lunes, 30 de enero de 2012

Carré d'agneau en salsa Périgord

Tenía yo antojo de costillar de cordero, y me dijo el Barbas que, ya que pillábamos un costillar, hiciéramos una salsa rica, nada de asado y punto. Yo no veía ningún problema en asado y punto, pero cuando mi Barbas se hace con la cocina, él manda. Habíamos hecho un caldo de carne y pollo, y con eso hicimos la media glasa para hacer la perigurdina: si tienes las bases, no necesitas más y la cocina francesa sale sola. La fuente fue Escoffier, aunque para asar el cordero usé esta receta, considerando, eso sí, que un costillar tiene menos chicha que una pierna.

Las patatas son congeladas, pero muy francesas. No veais cómo estaban con la salsa.
Ingredientes:
  • un costillar de cordero
  • salsa media glasa (receta aquí)
  • tomillo
  • sal
  • aceite de oliva
  • trufa negra (en conserva, en nuestro caso
  • vino de Madeira
  • Patatas para freír (en este caso, congeladas)

Precalentamos el horno a 170º y metemos en la parte baja un recipiente lleno de agua.
Frotamos el costillar con sal, aceite y tomillo y lo ponemos en una fuente amplia con la piel hacia arriba.
Asamos media hora, añadimos un vaso de agua y asamos otra media hora.
Subimos a 200º y asamos otros 15 minutos (siempre vigilando para que no se queme).
Hacemos la salsa en medio litro de salsa media glasa agregando una trufa laminada y vino de Madeira y dándole un hervor.
Servimos el cordero regado con la salsa.

sábado, 28 de enero de 2012

Brocheta yakitori con pimiento rojo en tempura y arroz blanco

Llevaba tiempo con esta receta pendiente: la saqué de la revista comer bien, pero no encontraba una botella de sake (licor japonés) a un precio decente, y por otro lado dudaba de la veracidad de la receta. Pero finalmente conseguí el sake (una botella a 10 eurillos) en un colmado (aleluya), junté ánimos y... resultado tremendo, de restaurante japonés, en sincero y espontáneo testimonio del Barbas. Además, la tempura me quedó muy bien capeada; lo único que el arroz blanco no es un gohan canónico, sino un vaso de ésos de arroz redondo al microondas (soy una cobarde, no me atrevo con el arroz japonés, y no será que no tengo arroz japonés muerto de risa). A ver si os gusta. Nosotros repetimos cada dos semanas (y no más por no hastiarnos).

Éste es el plato del Barbas; con palillos, el plato y el cuenco con soja para la tempura... Yo soy más parda y lo como con tenedor.
Ingredientes (para 2 personas):
    Para las brochetas yakitori:
  • 1 cuarto trasero de pollo deshuesado
  • 1 cebollita francesa
  • 50 ml de sake
  • 50 ml de salsa de soja
  • 1 cucharada sopera de azúcar
  • jengibre molido (al gusto)
  • aceite para frotar la plancha
  • Para la tempura:
  • 110 gr harina de tempura
  • 150 ml agua muy fría (si se usa harina normal, usar agua con gas muy fría)
  • aceite para freír
  • 1 pimiento rojo pequeño
  • 2 tarros de arroz blanco redondo para microondas

Ponemos 4 brochetas de madera en agua media hora antes para que no se nos quemen en la plancha.
Mezclamos el sake, la soja, el azúcar y el jengibre en un cazo y reducimos en un cazo 7 minutos dando vueltas con una cuchara de madera.
Quitamos los cartílagos al pollo y cortamos el muslito en partes lo más parecidas posibles.
Cortamos la cebolla francesa en 4 para poder ensartarlas en las brochetas, debidamente decapadas.
Ensartamos el pollo y la cebolla de manera alternada y, con un pincel, las barnizamos con la salsa yakitori por ambos lados.
Mientras, cortamos los pimientos en tiras a lo largo y reservamos.
Hacemos la masa de tempura mezclando el agua con la harina y removiendo bien con unas varillas.
Sumergimos el pimiento en la masa mientras calentamos el aceite en una sartén y freímos el pimiento en tandas pequeñas para que no se enfríe el aceite.
Escurrimos sobre papel de cocina y lo repartimos en los papeles.

