejillones, otro de almejas y un tercero de berberechos)
  • anillas de calamar
  • crustáceos (langostinos, gambas y, si se puede, cigalas)
  • una lata pequeña de guisantes
  • azafrán
  • aceite de oliva
Limpiamos las barbas de los mejillones y los dejamos en un bol con agua salada junto a berberechos y almejas, o los mariscos de concha que tengamos previstos.
En la paella doramos el pollo (cortado como para ajillo) y las salchichas, en trozos.
Aparte, doramos los calamares para que suelten todo el agua y no nos fastidien el plato.
Cuando se dore, añadimos el pimiento cortado en tiras y damos unas vueltas.
Agregamos el ajo y la cebolla picados y doramos.
Echamos el arroz y dejamos que se impregne.
Vertemos la salsa de tomate y mezclamos bien para que se disuelva.
Si nuestros crustáceos están crudos, los echamos ahora, para que vayan haciéndose.
Mientras, tendremos el caldo caliente y disolveremos el azafrán en él para que coja color; echamos el caldo caliente en la paella; a partir de ahora, sólo moveremos el arroz con las asas; tarda en cocer veinte minutos (segundo más o menos); a los cinco minutos de estar cociendo, echamos el calamar; cuando llevemos diez minutos, agregamos las conchas para que se vayan abriendo.
Cuando falten cinco minutos, echamos los crustáceos cocidos y los guisantes para que cojan sabor.
Al terminar la cocción, dejamos reposar 5 ó 10 minutos (en mi caso, todo el caldo que sobraba se ha absorbido en ese intervalo).

domingo, 11 de julio de 2010

Magret de pato con salsa de cerezas

Hace 7 años y pico, cuando todavía vivía en Madrid y el Barbas en Santcu y todavía no sabía hacer más que sota, caballo y rey, pensé hacerle este plato al Barbas, para impresionarlo; mi madre me sugirió que me lo tomara con calma, tiempo habría de hacerlo; y así ha sido, sólo he tardado siete años.

El futuro bloguero ha convocado su Concurso Lazy Blog Cerezas del Jerte, y he retomado esta vieja intención con fines competitivos (jeje). Este concurso está patrocinado por las cerezas del Jerte, ingrediente elemental de las recetas del concurso.

Valió la pena esperar, con mis destrezas culinarias actuales saqué más partido a la receta original.
Ingredientes (2 personas):
  • 1 magret de pato
  • 2 chalotas
  • 2 sobrecitos de azúcar moreno
  • 125 gr cerezas del Jerte
  • 1 vaso de vino de oporto
  • 1 copita de kirsch
  • 3 clavos
  • sal y pimienta
  • aceite
Deshuesamos las cerezas del Jerte con un desosador (ojo, que salpica).
Las cortamos en cuartos para que sea más fácil manejarlas.
Picamos la chalota y la doramos en el aceite.
Cuando cambie de color, echamos el azúcar (no pongáis el fuego muy fuerte, que se quema con mirarlo).
Rehogamos las cerezas cuarteadas.
Mojamos con el oporto y el kirsch, añadimos los clavos y salpimentamos al gusto, y dejamos cocer unos minutos.
Pasamos esta salsa por la minipímer para que se haga una emulsión y volvemos a poner la salsa al fuego, dejando que reduzca hasta obtener una textura como de mermelada.
Mientras está cociendo, hacemos una incisión en forma de cruz en la piel y lo ponemos en una plancha caliente unos 3-4 minutos (según nos guste); cuando esté dorado, se voltea el magret hasta que se dore por el otro lado (un minuto o dos).
Escalopamos (o fileteamos) como en la foto.
Lo servimos con arroz, regado por la salsa, ya reducida y espesada.

viernes, 9 de julio de 2010

Berenjenas rellenas de atún con velouté de verduras

Volví anoche, y aunque no me ha dado tiempo de cocinar nada, tenía alguna recetita que no había publicado aún.

Aunque la receta es de Arguiñano, cuando se la hice al Barbas no tenía bechamel (la suelo usar de brik, por pura comodidad); hice una velouté porque es más ligera, la técnica es muy parecida, y el resultado es igualmente agradecido.

Se puede rellenar de más cosas, algunas incluso veganas...
Ingredientes (por persona):
  • 1 berenjena
  • 1 lata de atún (en aceite al natural, a vuestro gusto)
  • queso rallado
  • 1 huevo cocido
  • Para la velouté:
  • harina
  • caldo de verduras
  • sal y pimienta
  • nuez moscada (opcional)
  • mantequilla
Partimos la berenjena por la mitad y la tostamos media hora en el horno a 200º.
Cuando esté hecha, dejamos que se enfríe, sacamos la carne y la picamos.
Preparamos la velouté: doramos la harina con la mantequilla y vamos echando caldo de verduras hasta que quede una salsa consistente, y la sazonamos con sal, pimienta y nuez moscada.
Agregamos a la velouté la pulpa de las berenjenas, el atún (escurrido, si es en aceite) y el huevo duro picados y mezclamos bien.
Rellenamos las berenjenas, la cubrimos con el queso rallado y las gratinamos 3 minutos.

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