martes, 31 de agosto de 2010

Chiles rellenos de picadillo con frijoles volteados

Me siento un poco tunante al poner esta receta, porque técnicamente sólo rellené los chiles, pero los dos artífices, mi Barbas y mi cuñada Ilianita se prestaron a constar no como pinches, que esto es cocina mexicana y en México esa palabra suena fatal, sino como ayudantes de la chef, pero que quede claro que ellos son los verdaderos héroes de esta historia.
Y con esta receta participo en el concurso de cocina mexicana Lazy Blog Kitchen Club.

Ingredientes:
  • 1 lata de chiles poblanos enteros
  • 1 huevo
  • aceite para freír
  • tortillas de maíz (opcional)
  • Para el picadillo:
  • 250 gr de carne picada de vaca (en teoría es mixta, pero usamos de vacuno)
  • 10 olivas verdes deshuesadas
  • 1 puñado de piñones
  • 1 zanahoria
  • 1 patata pequeña (opcional)
  • 1/2 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 1 patata pequeña (opcional)
  • 1/2 copa de vino blanco
  • 1/2 copa de jerez
  • aceite de oliva
  • Para los frijoles:
  • 1 lata grande de frijoles
  • 1 chile verde
  • 1/2 cebolla
  • cilantro
  • 1 cucharada de queso fresco
  • aceite de oliva (normalmente se haría con manteca de cerdo)
Un plato completo con carne, legumbre y verdura. Se puede completar con unas tortillas de maíz...
Sacamos los pimientos de la lata; si fueran pimientos poblanos frescos, los asaríamos en el horno, los haríamos sudar bajo papel de aluminio y los pelaríamos, reservándolos.
Para hacer el picadillo, picamos todos los ingredientes sólidos y los añadimos a la sartén con aceite en el siguiente orden: cebolla (hasta que se dore), ajo, zanahoria, patata (si la hay), carne, dejando que se haga hasta quedar rosada, olivas y piñones.
Añadimos entonces el vino y el jerez y dejamos que se evapore, y reservamos el picadillo dejando que se enfríe (o nos quemaremos al rellenar los chiles).
Para rellenar los chiles, abrimos cada uno a lo largo (si son de lata, algunos pueden venir rajados, por lo que no hará falta...) y los vamos rellenando; los cerramos ensartando unos palillos (no hace falta que sea a lo largo).
Separamos las yemas de la claras y batimos éstas hasta que formen mucha espuma; entonces agregamos una de las yemas cuidando que no se baje el punto de las claras, pero dejando que se coloreen las claras: en este huevo sumergimos los chiles y los freímos en aceite caliente; cuando estén dorados por todas partes, los sacamos y los escurrimos en papel de cocina.
Mientras, doramos la cebolla y el chile verde en aceite (o manteca de cerdo); agregamos los frijoles sin escurrir y damos unas vueltas; finalmente, agregamos el cilantro.
Servimos en un plato los chiles fritos con los frijoles al lado; sobre los frijoles ponemos una cucharada de queso fresco.
Si tenemos tortillas de maíz, las calentamos un minuto en el microondas al máximo de potencia envueltas en un trapo y las mantenemos calientes envueltas en tela, un trapo o una manopla de cocina especialmente grande...

domingo, 29 de agosto de 2010

Tarta de mascarpone y fresón

Este mes he dejado el postre para el final. Llevaba unos días pensando en hacer un flan con almendras, pero va mi atleti y gana la supercopa de Europa: ¡postre rojiblanco al canto! Como siga ganando cosas, voy a cambiar la letra del himno que hizo Joaquín Sabina para cantar qué manera de engordar...

La combinación de fresas con mascarpone la leí en un libro del comisario Brunetti: una secretaria, en el frenesí de un idilio, se iba a la playa con su ligue para comer fresas untadas de mascarpone. Un pecado y una delicia que no tardé en poner en práctica. Para esta ocasión no quería traer algo tan simple como una montaña de mascarpone con unas cuantas fresas camufladas dentro como si fueran rubíes, y busqué... No tardé en encontrar en la web de Larousse cuisine esta receta tan fácil y efectiva, y hecha por un usuario: ha sido un exitazo, e ideal si tienes visitas, porque la puedes dejar hecha la noche antes con la certeza de que vas a quedar bien.