Llegados a este punto, he cortado las brochetas de madera para que sean más manejables, o no me cabían en la sartén.
Frotamos una plancha amplia con aceite, calentamos y hacemos las brochetas, mojando con la salsa hasta que se haga por ambos lados.
Hacemos el arroz de microondas como diga el fabricante.
Servimos dos brochetas por plato junto al tempura y un vasito (desmoldado) de arroz y al lado un cuenco con salsa de soja y otro con el excedente de la salsa yakitori.

jueves, 26 de enero de 2012

Cazuela de espinacas, garbanzos y jabuguitos

El otro día mi padre alimentó lo que él llama mi obsesión gastronómica mandándome un powerpoint de recetas de restaurantes cordobeses, a cuál más sabrosa. Tras ojear, mi primera opción fue fusionar dos de ellas, una de El rancho grande y la otra de El Montanera, ambas de espinacas, pero lo que faltaba en una (los garbanzos) se sustituía por unos choricitos jabuguitos. En previsión de que se me olvide en cuanto haga la digestión (porque no la voy a publicar según la he comido), os explico cómo la he hecho, porque la verdad es que ahora que por fin ha llegado el fresco, apetece, y mucho, una cazuela como ésta, con mis licencias incluidas.

La cebolla morada chupando cámara...
Ingredientes:
  • 60 gr de garbanzos crudos por persona (o 150 gr de garbanzos de bote)
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 1 paquete de espinacas
  • pimentón dulce
  • vinagre de jerez
  • vino blanco
  • 2 pastillas de caldo vegetal
  • aceite de oliva
  • una hoja de laurel
  • 1 jabuguito por persona
Ponemos los garbanzos en remojo en agua caliente con sal 10 horas antes de cocerlos.
Cuando vayamos a cocerlos, los escurrimos y en una cazuela ponemos un poco de agua, media cebolla, un diente de ajo, una hoja de laurel y una pastilla de caldo y cocemos 20 minutos en la olla rápida.
Escurrimos y reservamos los garbanzos.
Cortamos la otra mitad de la cebolla con el ajo y ponemos a rehogar en una sartén de fondo grueso.
Cuando empiece a cambiar de color echamos las espinacas y rehogamos hasta que se reduzcan de tamaño.
Echamos un chorrito de vinagre, un chorrito de vino blanco y la pastilla de caldo y cocemos 10 minutos.
Mientras, en una sartén sin aceite braseamos los jabuguitos por todos lados y los cortamos en rodajas.
Agregamos los garbanzos escurridos a la sartén de las espinacas, mezclamos y damos un hervor.
Añadimos los choricitos, mezclamos bien, sacamos del fuego y servimos.
Como los buenos platos de cuchara, este plato tiene que ganar mucho de un día para otro...

martes, 24 de enero de 2012

Patatas de churrería

No es que yo fuera mucho a churrerías cuando vivía en Madrid, pero sí recuerdo las patatas y las porras, más que los churros propiamente dichos. Ocho años llevo viviendo aquí, y no he encontrado porras, no porque no las haya, es que no he buscado, y tampoco es que sean un complemento dietético muy recomendable. Pero a veces apetecen esas patatas fritas en hoja, como decíamos de pequeños en mi casa, crujientes y doradas.

Así, el otro día estaba jugando con la mandolina y decidí hacer patatas. Lo de que me salieran de churrería fue casualidad un poco como lo del burro flautista, pero yo las corté finas adrede con la herramienta de laminar puesta al mínimo. Las freí en pequeñas tandas, las escurrí para que el aceite se notara lo justo, y tal cual. Como no tengo bolsa marrón de papel no pude hacer el efecto churrería de domingo, pero tampoco duraron mucho...

El próximo día cambio la herramienta de la mandolina y las hago onduladas. Aunque no parezcan tanto de churrería...
Ingredientes:
  • Patatas, preferiblemente nuevas
  • aceite para freír
  • sal
pelamos las patatas con un pelador y las laminamos con la mandolina o con el propio pelador.
Calentamos aceite en una sartén y las freímos en pequeñas tandas, para que no se peguen, a fuego entre mediano y fuerte (como son finas, no tardan en hacerse).
Sazonamos la propia sartén cada dos tandas (si lo hacemos antes de freírlas, sueltan agua; si lo hacemos en la sartén, se integra con el sabor de la patata; si lo hacemos después de freír, corremos el riesgo de pasarnos, que también me ha pasado).
Escurrimos sobre papel de cocina y ponemos en un bol para servir mientras vamos haciendo el resto de tandas.

domingo, 22 de enero de 2012

Hamburguesa de pollo con salsa de mostaza y un premio

Hoy os traigo una hamburguesa de pollo de la revista comer bien. A pesar de que no todos los ingredientes me gustan, todos juntos me encantan. Si ya estaban descartados los burguers despues de probar la hamburguesa de carne, después de ésta con más razón. La salsita de mostaza también vale para hamburguesas de pescado blanco, os lo digo por experiencia.

