lunes, 29 de noviembre de 2010

Judías pintas aceleradas

La verdad, me encanta la olla exprés, es uno de mis artilugios de cocina favoritos: te ahorra tiempo y me encanta cómo sale la comida. Pero el otro día encontré una vieja receta de judías estofadas, y pensé hacerla en cazuela normal; además, el otro día en Estoy cocinando (blog que sigo aunque no siempre comente, quechuloalgodulce me tiene encandilada con los panes tan ricos que hace... entre otros platos) se marcó unas alubias con chorizo sin olla exprés que me dieron más alas para ponerme a intentarlo. El domingo, después de votar, me puse, hasta que se me ocurrió mirar el reloj: si las hago tradicionalmente, comemos a las siete. Resignación. Nada de slow food. Saqué la olla y las hice ahí. Me quedé muy satisfecha (pero mucho, ¿eh?), aunque todavía tengo pendiente unas judías lentas.

Y después del festín, a portarme bien.
Ingredientes (para 2 personas):
  • 200 gr de judías pintas crudas
  • 1 punta de jamón
  • 200 gr de tocino
  • 2 choricitos (mejor si son un poco picantes)
  • 1 morcilla (opcional)
  • 1 cebolla
  • 2 cucharadas de salsa de tomate
  • aceite de oliva
  • 2 dientes de ajo
  • laurel
Ponemos las judías en remojo en agua fría la noche anterior.
Las escurrimos y las ponemos a hervir en 1 litro de agua fría.
Cuando el agua rompa a hervir, las escurrimos y las ponemos en un litro de agua fría con la punta de jamón, el tocino, el laurel y el chorizo.
Tapamos la olla y contamos 13 minutos desde que empieza a salir el vapor.
Despresurizamos pasado ese tiempo.
Pelamos y picamos la cebolla y la picamos.
Pelamos el ajo y lo picamos.
En una sartén calentamos aceite y sofreímos cebolla y ajo.
Cuando se ablanden, añadimos la salsa de tomate y un poquito del caldo de las judías.
Incorporamos el contenido de la sartén a las judías, volvemos a tapar la olla y contamos seis minutos desde que salga el vapor.
Despresurizamos pasado ese tiempo.
Si le vamos a poner morcilla, la troceamos y la calentamos entre dos platos durante un minutos en el microondas (lo que puede dejar el micro perfumado unos días).
Troceamos el tocino y el chorizo y lo repartimos en los platos, así como la morcilla.
Servimos las judías.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Carpaccio a la mostaza según Martín Berasategui

En casa comemos carpaccio una vez a la semana; debe de ser de los pocos días que no hago plato único, porque lo suelo acompañar con pasta o risotto, según las ganas que tenga (si estoy poco trabajadora, pasta, a qué engañarnos). Hasta hace poco, hacía dos variedades: a la mostaza o Lennon & McCartney; pero mirando el libro de Berasategui de cocina casera, vi su versión del carpaccio a la mostaza, que de alguna manera reúne el Lennon & McCartney con el de mostaza y le añade Jerez. ¡Ya tardábamos! Éste es el que hacemos ahora, ni qué decir tiene: se tarda lo mismo y tiene mejores resultados.

Y encima no tardas en untar la mostaza con la carne, fácil, sencillo y efectivo. Como a mí me gusta.
Ingredientes (por persona):
  • 1 paquete de carpaccio (incluye el queso)
  • 1/2 bolsa de rúcula
  • mostaza de dijon
  • aceite de oliva
  • limón
  • un chorrito de jerez
Abrimos el carpaccio para que se oree (la carne se despega mejor cuanto menos fría esté); despegamos los filetes y los distribuimos por el plato.
Cubrimos con la rúcula y repartimos el queso por encima.
Hacemos una vinagreta con el aceite, el limón, la mostaza y el jerez, mezclando bien.
Echamos la salsa por encima del carpaccio.
Servimos.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Ensalada de bacalao con habitas

Dada la rasca que está haciendo, después de la ensalada cayó un tazón de caldo; sin embargo, este plato llena bastante, entre el pescado y las habas. A ver qué os parece...

