sábado, 23 de abril de 2011

Duelos y quebrantos (El ingenioso hidalgo Don Quijote de La Mancha)

En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lantejas los viernes, algún palomino de añadidura los domingos, consumían las tres partes de su hacienda.
Hoy es sábado 23 de abril; tal día como hoy de 1616 murió Cervantes, y entre esto y Sant Jordi, hoy es el día del libro. Por eso os traigo este plato que se menciona en la obra más conocida de Cervantes (de hecho, en el primer párrafo).

¿Pero qué son los duelos y quebrantos? Plato manchego contundente, en principio unos huevos revueltos con jamón, tocino y sesos de cordero; según algunos, no hay documentación anterior a Cervantes que hablara de este plato (aunque no creo que el autor se lo sacara de la manga con el brazo bueno). Para algunos, hace mención al duelo del labriego ante la muerte de sus animales, cuya carne aprovechaba en el plato; para otros, tiene que ver que es un plato nada halal ni kosher, lo cual consternaría a árabes y judíos -duelos- antes de comerlo -quebrantos-.

Yo llevaba tiempo queriendo hacer este homenaje al ingenioso hidalgo (la filóloga ha topado con la cocinera), y esta mañana me he dado cuenta de que iba a tardar en volver a confluir la fecha con el día de la semana, y que tocaba. Después del plato, se recomienda una siesta con el Dueño de Vuestros Pensamientos (vuestros Dulcineos del Toboso, vaya), para tener dulces sueños en los que los molinos sean gigantes y los rebaños de ovejas huestes de caballeros.

Respecto a la receta, he prescindido de los sesos, que no me hacen maldita la gracia y los he cambiado por chorizo picantito; y en vez de revueltos, los huevos están fritos, para poder romperlos a gusto sobre la carne de cerdo. Con un buen pan rústico y un buen vino tinto, el placer está garantizado.

Lo propio es servirlo en cazuela de barro, pero es lo que tenía...
Ingredientes (para 2 personas):
  • 4 huevos
  • 1/2 cebolla
  • 1 diente de ajo grandecito
  • 150 gr de tacos de jamón
  • media sarta de chorizo
  • 1 loncha gruesa de tocineta fresca
  • sal
  • aceite para freír
  • laurel
Laminamos el ajo y picamos gruesa la cebolla.
Cortamos en tacos el chorizo y el tocino.
Rehogamos en aceite la cebolla y el ajo con el laurel.
Cuando se pongan transparentes, añadimos el chorizo, el tocino y el jamón y freímos a conciencia, mezclando.
Lo emplatamos.
En otra sartén freímos los huevos y los ponemos sobre la fritura anterior.
Servimos.

9 comentarios:

  1. ¡Qué rico! Ahora, lo de la siesta con... Habrá que buscar porque como sea con mi marido, ¡con lo que ronca...! Besos.

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  2. Pues si, yo también prefiero el plato como lo has hecho, sin sesos!! Para mi, mejor así!

    Un plato genial y un homenaje a ese gran libro!

    Besotes

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  3. Estos platos son clásicos que hay que guardarlos y mantenerlos y gracias a a tí no se pierden, una maravilla.

    Saludos

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  4. Yo he probado el original, con sesos, y estaba muy bueno, pero me daba cosilla saber lo que estaba comiendo, así que probare tu versión. Besos.

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  5. Ummmmmmmmm divinoooooooo y rico rico ,me ha encantado un post precioso.
    Bicos mil y feli finde wapa.

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  6. Eso de cambiar los sesos por choricito me parece muy buena idea, tiene que estar muy bueno.
    Besos.

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  7. Se me cae la babilla.... ay Su qué ricoooooooooo!!!!!!!! y si, mejor sin sesos, a mi tampoco me gustan.

    Un besote.

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  8. Llego tarde pero a ver si queda algo jejje
    Bss

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  9. Hola Su, puedes ver hoy mi versión de los fresones con anchoa, de sabor raro nada de nada, muy buenos.
    Besos.

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Gracias por tu visita y por tus comentarios.

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