Puede que con un pan de semillas sea más adecuado (eso dice la revista), pero yo usé un pan de hamburguesa normal y estaba muy bueno...
Ingredientes (para 2 personas):
  • 200 gr de pechuga de pollo
  • cebolla morada
  • una cucharada de alcaparras
  • pan rallado ajo y perejil
  • 1 huevo
  • 4 hojas de lechuga
  • 2 panes de hamburguesa
  • aceite de oliva
  • 2 cucharadas de mostaza
  • 2 cucharadas de mahonesa
  • sal y pimienta
  • harina

Picamos la pechuga con un robot o picador, lo mezclamos con el huevo batido, parte de la cebolla picada y el pan rallado, además de algunas alcaparras.
Lo mezclamos bien hasta obtener una masa homogénea.
Formamos 2 hamburguesas y las enharinamos ligeramente.
Las freímos 4 minutos por cada lado en un poco de aceite, hasta que estén hechas por dentro, y las escurrimos en papel de cocina.
Lavamos y escurrimos las hojas de lechuga.
Cortamos el resto de cebolla en aros.
Mezclamos la mostaza y la mahonesa.
Ponemos la lechuga sobre la mitad inferior de los panecillos.
Ponemos encima la hamburguesa, repartimos los aros de cebolla, la salsa de mostaza y las alcaparras restantes y servimos caliente, con el resto del pan.

Bárbara, de Comer de todo, me ha dado el premio Tu blog me inspira. ¡¡¡Muchas gracias, Bárbara!!! Ahora contestaré al pequeño cuestionario que acompaña el premio:

  1. Serie a la que te has enganchado últimamente: Desde que acabé The Wire o Romanzo criminale (Roma criminal) no me engancho con entusiasmo con ninguna, aunque suelo ver Luther, Sherlock o Big Bang.
  2. Una ciudad: París y Estambul. Ya sé que son dos, pero cada una con su punto.
  3. Un capricho cumplido: Un libro de cocina madrileña.
  4. Un lugar para enamorarse: Del sitio, el estrecho del Bósforo a la caída de la tarde, desde la torre Gálata o aledaños.
  5. Un objeto del deseo: una cocina nueva con acabado en madera (no pido nada :P).
  6. Una isla: Mallorca, pero no la de los guiris con balconing, sino la apartada de Robert Graves, que vivía en Deià con las ganancias de Yo, Claudio.
  7. Un diseñador: Mikel Urmeneta, el que hace los dibujos de kukuxumusu (soy un poco parda).
  8. Un sabor: Tournedó rossini.
  9. Una fruta: La fresa.
  10. Una cadena de TV: Canal viajar, aunque ahora pongan anuncios.
  11. Un complemento: Las gafas, porque no veo (ni me veo) sin ellas.
  12. Lo mejor de TV: Que mejoro mi inglés a diario.
  13. Un plan de domingo de otoño: Estar con mi Barbas, mi hermano, mi cuñada y mi sobrinito y haber hecho un postre para merendar.
  14. Postre favorito: Tiramisú clásico.
  15. La última canción que se te instaló en la cabeza: I've just seen a face, del disco Help! de Los Beatles (juro que oigo más cosas, aunque sea tan beatlémana).
  16. Una actriz: Juliette Binoche.
  17. Un actor: Idris Elba, por poner uno (sale en The Wire y Luther).
  18. Una revista: Comer bien.
  19. Un sueño: Poder hacer algún día uno de nuestros viajes temáticos (los 12 trabajos de Hércules, que va de Grecia a Marruecos y España, por ejemplo).
  20. Último vicio: Mis vicios son conocidos: cocacola zero y los sims 2.
  21. Lo que me molesta: El ruido repentino (petardos o tambores, lo que viviendo en el Reino de Aragón tiene delito).
  22. Blanco o negro: El gris, por decir que me gustan los matices.
  23. Tu mayor fobia: Los petardos. A lo peor en otra vida me fusilaron, y por eso en ésta me agobia. Y desde el verano pasado que vi una en mi patio, las ratas.
  24. Tu color favorito: Azul, toda su gama (Bárbara ha puesto lo mismo, pero es que coincidimos).
  25. Tu animal: El elefante siempre me gustó mucho. Y los tigres, por su mirada.
  26. Dia de la semana: Viernes..
  27. Perfume que estás usando: Ahora mismo ninguno, pero Chance Chanel.
  28. Tienes las uñas pintadas: No.
  29. Ultima vez que usaste sombras: Nochevieja.
  30. Mi pasión: Mi Barbas y mi sobrino (cada uno a su manera).
  31. Mi prenda favorita del otoño: Jerseys de cuello vuelto.
  32. 5 hábitos extraños:
    • Intento ver pelis y series en versión original con subtítulos en castellano (ahí no suelo poner subtítulos, claro).
    • Una vez he publicado una receta, se me olvida y si la hago tengo que mirar la receta (absurdo, lo sé), que he imprimido y colecciono en un archivador.
    • Hago la maleta el día antes y la deshago días después de llegar, a veces semanas.
    • Como palomitas en el cine. No es negociable, aunque sea una película seria y tremebunda.
    • Tardo una vida en tomarme el café con leche, las más veces porque, aunque lo pida con leche fría o natural/del tiempo, me lo traen caliente; otras veces, simplemente tardo.
  33. Ahora tendría que dar el mismo premio a quince blogs, pero me he vuelto una insubordinada en este terreno y se lo dejo para quien lo quiera.