Se puede tomar tibia o fría...
Ingredientes (por persona):
  • 100 gr bacalao desalado
  • 100 gr habitas congeladas
  • escarola
  • 1/4 parte de una cebolla
  • 1 tomate
  • aceite de oliva
  • vinagre balsámico
  • unas hojas de menta
Picamos la cebolla y la sofreímos hasta que esté transparente.
Añadimos las habitas, las salteamos y añadimos un vaso de agua y el bacalao, previamente desmigado.
Dejamos cocer a fuego lento hasta que el agua se haya evaporado casi por completo.
Mientras, cortamos los tomates en dados, los ponemos en un cuenco y los aliñamos con el aceite y el vinagre en relación 1 a 3 y la menta picada.
Lavamos, escurrimos y troceamos la escarola, y la repartimos en los platos.
Disponemos la escarola unas cuchatadas de bacalao y habitas y aliñamos con la mezcla de tomate y menta.
Servimos.

martes, 23 de noviembre de 2010

Salmón con verduritas

He aquí un plato ultradietético, aunque al Barbas lo de ultra no le fascinó, porque de tan sano, parecía comida de hospital. Pero, tras tantos ágapes, un poco de desengrase es beneficioso. La saqué de una revista, que incluía brécol en el plato; como no me gusta, no lo puse, aunque le habría dado más color...

A día de hoy, me gustan más los lomos que las rodajas: tienen menos espinas y, por ende, son más fáciles y menos laboriosos de comer. Menuda vaga estoy hecha.
Ingredientes (por persona):
  • una rodaja de salmón
  • 100 gr de patata
  • 1 zanahoria grande
  • limón
  • caldo de pescado
  • aceite de oliva
  • sal y pimienta
  • perejil picado
Raspamos la zanahoria, pelamos la patata, las lavamos y las torneamos con un cuchillito (o con el pelapatatas, gran invento).
Las sazonamos y las ponemos a cocer en la olla rápida 3 minutos (se pueden añadir 2 ramitos de brécol por persona).
Salpimentamos el salmón y cocinamos las rodajas brevemente en una sartén con aceite; al voltearlo, añadimos el limón y un poco de caldo de pescado.
Colocamos la rodaja en la fuente de servir con las verduras hervidas bien escurridas.
Podemos ligar el jugo con maizena diluida en agua o con un espesante similar (a mí con la maizena me salen unos grumos como pianos, por eso la descarté).
Espolvoreamos perejil picado, vertemos esta salsita sobre el salmón y servimos.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Sopa de pollo con pasta y primer aniversario del blog

Hoy hace un año publiqué mi primera receta en este blog: galets rellenos de espinacas y gambas. Al principio empecé esta aventura sin saber lo que me esperaba, pero tras conocer a tanta gente y aprender tantas cosas, desde luego dan muuuuchas ganas de seguir. Había pensado hacer un dulce para este aniversario, pero soy una repostera digamos que discreta, por lo que nos decantaremos por lo salado...

En mi familia somos muy soperos; mis hermanos y yo tenemos el hábito de tomarnos primero el caldo y luego la pasta o el arroz; no es muy educado, pero es un placer para nosotros tomarnos la sopa así... ¿Y qué mejor manera de celebrar el aniversario que con una sopa rica, máxime con la rasca que hace? (Aunque a mí eso no me arredra, puedo tomar una buena sopa, como diría José Martí, en julio como en enero).

Hoy tocaba de pistoncitos; otros días de letras, o de cabellines... en la variedad está la diversión.
Ingredientes:
  • un hueso de ternera
  • 1 punta de jamón (de hueso, pero si tiene algo de carne, mejor)
  • pollo (en este caso, tres alitas; otras veces el casco de las costillitas)
  • 1 muslo de gallina
  • zanahoria
  • puerro
  • apio
  • nabo o chirivía (en este caso era chirivía, porque era una bandeja)
  • media cebolla con un clavo (de especia) insertado -yo he usado una cebollita francesa por la mitad con un clavo en cada parte-
  • aceite
  • sal
  • pasta
  • agua
  • un chorrito de jerez
Echamos los ingredientes sólidos en una olla grande y cubrimos con agua hasta que sólo queden dos o tres dedos del nivel.
Agregamos la sal y el aceite.
Tapamos la olla y empezamos a contar diez minutos cuando empiece a echar vapor (ya sé que es mejor tenerlo cociendo rato, pero cuando hago caldo siempre me entran las prisas).
Cuando pase el tiempo, despresurizamos y abrimos la olla (con este caldo se pueden hacer maravillas: usarlo para condimentar otro plato o sopas, muchas sopas).
En una cazuela aparte ponemos un cuarto de litro de agua por cada persona que vaya a comer sopa y lo ponemos a hervir (recién hecha tarda muy poco en bullir).
Cuando bulla, le echamos la pasta deseada y cocemos el tiempo que diga el fabricante (yo opto por el menor tiempo posible, porque luego, en un caldo muy caliente, sigue haciéndose).
Apagamos el fuego y echamos el chorrito de jerez, que además de aromatizar detiene la cocción.
Servimos.
Va en gustos y tiempo del que se disponga, pero se puede añadir pollo desmigado, huevo duro, jamoncito...