No sólo está buenísima y queda estupendamente presentada con nada que hagas: ¡adorna tu nevera por dentro al menos una noche!
Ingredientes (para 4 personas):
  • 1 masa quebrada (o pasta brisa) Giovanni Rana
  • 1 tarrina de 250 gr de mascarpone
  • 50 gr de azúcar glas
  • 1 cucharada sopera de leche (yo usé semidesnatada, que es lo que hay en casa; esto, de todos modos, es opcional)
  • unos 300 gr de fresas
Hacemos la masa en el horno 25 minutos a 180 grados; yo la agujereé para que no subiera, marqué las paredes y tapé la masa con papel albal para que no subiera de más, la verdad, quedó bien hecha; si os parece arriesgar para que se dore y quede aún más apetitosa, la receta original no se pronuncia al respecto.
Mezclamos el mascarpone con el azúcar glas y, si se quiere, con la leche, hasta que quede una crema.
Lavamos los fresones, les cortamos el rabito y los partimos por la mitad.
Cuando hayamos sacado la masa del horno, la destapamos y dejamos enfriar.
La rellenamos con la crema y adornamos con las fresas a nuestro gusto.
Tiene que refrigerar por lo menos 2 horas.

sábado, 28 de agosto de 2010

Filetes rellenos de verdura

La verdad, no publico tan a menudo como a veces me gustaría; supongo que por no viciarme, aunque para eso llego tarde, me encanta esto de los blogs de cocina.

La receta de hoy es bastante sencilla y resultona; creo que incluso puede gustar a los niños (pero como no la he probado con ellos, igual peco de ilusa); la he sacado de una revista, y aunque yo la hice con pasta, con patatas a lo pobre o fritas también tienes un plato familiar y con los tres principales grupos alimenticios (proteínas, vitaminas e hidratos), y quizá a alguno se le antoje más...

Hay que vigilar el arte de cada cual para hacer los rollitos...
Ingredientes (por persona):
  • 2 filetes de redondo de ternera
  • 2 ajetes
  • 2 judías verdes
  • 1 cebolleta
  • pan rallado
  • aceite
  • sal
  • pimienta
  • perejil puicado
  • 40 gr pasta al gusto
  • 1 diente de ajo
Limpiamos los ajetes (dejándolos enteros), las judías (cortadas por la mitad) y las cebolletas (en cuartos a lo largo).
Lo pochamos en una sartén con un poco de aceite y reservamos.
Salpimentamos los filetes y los rellenemos con el preparado vegetal.
Los enrollamos, los cerramos con palillos y los pasamos por pan rallado.
Aplastamos el diente de ajo con la hoja de un cuchillo, y sin pelar lo ponemos a freír en una sartén con aceite.
Añadimos los filetes, los freímos y los escurrimos sobre papel absorbente.
Mientras, habremos cocido la pasta el tiempo que indique el fabricante; la disponemos en una fuente y la regamos con aceite.
Servimos en el plato la pasta con los filetitos rellenos.

viernes, 27 de agosto de 2010

Pop amb cebes (pulpo con cebolla)

Un seguidor de la página del horno en Facebook publicó cuatro fotos, una de las cuales era ésta: pulpo con cebolla. Es un plato originario de Menorca, una isla preciosa (y eso que nos diluvió toda la estancia) que conocí con el Barbas y sus padres hace unas cuantas navidades. Y como soy capaz de soportarlo todo menos la tentación, en cuanto lo vi, me dije que eso se lo hacía al Barbas o borraba el blog entero, y aquí estamos. Con que os guste la mitad que al Barbas, me doy por servida.

