lunes, 20 de junio de 2011

Albóndigas de salmón

Antes de conocer al Barbas y venirme a vivir con él a Sant Cugat, yo vivía en Madrid. Todos los años, en mayo-junio, iba a la feria del libro y me dejaba los cuartos, más feliz que un regaliz. Este año, ocho años después, he vuelto a ir. Una de mis tradiciones en la feria del libro es comprar un libro en gallego, y este año ha sido de cocina casera. Ya puedo cocinar en otro idioma (hablarlo es otro tema, pero entender los libros de cocina en gallego, italiano, francés o catalán es relativamente fácil). Tras el frenesí bibliófilo, me eché una siesta de pijama y orinal en casa de mi padre, que llega en un momento dado, abre el libro de cocina por una página al azar y lee albóndigas de salmón. Zas, aunque tenga los ojos cerrados, ya no puedo dormir. Cuando pueda abrirlos, correré a leer esa receta y cuando llegue a casa, la haré, lo tengo claro. Por razones académicas (los exámenes) no he podido publicar todo lo que quería, pero a fe que me estoy resarciendo. A ver si os gustan.

Sólo puedo resistirme a las albóndigas con tomate. Cualquier otro tipo reclama mi atención por sistema. Y las albóndigas, sean como sean, piden a gritos arroz.
Ingredientes (para 2 personas):
  • 1 cola de salmón (es magra y sin espinas)
  • almendra molida (yo la uso de repostería, por lo que hay que añadir sal)
  • aceite de oliva
  • zanahoria
  • vino blanco
  • sal
  • 1 huevo
  • harina
  • cebolla
  • tomate rallado
  • un chorro de coñac
  • perejil
  • agua o caldo (vegetal o de pescado)

Quitamos la piel de las colas de salmón, lo picamos (a cuchillo, tijera o robot, como más nos guste), lo ponemos en un cuenco con el huevo duro, el coñac y la almendra y mezclamos con las manos; si queda blando, echamos más almendra.
Hacemos las bolitas, las pasamos por harina y las freímos.
Las escurrimos de aceite y en la sartén donde las hemos frito rehogamos la zanahoria y la cebolla.
Añadimos el tomate rallado, sofreímos unos minutos y añadimos el vino blanco y el caldo o el agua con sal.
Hervimos con las albóndigas en la cazuela durante un cuarto de hora y servimos todo con arroz blanco.

10 comentarios:

  1. Qué pinta tiene esta receta...
    Supongo que las cantidades (salvo el huevo) están omitidas pues dependerá del tamaño de la cola de salmón...

    Seguro encontraré la ocasión para probarla... o se inventa! Gracias, Su!

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  2. Muy ricas esas albondigas!!!!!
    Besos

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  3. Mira que he probado albondigas, pero de salmón nunca y con lo que me gusta.

    Saludos

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  4. Nunca las he probado yo así!, Pero me han gustado mucho, asi que me llevo la idea

    Besotes

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  5. ¡Su, qué rico! ¡Con lo que me gusta el salmón! Me ha gustado mucho tu idea. Besos.

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  6. A mi también me ha gustado mucho la idea, la tendré en cuenta para próximas comidas familiares. Besitos.

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  7. Siempre me llaman la atención las recetas de pescado porque me encanta. Esta la tengo que probar. Te han quedado muy buenas...es verdad que te estás resarciendo de tu temporal retirada del ruedo bloguero...estoy deseando ver más :)

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  8. Solo con verlas ya te digo que me gustan y es que llevan almendras, eso es una garantía.
    Besos.

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  9. De salmón??? que ricas no?? con lo que me gusta a mí el salmón!!!. Me llevo la receta a casa :-)
    Un beso

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  10. OOOOOOtra receta pendiente, se ven jugosísimas y ricas, anotada queda.
    Muxu bat

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Gracias por tu visita y por tus comentarios.

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