sábado, 20 de noviembre de 2010

Bistecs al emmental

Cuando yo era pequeña, mi madre tenía una colección de cuadernos de cocina llamada Comer bien; a mí me encantaba ojear los números, porque aunque lo de la cocina sea relativamente reciente, siempre me ha gustado comer. Una de las recetas que me llamaron la atención fue ésta, que intenté hace unos meses, pero no me gustó tanto como esta última vez, que compré filetes anchos de añojo y el resto lo hice yo... El nombre original es bistecs al gruyère, pero no encontré este queso en lonchas, por lo que tuvo que ser al emmental: es un queso parecido y sí viene loncheado.

De guarnición también puse pasta, pero no hubiera quedado bien en la foto...
Inigredientes (por persona):
  • 1 bistec de añojo grueso
  • 1 loncha de queso emmental (o gruyère, si buscamos la autenticidad de la receta
  • 2 pimientos verdes italianos
  • sal y pimienta
En una sartén con aceite freímos los pimientos (yo la tapo porque el aceite salta mucho).
Mientras, secamos los bistecs con papel de cocina.
Los abrimos con un cuchillo como para hacer un libro, sin que llegue a partirse por la mitad; en esa cavidad introducimos la loncha de queso.
Salpimentamos los bistecs.
Ponemos un poco de aceite en una plancha y la calentamos.
Cuando ya esté caliente, hacemos el bistec entre 7 y 12 minutos, según el tamaño y el grado de cocción que nos guste (el de la foto se hizo en 7 minutos escasos, pero a mí me gusta la carne casi sin hacerse).
Servimos con los pimientos debidamente escurridos.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Mi primer pan francés en mi panificadora nueva

Mi Barbas me preguntó qué quería por mi cumple, y como soy culo veo culo quiero, le contesté: una panificadora. Consulté con Ana, de Estoy cocinando, que hace unos panes que quitan el sentío, aunque al final el Barbas y yo nos decantamos por ésta de Moulinex. Tardé unos cuantos días en probarla, un poco por los nervios del estreno, pero al final el domingo pasado dije que de ahí no pasaba, y me lancé.



Escogí el pan francés por un motivo sencillo: cuando iba al colegio me explicaron que el pan llevaba agua, harina, pan y levadura, y la receta que incluía mi panificadora de pan francés sólo llevaba esas recetas. ¿Cómo resistirme? Lo hice en el programa 1 (todavía tengo que enterarme de cómo va esto) pero a los tres cuartos hora de la tercera subida saqué el pan y lo puse a que terminara de subir en la bandeja de horno tapado con un trapo. Luego lo horneé con un poco de agua y quedó crujientito por fuera y migoso por dentro. ¡Buenísimo! Lo que garantiza que sigamos indagando...

Al Barbas le encantó cómo quedó. Y es que, en materia de electrodomésticos, obras son amores y no buenas razones.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Ciervo a la borgoñona (cerf bourguignone)

La otra noche estuvimos mi Barbas y yo viendo la película Julie & Julia, sobre una bloguera que en un año hace las 524 recetas del libro de Julia Child, un libro de cocina francesa muy reputado en los EEUU; aprovecha la peli para contar la historia de las dos cocineras, pero nos encantó cómo refleja la realidad de las gastroblogueras, con nuestras neuras e ilusiones, y eso que la tal Julie no hacía fotos como la mayoría de blogs que frecuento.

La receta de hoy la he sacado del libro de Julia Child, aunque ella lo hace con buey o ternera; pero yo tenía un lomo de ciervo ya marinado, y mirando por internet vi que tardaban lo mismo en hacerse, por lo que decidí hacer el estofado con carne de ciervo. Ha sido un exitazo.