Servida con arroz blanco, tienes un plato completo y sabroso.
Ingredientes (por persona):
  • 175 gr de pulpo (principalmente usé las patas)
  • 1/2 cebolla
  • 1 hoja de laurel
  • 1 diente de ajo
  • 1 vasito de vino blanco
  • aceite de oliva
  • pimienta negra
Yo tenía un pulpo congelado, que descongelé y tuve 20 minutos cociendo en agua con sal; como a mí no me gusta el pulpo, cuando se templó usé parte del pulpo y el resto lo congelé para otra ocasión; una vez hecho esto, seguí los siguientes pasos:
Cortamos el pulpo en trozos y lo sofreímos a fuego medio durante 15 minutos en una sartén o cazuela de fondo grueso.
Picamos los ajos y cortamos la cebolla en juliana y los añadimos al pulpo con el laurel, removiendo para que no se pegue, sofriendo durante 10 minutos.
Añadimos el vino y salpimentamos.
Bajamos el fuego al mínimo, lo tapamos y dejamos cocer durante una hora (comprobando siempre que el pulpo esté tierno); si se queda seco (no fue mi caso), se puede añadir un poco de agua.
Servimos.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Guisote de morcillo

El Barbas respiró hondo cuando le dije que no haría el aspic ruso de carnes que había planeado para el HEMC; por un lado, él no es un forofo de las gelatinas; por otro, yo estaba un poco tocada por mi dolor gingival, y, aunque parezca no estar relacionado, no tenía yo ganas de hacer un plato nuevo y laborioso del que no estaba segura que me fuera a encantar. Pero ya había sacado el morcillo y el pollo del congelador y no podía volver a meterlos, por lo que, como la tele, tuve que contraprogramar.

El pollo dará lugar a otra entrada de aire siciliano (voy a capitalizar el libro que me trajo mi padre, jeje), pero ¿y el morcillo? ¿en agosto? Tenía dos opciones: una turca-casi-siria con pistachos y todo (al Barbas le hubiera encantado, pero yo no tenía ganas de nada al este de Sicilia) y un morcillo guisado como en la costa cantábrica; estaba cantado: la receta española.

Pero se hacía tarde, y tenía que recurrir a la olla exprés; en cualquier caso, siendo morcillo, iba a usar la olla exprés de todos modos, pues es un artilugio maravilloso que simplifica mi vida sin perjuicio de mi cocina, y permite que mis legumbres y estofados sepan a gloria bendita, mi abuela bien, gracias. Estábamos temiéndonos que la cosa se pondría caliente, pero
a) no tenía nada más planeado;
b) el morcillo estaba descongelado.
Por tanto, no quedaba más remedio. Saqué la de 6 litros, porque la cazuela de 4 ya la había usado para otra cosa, e hice el plato como os explico más abajo. A la hora de comerlo, ¡oh, sorpresa! ¡No quemaba tanto! Y estaba buenísimo, todavía mejor de lo que esperaba... Así que ahora os pongo la receta, para cuando lleguen los fríos...

Soy como la madre de Mafalda: ¿a quién se le ocurre hacer un guisote en verano? ¿Verdad que soy original?
Ingredientes (para 2 personas):
  • 500 g de morcillo
  • 1/2 cebolla
  • 1 puerro
  • 2 zanahorias medianas
  • 250 ml de vino tinto
  • 250 ml de caldo de carne
  • 4 patatas pequeñas
  • Aceite de oliva
  • Pimienta negra
  • Sal
En la olla con aceite rehogamos la zanahoria cortada en medias lunas para que se ablande.
Añadimos el morcillo y lo doramos por todos lados.
Rehogamos las patatas y el puerro cortados en juliana, con cuidado para que no se queme,
En una sartén aparte doramos las patatas en aceite (no hace falta que se frían del todo, pues las coceremos con el guisote); las escurrimos sobre papel de cocina para que absorba el aceite sobrante.
En la olla añadimos el vino y dejamos que se reduzca; entonces echamos el caldo de carne, y cuando ebulla echamos las patatas escurridas al guiso.
Tapamos la olla y la ponemos a velocidad 2 durante media hora, desde el momento que empiece a soltar vapor; cuando pase ese tiempo, despresurizamos la olla y la abrimos.
Fileteamos el morcillo y lo servimos con las verduras y las patatas. (En esta ocasión yo le eché poca salsa, porque retiene más el calor, y no nos apetecía escaldarnos...)

lunes, 23 de agosto de 2010

Emperador ennegrecido (Blackened swordfish)

Hoy viajamos a Nueva Orleans. A raíz de la publicación de la receta de jambalaya, el Barbas se quedó con las ganas de hacer el blackened, un pescado ennegrecido no por quemado, sino por ir rebozado en un surtido de especias, una especie de masala de Louisiana que, al calentarse, potencia su salvaje picor.