viernes, 20 de enero de 2012

Garcilazo y escalope de vega

Estudiar filología hispánica y tener un blog de cocina no sólo se nota en plenos exámenes, sino que a veces mi mente calenturienta forja platos con nombres de escritores del Siglo de Oro, como es el caso: empecé diciendo que tenía que hacer un calderón de la barca (que caerá, caerá), y de ahí salté a Lope de Vega: el calambur estaba servido: esca-lope de vega. Pero pensé que por el mismo precio podía incluir a Garcilaso de la Vega, pero no encontraba el ingrediente, hasta que en el supermercado vi la luz: farfalle, que no dejan de ser lacitos. Y así el plato se queda en garci-lazo y esca-lope de vega.

Para que quedara a la vez literario y culinario, decidí ponerle pesto en la base, porque es una vega muy rica y verde y es italiano, siendo que los sonetos (de origen italiano) influyeron mucho a los dos autores (sobre todo a Garcilaso); de hecho, lo de la pasta y la milanesa (en este caso de pollo) también tiene marcada influencia italiana. Pero si no os gusta el pesto, sabed que ambos fueron soldados y podéis cambiar el pesto por salsa de tomate invocando su etapa militar...

Yo lo hice con pollo, pero se puede usar ternera blanca (también muy italiano) o añojo.
Ingredientes (por persona):
  • 50 gr de farfalle (pajaritas de pasta)
  • pesto de bote
  • 1/2 pechuga fileteada
  • harina
  • 1 huevo
  • pan rallado con ajo y perejil
  • queso parmesano en polvo
  • aceite para freír
  • albahaca
  • un bote de pesto
Cocemos en agua con sal las farfalle el tiempo que diga el fabricante y las escurrimos.
Disponemos en 4 platos la harina, el huevo batido, el parmesano en polvo y el pan rallado.
Pasamos el pollo en este orden por la harina, el huevo, el queso y el pan rallado y lo freímos en una sartén con aceite.
Lo escurrimos en papel de cocina.
Untamos el fondo del plato con pesto y encima disponemos las farfalle con un poco de albahaca espolvoreada y el pollo empanado y servimos.

miércoles, 18 de enero de 2012

Patatas viudas

A veces mi blog interrumpe lo que esté haciendo. Por ejemplo, el pasado mayo estaba haciendo un examen de literatura contemporánea, concretamente hablando de un libro que se llama La camisa, sobre gente muy pobre que se plantea emigrar a Alemania, cuando mi mente se centra en las patatas viudas que mencionan en la obra, y pienso: tengo que pensar cómo se hacen las patatas viudas y hacerlas para el blog. Hecho esto, seguí haciendo el examen, y ya lo buscaría.

La encontré en un libro de cocina castellana. Pero esta receta no la podía hacer en verano (bueno, sí podía, pero el cuerpo no la pide), y me esperé un poco a que refrescara. Está rico, y yo creo que con un caldito casero tiene que estar tremenda (yo usé agua y una pastilla).