Y no hemos hecho este plato porque la gastronomía francesa sea patrimonio de la humanidad, ¡ya lo tenía pensado! Pero no me sorprende que la UNESCO lo haya reconocido (sobre todo, si la sede está en París). Sirva este plato como homenaje a esa cocina que tanto me gusta, aunque a algunos les parezca tan distinta de la nuestra...

El plato con las patatitas, el vino francés y el pan. Cayó todo, está claro... Se puede hacer de un día para otro, y queda exquisito...
Ingredientes (para 2 personas)
  • 2 lomos de ciervo (como yo los tenía ya marinados, no tuve que hacer la marinada de 12 ó 24 horas)
  • un trocito de tocino en lardones
  • 1/2 cebolla
  • 2 zanahorias medianas
  • un bouquet garni (ahora los venden atados y todo)
  • salsa de tomate
  • 1 vaso de vino tinto
  • un vaso de caldo de carne
  • 2 setas boletus edulis (ceps)
  • 4 cebollitas francesas
  • aceite de oliva
  • mantequilla
  • sal y pimienta
  • 4 patatas pequeñas
  • 2 cucharadas de harina
  • media cebolla
  • perejil
Precalentamos el horno a 230 grados.
En una cazuela de fondo grueso (yo he usado una de hierro fundido) doramos el bacon en un poco de aceite.
Secamos el ciervo y lo cortamos en tacos; lo unimos al bacon y lo doramos.
Cuando empiece a cambiar de color, añadimos las zanahorias en rodajas y la cebolla en juliana y rehogamos.
Echamos las dos cucharadas de harina y lo metemos destapado en el horno precalentado a 230 grados durante 4 minutos.
Damos unas vueltas y volvemos a meterlo en el horno destapado otros 4 minutos.
Pasado ese tiempo, lo sacamos del horno, ponemos la bandeja en el tercio inferior del mismo y bajamos la temperatura a 160º.
Mientras, echamos el vino, dejamos que se evapore el alcohol y agregamos el caldo de carne: debe cubrir, aunque no del todo, la carne.
Añadimos el bouquet garni, la salsa de tomate, damos unas vueltas y metemos tapado en el horno durante dos horas y media (aunque se puede ir comprobando si está hecho o si se ha quedado falto de caldo).
Mientras, limpiamos las setas: en el caso de los boletus edulis, primero cercenamos la parte con toda la raíz y la tierra; con la mano vamos quitando la espuma marrón, en la que están las esporas, y que sale con facilidad: con un pincel y un trapo húmero limpiamos el tallo y el sombrerillo; el Barbas usa pelapatatas para las partes del tallo con más tierra.
Tras limpiarlas, podemos cortarlas en láminas gruesas.
Pelamos las cebollitas francesas y las partimos en 4.
Rehogamos en mantequilla primero las setas y más tarde unimos las setas (en total, unos cinco minutos de rehogado).
Cuando ya esté hecho y el ciervo se pueda pinchar sin problema, lo sacamos del horno y unimos las cebollitas y las setas rehogadas, y damos unas vueltas.
Al día siguiente, calentamos el puchero (tapado) en el horno a 160º un cuarto de hora; mientras, picamos la patata y la cebolla y lo rehogamos en aceite hasta que esté dorado, y entonces lo mezclamos con el perejil.
Servimos el estofado en un plato y las patatas aparte (aunque yo los he mezclado, y el caldito favorece a la patata).

Premio Sol Brillante


Glo, del apetitoso blog Cocinar con amigos, me ha dado un premio Sol Brillante. Aunque no haya dicho nada antes, me ha hecho mucha ilusión, porque que te lean y gustar a tus lectores... es un valor añadido en esto de los gastroblogs.