Os confesaré que me hizo mucha ilusión ver a mi Barbas con los típicos nervios del estreno, esos mismos que me dan a mí, aunque ya no lo diga como antes; porque la receta entera la hizo él, razón por la que inauguro (aunque luego deba adaptar otras entradas que participen de la misma cualidad) la etiqueta Barbas, para celebrar sus distintas incursiones en la cocina y en mi horno.

Esta receta la hizo el Barbas, y él mismo nos cuenta cómo.
Ingredientes (para 2 personas):
  • 2 rodajas de emperador de 1,5 cm. aprox. de grosor
  • 50 g. de mantequilla (no margarina)
  • Para el adobo ennegrecido:
  • 1 cucharada sopera de sal
  • 1 cucharada sopera de pimentón dulce
  • 1 cucharada sopera de cebolla en polvo
  • 1 cucharada sopera de ajo en polvo
  • 1 cucharada sopera de pimienta negra
  • 1 cucharada de café de pimienta roja
  • 1 cucharada de café de orégano seco
  • 1 cucharada de café de tomillo seco

Mezclamos todos los ingredientes del adobo en una bolsa de plástico (por ejemplo, de congelación) y agitamos vigorosamente para que se integren.
Ponemos una sartén de hierro fundido (preferiblemente que no sea Creuset; si lo es, hay que tener cuidado de no quemar la cerámica engrasándola ligeramente con mantequilla) a fuego intenso durante 10 min; la sartén estará muy caliente.
Mientras tanto, cubrimos dos platos llanos (uno por rodaja) con la mitad del adobo cada uno como si fuera pan para rebozar.
Fundimos la mantequilla en otra sartén (en la que quepa el emperador).
Una vez fundida la mantequilla, apagamos el fuego y pasamos las rodajas por la mantequilla, por ambos lados.
Pasamos cada una de las rodajas por los platos de adobo cuidando que quede una capa uniforme por ambos lados.
Ponemos las rodajas en la sartén caliente (según el tamaño de la sartén, uno por uno o a la vez).
Vertemos tres cucharadas de café de la mantequilla derretida sobre cada filete y cocinamos durante dos minutos.
Volteamos los filetes y repetimos la operación de verter tres cucharadas de mantequilla derretida; cocinamos durante dos minutos.
Servimos los filetes con guarnición de arroz y vertemos otras dos cucharadas de café de mantequilla sobre los filetes.

Observaciones:
  1. Este plato es muy picante. Si se quiere reducir el picante, ponemos menos pimienta. Conviene probar el adobo previamente y pensar que el calor lo hará aún más picante. Lo mismo con el punto de sal, ya que el plato es bastante salado (ambas cosas al gusto creole).
  2. Se puede hacer más picante poniendo pimienta de cayena.
  3. Conviene cerrar la puerta de la cocina para no impregnar toda la casa.
  4. Se puede hacer con otros tipos de pescado, como filetes de lubina o similares, pero no recomendamos merluza, lenguado, rape, etc.

viernes, 20 de agosto de 2010

El lobo vs Caperucita I: Garbanzos con berberechos

Hoy empiezo una nueva serie en el Horno: el Lobo vs Caperucita. Lo normal sería incluirla en Cocina-ficción y punto pelota, máxime si consideramos que sigue cierta premisa del libro Caperucita en Manhattan, de Carmen Martín Gaite (que os recomiendo, es un cuentito delicioso).

Dice la crítica más o menos literaria que en realidad el cuento de Caperucita habla en realidad del acoso sexual a las jovencitas en edad núbil, pero las glosas existen para versionar cualquier premisa más o menos ficticia. Y aquí nuestro lobo es un feroz ladrón de recetas: Caperucita y el Lobo tienen sus respectivas empresas de catering y reciben el mismo pedido; mientras Caperucita sigue todos los pasos y tarda la hijuela, el Lobo toma el atajo y logra antes la satisfacción del cliente.

