Chipocludo es un sinónimo de estupendo no reconocido por la RAE; si la salsa de marras está hecha con chiles chipotles, es, concretamente, chipotluda. Esta receta, ultrapicante, la hice para mi Barbas, mi hermano Yorch y mi cuñada Iliana, expertos comedores de picante. Fue un acto de placer masoquista: les encantó, a pesar de todo lo que picaba. Y se llevaron la salsa que sobró para repetir hoy con arroz y unos huevos fritos. Ése es el significado de éxito culinario, ¿no?
La receta es de Carmen, una amiga de mi madre, pero creo que ella es más tibia: yo le eché todo el bote de chipotles y me quedé más ancha que larga. Me lo agradecieron.
Como siempre, decir que los botes de chiles chipotles pueden conseguirse en los abastos donde vendan productos la Costeña: algunos hipermercados, el mercado de la Boquería y, en ocasiones, El corte inglés, además de tiendas especializadas en productos latinoamericanos.
Y, por último, decir que probablemente ésta sea la última entrada del año, porque mañana el Barbas y yo nos vamos a México por las navidades. Aunque seguramente cocine allí, no sé si podré acceder a un kit de publicación de recetas (photoshop + mozilla), por lo que mejor no prometo nada. Pero pienso hacer acopio de recetas y latas para llevarlas a cabo, y visitaré vuestros blogs, eso seguro. En cualquier caso, os deseo felices navidades, una entrada triunfal en 2011 y que los reyes os traigan deliciosos regalos. Nos vemos el 7 de enero.

Cortamos el pollo en dados y lo freímos a fuego lento con el ajo picado, salpimentando.
Cuando estén a medio hacer, añadimos la cebolla en tiras, y seguimos friendo.
Cuando todo el pollo haya cambiado de color, agregamos la mezcla de chipotle con tomate y agua y las zanahorias en rodajas.
Mezclamos bien y dejamos cocer un cuarto de hora más o hasta que el pollo esté tierno.
La receta es de Carmen, una amiga de mi madre, pero creo que ella es más tibia: yo le eché todo el bote de chipotles y me quedé más ancha que larga. Me lo agradecieron.
Como siempre, decir que los botes de chiles chipotles pueden conseguirse en los abastos donde vendan productos la Costeña: algunos hipermercados, el mercado de la Boquería y, en ocasiones, El corte inglés, además de tiendas especializadas en productos latinoamericanos.
Y, por último, decir que probablemente ésta sea la última entrada del año, porque mañana el Barbas y yo nos vamos a México por las navidades. Aunque seguramente cocine allí, no sé si podré acceder a un kit de publicación de recetas (photoshop + mozilla), por lo que mejor no prometo nada. Pero pienso hacer acopio de recetas y latas para llevarlas a cabo, y visitaré vuestros blogs, eso seguro. En cualquier caso, os deseo felices navidades, una entrada triunfal en 2011 y que los reyes os traigan deliciosos regalos. Nos vemos el 7 de enero.

El arroz es esencial en este plato, porque ayuda a suavizar la sensación de picor.Ingredientes:
- una lata de chiles chipotles
- 1 lata de tomate rallado
- pollo sin piel (yo usé solomillos de pollo)
- cebolla (yo usé 4 cebollitas francesas que tenía)
- ajo
- zanahoria
- sal y pimienta
- aceite de oliva
- agua
Cortamos el pollo en dados y lo freímos a fuego lento con el ajo picado, salpimentando.
Cuando estén a medio hacer, añadimos la cebolla en tiras, y seguimos friendo.
Cuando todo el pollo haya cambiado de color, agregamos la mezcla de chipotle con tomate y agua y las zanahorias en rodajas.
Mezclamos bien y dejamos cocer un cuarto de hora más o hasta que el pollo esté tierno.
Acompañar de arroz blanco y, si se puede, tortillas de maíz.