Las cinco condiciones de este premio son las siguientes:
  1. Agradecer a quien nos lo envía con un link a su blog.
  2. Escribir un post sobre el premio.
  3. Entregar a 12 blogs que consideremos merecedores.
  4. Colocar el enlace de cada uno de los blogs premiados.
  5. Avisar a los elegidos de la distinción que le pasamos.
Y aquí es donde la cosa está en chino, porque todo blog tiene su miga, haga o no haga pan... Y estoy aprendiendo un montón de los distintos blogs de cocina. Así que os lo dedico a todos los que me leéis, comentéis o no, a Glo, por pringarse y nombrar a 12 y a mi prima Cordelia, que muy pronto (o eso esperamos las dos) abrirá su propio gastroblog...

domingo, 14 de noviembre de 2010

Lubina con vinagreta templada de cilantro y almejas

Por fin, el último plato de cumpleaños; había comprado cinco lubinas (la pescadera me dijo que eran de ración), y cuando las vieron mis comensales, les hicieron los ojos chiribitas: dónde quieres que metamos eso? Luego les pareció una pena, porque (especialmente recién hechas) estaban muy buenas. Uff, como se dice vulgarmente, me hace más el ojo que el papo. Pero vamos, son de un libro de Julius, de canal cocina, por lo que se tarda menos de 22 minutos en cocinarla. Después de esto, no me atreví a sugerir que había pannacotta...

Las almejas cayeron todas, pero estas peazo lubinas trajeron más cola...
Ingredientes (por persona):
  • 1 lubina en filetes
  • 2 puñados de almejas
  • 1 tomate (yo usé media bandeja de tomates cherry para los 5)
  • cebolla
  • cilantro fresco
  • aceite de oliva
  • vinagre de jerez
  • sal maldon
Media hora antes, ponemos las almejas en agua con sal.
Precalentamos el horno a 180º.
Picamos la cebolla y cortamos los tomates cherry por la mitad.
Salteamos las verduras en una sartén con un poco de aceite y sal.
Añadimos el cilantro picado.
Preparamos la vinagreta, mezclando el salteado con aceite y vinagre.
Hacemos los filetes de lubina vuelta y vuelta con un poco de sal (yo siempre empiezo por el lado de la piel para abajo; hay que considerar que terminarán de hacerse en el horno, por lo que no tienen que hacerse del todo).
Escurrimos las almejas, que habrán soltado la tierra.
Ponemos el pescado en la bandeja, cubrimos con la vinagreta y colocamos las almejas alrededor.
Terminamos de cocinar en el horno a 180º, hasta que se abran las almejas.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Patatas a la importancia

Como yo aprendí de cocineras de la vieja escuela, tiendo a que me salgan raciones para un regimiento, de puro miedo de que no llegue para todos. Tal me pasó el sábado, que después de las setas hice este plato de mi libro de Galicia (me encantan el plato y el libro, la verdad), y después puse un plato de lubina. Mi hermano me dijo que aquello parecía una boda, creías que habías acabado, y llegaba otro plato. Pero cayeron las patatas. Por cierto, que me dijo mi tía que en la familia las llamaban patatas con gabardina.

La papa, tan sencilla y tan sabrosa...
Ingredientes:
  • 200 gr de patata por persona
  • 2 huevos
  • cebolla
  • perejil
  • ajo
  • sal y pimienta
  • azafrán
  • agua
  • aceite
  • caldo de verdura
Pelamos las patatas y las cortamos en rodajas gruesas, las rebozamos en harina y huevo (yo las pasé por harina-huevo-harina) y freímos en una cazuela de fondo grueso (en los pucheros como éste, yo soy partidaria de hacerlo todo en la misma cazuela, en parte por no manchar, en parte porque los sabores se mezclen bien y bonito).
Añadimos la cebolla picada y, cuando se ablande, añadimos el perejil y el ajo picados.
Salpimentamos y añadimos el azafrán disuelto en agua.
Cubrimos las patatas con caldo de verdura y dejamos cocer a fuego lento hasta que estén tiernas (45 minutos a lo sumo).

domingo, 7 de noviembre de 2010

Níscalos Ananías

Llevo unos días sin bloguear: ello se debe a que ha sido mi cumple, y los fastos han llevado su tiempo... pero han tenido sus resultados. Por ejemplo, estos níscalos (o rovellons, que se llaman aquí). Los había visto en un restaurante madrileño llamado Ananías (que, por cierto, recomiendo encarecidamente: es un sitio con mucha solera donde se comen platos caseros o tradicionales): al Barbas, a mi padre y a mi hermano pequeño les gustaron mucho, y pensé que, con los datos que me daban, podía intentarlo yo en casa. Dicho y hecho: fue un exitazo. Esta receta participa en el concurso de La cocina de Javi sobre recetas con setas, patrocinado por el aceite de oliva iloveaceite.