El primer pedido son estos garbanzos con berberechos; aunque yo soy el Lobo en esta película, al final os pongo el largo y sinuoso camino de Caperucita, por si alguien quiere ponerse del lado del bueno.

No me digáis que no parece de puchero: pues se tarda media hora de reloj.
Ingredientes (por persona):
  • una lata de berberechos al natural
  • 1/4 bote de garbanzos cocidos
  • 1 pimiento verde italiano
  • la parte blanca de un puerro
  • 1/4 cebolla (o una escalonia)
  • 1 diente de ajo
  • vino blanco
  • 1 vasito de caldo de pescado
  • sal
  • aceite de oliva
Rehogamos la verdura picada.
Cuando se dore, añadimos los berberechos y mezclamos bien, echamos el vino blanco y dejamos que se evapore el alcohol.
Añadimos el caldo y, cuando empiece a hervir, echamos los garbanzos, mezclando y dando un hervor para que se mezclen los sabores.
Comprobamos el punto de sal y servimos.
EL LARGO Y SINUOSO CAMINO DE CAPERUCITA (con guiño Beatle incluido):

Ingredientes (por persona):
  • 200 gr de berberechos
  • 75 gr de garbanzos
  • 1 pimiento verde italiano
  • la parte blanca de un puerro
  • 1/4 cebolla (o una escalonia)
  • 1 diente de ajo
  • vino blanco
  • sal
  • aceite de oliva
La noche anterior, ponemos los garbanzos en remojo en agua caliente con sal.
Rehogamos las verduras picadas en una cazuela de buen tamaño.
Añadimos 1 litro de agua y ponemos al fuego.
Abrimos los berberechos en una sartén con el vino blanco, los retiramos del fuego nada más abrirse y añadimos el caldo obtenido a la olla.
Cuando el agua esté caliente echamos los garbanzos, espumamos y cocemos (a partir de una hora y media en cazuela normal, unos 20 minutos en olla exprés, velocidad 2).
Separamos los berberechos de las conchas y los incorporamos a la olla, ajustamos el punto de sal, damos el último hervor y servimos.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Tomates (casi) verdes fritos

Una cree que el tiempo pasa para ella y poco más, pero si mete unos tomates verdes en la nevera para hacerlos fritos como en la peli de John Avnet y la novela de Fannie Flagg, es de esperar que no tarde una semana en sacarlos, o no estarán exactamente verdes. Por eso el título. Sin embargo, me han gustado, sirven de guarnición más que de plato principal y son muy fáciles de hacer.

Lo de casi verdes no se adivina viendo las fotos...
Ingredientes:
  • 1 tomate verde
  • harina de trigo
  • 1 huevo
  • harina de maíz
  • sal
  • aceite para freír
Cortamos el tomate en rodajas y las salamos.
Las pasamos sucesivamente por harina de trigo, huevo batido y harina de maíz y las freímos.
Las escurrimos y las servimos.

jueves, 12 de agosto de 2010

Keftedes de cangrejo ma non troppo

Esta receta la saqué de la nintendo DS, del juego que no es tal, sino un recetario; al principio no pensaba comprarlo, no iba a dejar que se me manchara mi nintendo DS. Pero luego pensé es un recetario, ¿me voy a resistir? Obviamente, no me he resistido.

Esta receta es, según la DS, de los EEUU, y en el juego se llama croquetas de cangrejo, o algo así; pero soy un poco cuadriculada, y para mí una croqueta tiene que llevar su bechamel; supongo que se parece más a una albóndiga; pero tampoco me apetecía llamarla albóndiga, por lo que, ni corta ni perezosa, la llamé keftede, que es como en Grecia llaman a las albóndigas. Es lo mismo y no, porque para mí la albóndiga o la croqueta tienen unas connotaciones que la kefta o keftede no tiene. Pero, como yo, cualquiera puede ponerle el nombre que mejor le venga.

La otra es el ma non troppo, en este caso relativo al cangrejo, que no es tan cangrejo como a mí me gustaría: usé surimi de cangrejo y me quedé más ancha que larga. Pero si sustituís el surimi por cangrejo de lata y os libráis de mis remilgos, quizá podáis hacer unas croquetas o unas albóndigas que quiten el sentío y servirlas como plato principal o como aperitivo...

Presentación en formato aperitivo.
Ingredientes (para 2 personas):
  • 12 palitos de cangrejo
  • pan rallado
  • albahaca picada
  • un poquito de salsa worcester
  • mostaza
  • 2 huevos
  • aceite para freír
En un bol echamos los palitos desmenuzados y picados, los huevos batidos, la mostaza, la salsa worcester, la albahaca y el pan rallado y mezclamos bien.
Dejamos macerar todo junto unos minutos.
Formamos bolas con esta masa y las freímos en aceite caliente.
Una vez fritas, las ponemos sobre papel de cocina para que absorban el exceso de aceite.
Servimos; se puede aderezar con salsa a gusto del consumidor.
La receta original sólo tiene un huevo y una cucharada de mahonesa, pero yo he hecho mi propia elección.

lunes, 9 de agosto de 2010

Tortilla de pasta

Voy a hacer una confesión no sé si insólita entre los gastroblogueros: cuando la gente no mira, soy una vaga. Cuando no sé qué cenar, opto por una de estas opciones: tortilla o pasta. Por eso, cuando vi esta receta, me hicieron los ojos chiribitas: ¡el mejor de los mundos posibles! ¡Mis dos perezas favoritas en un solo plato resultón! Finalmente, anoche, que no tenía nada programado (últimamente estoy un poco en la parra), me dije: hoy toca. Pero, como dije en mi tortilla rodríguez de patatas de bolsa, soy nefasta dándole la vuelta a la tortilla, y aunque aquí me ha quedado muy aparente, está demasiado hecha para mi gusto, que me gusta el huevo menos cuajado. Para el caso, está buena, aunque se puede mejorar la cocción al gusto de los comensales, y es fácil.

Si miras con atención, verás la curva de los fideitos de fideuá en la tortilla...
Ingredientes (para 2-3 personas):
  • 50 gr de pasta (en este caso, fideos de fideuà; se recomienda usar pasta pequeña, a efectos de cuajarla sin que se desparrame)
  • 1 paquete de bacon en tiritas
  • 1/2 cebolla
  • 4-6 huevos
  • aceite de oliva
  • sal
Cocemos en agua con sal la pasta el tiempo que indique el fabricante.
Las escurrimos.
En una sartén con una cucharada de aceite doramos el bacon; a medio dorar añadimos la cebolla no demasiado picada para que se ablande.
Cuando empiece a ablandarse, agregamos la pasta para que se mezcle.
Batimos los huevos y los agregamos a la sartén y cuajamos la tortilla, dándole la vuelta a media cocción.
Servimos.

viernes, 6 de agosto de 2010

Capunatina de Adelina (serie del comisario Montalbano)

Hace unos años mi padre estuvo de vacaciones en Sicilia y me trajo un recetario, no sé si en italiano o directamente en siciliano. Yo pensé que me sobreestimaba, por mucho que me gustaran cocinar y el plurilingüismo; pero supongo que en general los padres conocen bien nuestros puntos fuertes y débiles, y supongo que por eso me regaló el citado recetario, y no unas mazas de gimnasia rítmica.

Así, el otro día abrí el recetario y me propuse hacer la capunatina o caponata. ¿Por qué este plato siciliano que tanto evoca a la ratatouille francesa o al pisto? La respuesta la tiene el comisario Montalbano, policía siciliano y gourmet creado por Andrea Camilleri, en parte como homenaje al Carvalho de Vázquez Montalbán; Salvatore Montalbano tiene una asistenta, Adelina, que le hace platos y se los deja para que se los almuerce; el comisario a menudo se queda en la trattoria de Enzo, que lo trata a cuerpo de rey, y cuando vuelve a casa se encuentra con el manjar de su Adelì. Ayer estuve haciendo menúes sicilianos: salmonetes con caponatina y espaguetis con almejas; los espaguetis los voy a dejar para otra entrada (me quedaron muy buenos, a decir del Barbas) y los salmonetes estaban deliciosos, pero poco fotogénicos, por lo que nos limitaremos a la caponatina de Adelina, que lo mismo vale de entrada que de guarnición, y es 100% vegetal.