Vale como tapa o primer plato, y los que lo comen, mojan pan (esto es opcional, pero en casa pasó).
Ingredientes (por persona):
  • 100 gr de níscalos
  • 40 gr de jamón serrano picado
  • 1 diente de ajo
  • perejil
  • aceite de oliva virgen extra
  • sal y pimienta
  • vino blanco (un vaso para 4 personas)
  • maicena (optativa)
Limpiamos bien las setas (aquí lo hacemos con un vasito de agua y un pincel, limpiándolos uno a uno, es laborioso).
En una cazuela de fondo grueso, echamos el aceite y lo calentamos.
Salteamos el jamón serrano.
Cuando cambie de color, añadimos el perejil picado y el ajo en láminas, y damos unas vueltas, dejando que se mezclen bien.
Añadimos los níscalos y los rehogamos hasta que cambien de color.
Agregamos el vino blanco y cocemos a fuego medio tapado unos 5 minutos, mientras se evapora el alcohol.
Si queremos espesar la salsa, disolvemos un poco de maicena en agua caliente y lo mezclamos con la salsa hasta que espese.
Servimos.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Verduritas con calamares al ajillo

He aquí otra receta de revista. En teoría es con puntas de calamar, pero no vi puntas en la tienda, y lo hice con aros. Lo hice en el wok de mis amores (qué útil es, hay que ver), y quedó perfecto, con las verduritas crujientes y los calamares en su punto.

El arroz es de vasito de microondas, por lo que no lo he incluido en la receta, pero completa el plato con su dosis de hidratos de carbono. Y es una mezcla estupenda.
Ingredientes:
  • 100 gr de aros de calamar por persona
  • calabacín
  • zanahoria
  • cebolla
  • 1 diente de ajo
  • aceite de oliva
  • sal y pimienta
  • 1 vasito de arroz salvaje y basmati para microondas por comensal (opcional)
Lavamos el calabacín y la zanahoria y les cortamos las puntas; cortamos las zanahorias en taquitos y los calabacines en medias lunas.
Pelamos la cebolla y la cortamos en plumas.
Lavamos, escurrimos y secamos las anillas de calamar.
Pelamos y picamos fino el ajo.
Calentamos 2 cucharadas de aceite en el wok y añadimos los calamares.
Sazonamos y salteamos 4 minutos, los retiramos y escurrimos bien.
Agregamos el ajo picado al aceite de los calamares y lo sofreímos unos segundos.
Antes de que tome color, incorporamos las verduras y salteamos 5 minutos removiendo bien, deben quedar crujientes (y en el wok quedan muy crujientes).
Salpimentamos y añadimos las anillas que habíamos reservado.
Removemos para que se mezclen los sabores y retiramos del fuego.
Repartimos la verdura en los platos; si hemos preparado arroz (real o en vasitos), los ponemos sobre la verdura, y encima colocamos los calamares.
Servimos caliente.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Ternera a los veinte minutos

Con esta receta tan sencilla he estrenado el fabuloso libro que que me ha regalado mi AIG. Ha sido difícil la elección, no creáis, pero ésta ha sido la pionera por sus ingredientes y por su nombre. Las patatas venían sugeridas por el libro, pero el pimiento verde se me antojó a mí; hubiera quedado más galaico si hubieran sido de padrón, pero con estos verdes italianos la experiencia ha estado genial.

Sencilla y lista en media hora (los veinte minutos son la cocción final, pero la preparación también cuenta).
Ingredientes:
  • filetes de tapa
  • 1 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 1 vaso de vino blanco
  • perejil
  • sal y pimienta
  • 2 pimientos italianos por persona
  • 100 gr de patata por persona
  • aceite de oliva
Rehogamos en una cazuela de fondo grueso los filetes y la cebolla cortada en 16 partes.
Cuando se dore, añadimos el ajo, el perejil, el vino blanco, salpimentamos y cocemos a fuego lento con la cazuela baja los veinte minutos del título.
Mientras freímos las patatas en obleas hasta que se doren y los pimientos hasta que se tuesten por todas partes, los escurrimos.
Cuando hayan pasado los 20 minutos, cortamos el fuego y servimos la carne con los pimientos (salados con sal maldon) y las patatas fritas en obleas.

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