Fría sabe mejor, por lo que es guarnición ideal para el verano.
Ingredientes (por persona):
  • 1 berenjena
  • 50 gr de aceitunas (yo he usado negras)
  • 15 gr de alcaparras
  • 1 rama de apio
  • salsa de tomate (yo usé pulpa enlatada)
  • 1/2 cebolla en láminas
  • 1 vaso de vinagre
  • aceite
  • azúcar y albahaca (esto lo obvié)
Remojamos en agua salada la berenjena cortada en dados durante cerca de 2 horas.
Limpiamos el apio y lo escaldamos en agua salada 5 minutos.
Limpiamos las alcaparras en agua caliente y reservamos.
Rehogamos en el aceite la cebolla, las aceitunas cortadas y las alcaparras.
Añadimos la pulpa de tomate (o la salsa) y dejamos que se dense la salsa.
Mientras freímos la berenjena; al final de la fritura, añadimos el apio en taquitos; una vez fritos, los añadimos, escurridos, a la salsa y cocemos todo junto 5 minutos a fuego bajo.
Pasados, añadimos el azúcar, el vinagre, damos unas vueltas y apagamos el fuego; tapamos la cazuela.
Se sirve fría en un cuenco de loza adornada con albahaca.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Solomillo caramelizado a la cocacola

Hoy traigo una receta fácil que saqué de canal cocina porque tenía muchas ganas de aprender a hacerla (y no es nada difícil). Puedes quedar muy bien con ella, a sabiendas de que has hecho trampa... Aptísima para solteros sin tiempo y con ganas de impresionar a la familia o a alguna cita ocasional.

Con patatitas en cuadros puede quedar mejor que con pasta, pero es que me encanta la pasta, aunque sea así de simple...
Ingredientes (2 personas):
  • 1 pieza de solomillo de cerdo (si se puede ibérico, y si no, no)
  • 1 sobre de sopa de cebolla
  • cocacola normal (puede ser sin cafeína, pero tiene que tener azúcar)
  • aceite de oliva
  • sal
  • pimienta
Doramos el solomillo en aceite.
Rociamos con cocacola y añadimos el sobre de sopa de cebolla.
Cocemos hasta que la salsa reduzca: la cocacola glaseará y caramelizará la salsa.
Fileteamos los solomillos y servimos con la salsa por encima.

lunes, 2 de agosto de 2010

El gazpacho de Pepa (Mujeres al borde de un ataque de nervios)

La nueva entrada del horno está contenida en este fragmento de la obra maestra de Almodóvar. Pepa (Carmen Maura) nos dice lo que lleva su gazpacho; justo lo que ella le echa, le he puesto yo. Por si alguien me pregunta por los somníferos, ella no dice nada en el video, por lo que nada de nada (además, la farmacéutica se parecía más a la de Qué he hecho yo para merecer esto y no me los quiso dar sin receta, además de llamarme drogadicta). Nace con esta entrada la categoría de cocina-ficción, con esas recetas de las pelis, los libros y ¿quién sabe? los videojuegos que me gustan; el nombre de la categoría se lo he robado a El Brecha sin pudor.

Pepa no dice nada de los picatostes adicionales, pero ése es mi añadido...
Ingredientes (para poco más de un litro):
  • 2 tomates grandes
  • 1 pimiento rojo
  • 1 cebolla
  • 1 pepino
  • 1 diente de ajo
  • aceite de oliva virgen
  • 1 vaso de agua
  • vinagre
  • pan duro (media chapata pequeña de antes de ayer)
  • sal
  • vinagre reserva
  • 1 caja entera de pastillas para dormir (opcional)
Mezclamos todo bien en el robot de cocina; para asegurar el tiro y que quede bien mezclado, pasamos por la minipímer.
Guardamos en la nevera.
En caso de necesidad o gusto, añadimos tropezones (pepino, pimiento, tomate, cebolla o picatostes).
Esta entrada se la dedico a mi amigo Toni Machiavelli, porque, como él, es vegetariana y almodovariana.

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