Ciertamente, no me han quedado muy caldosas, sino viudas del todo... Tienen que quedar más caldositas.
Ingredientes (por persona):
  • 100 gr de patata nueva
  • pimentón (dulce o picante, eso es al gusto)
  • 1 escalonia grande (para aprovecharlas y porque el original hablaba de una cebolla grande para 6 personas)
  • aceite de oliva
  • perejil picado
  • agua
  • una pastilla de caldo vegetal

Pelamos las patatas y las cortamos en trozos regulares.
Pelar y triturar las escalonias.
Ponemos aceite en una sartén de barro amplia y plana y doramos las escalonias.
Cuando estén transparentes, agregamos las patatas lavadas y escurridas.
Dejamos la cazuela a fuego medio y damos vueltas al guiso hasta que tome un poco de color.
Espolvoreamos sal y pimentón, volvemos a remover y rociamos con agua (puede ser caldo) sin llegar a cubrir las patatas.
Dejar a fuego muy lento hasta que las papas estén casi tiernas y el jugo casi absorbido y servimos en la cazuela de barro.

lunes, 16 de enero de 2012

Espaguetis Antonio

Esta receta tan sencilla la hago desde hace algún tiempo, pero nunca la había publicado. Se supone que es un plato de primavera, pero se puede hacer en cualquier estación menos verano, por aquello de la salmonelosis.

Generalmente la hago batiendo el huevo y poniendo encima la pasta, aunque según el original es sólo la yema; pero no soporto la idea de desperdiciar la clara, y uso el huevo entero, y vivan las proteínas y el colesterol. Pero como esta vez iba a publicar, alteré el orden de los factores, y la foto me lo ha agradecido: primero la pasta, el sofrito de ajo y guindilla y el huevo. Me gusta el resultado...

Normalmente lo mezclo todo sin pararme a hacer la foto, la verdad, me gusta cómo ha quedado. ¿Habré aprendido a hacer gastrofotos?
Ingredientes (por persona):
  • 50 gr de pasta larga
  • 1 huevo
  • guindilla
  • ajo
  • aceite de oliva
  • orégano

Cocemos la pasta en agua con sal el tiempo que indique el fabricante.
La escurrimos y en una sartén doramos la guindilla en aros (cuidado, lo que pican son las pepitas y la nervadura) y el ajo laminado.
Repartimos la pasta en los platos y echamos el sofrito por encima.
Echamos un huevo en cada plato, espolvoreamos con orégano y servimos.

Se puede echar queso rallado por encima.

sábado, 14 de enero de 2012

Ensalada tibia de langostinos y piquillos

Llevo tanto atraso con las recetas, que he decidido no cocinar recetas nuevas hasta que no publique todas las pendientes. Sin embargo, no estoy segura de lograrlo, siempre se puede cruzar en mi camino una receta totalmente deliciosa que me haga perder el norte, hacerla con las consiguientes fotos y publicarla. Pero la intención es ésa, ir sacando todo lo que tengo pendiente.

La receta de hoy la saqué de una revista de recetas otoñales, aunque yo vivo en un invernadero y cualquier momento es bueno para cualquier receta, aunque no sea verdad. Nos gustó por los ingredientes, por cómo queda, por el sabor, por el toque afrancesado de la vinagreta de mostaza... y es un buen entrante si tienes invitados.

Aunque no soy la reina del emplatado, tiene buena percha una vez en el plato...
Ingredientes (para 2 personas):
  • una bolsa de lechuga variada tipo mesclum
  • 12 langostinos (la receta dice la mitad, pero suelo hacer plato único, por lo que pongo más)
  • una lata de pimientos del piquillo
  • tomatitos cherry (según la receta, 40 gramos, pero yo suelo echar al gusto)
  • Para la vinagreta:
  • aceite de oliva
  • vinagre de vino blanco (la mitad de vinagre que de aceite)
  • una cucharadita de mostaza de Dijon
  • sal y pimienta

Hervimos los langostinos 1 minuto en agua hirviendo con una cucharadita de sal.
Los escurrimos, los refrescamos bajo el grifo de agua fría, los pelamos y retiramos las cabezas.
Lavamos lechuga y tomatitos y los secamos bien.
Escurrimos los pimientos del líquido de conservación y los cortamos en tiras finas.
Calentamos una cucharada de aceite en una sartén y los rehogamos a fuego suave.
Retiramos y reservamos en la misma sartén.
Hacemos la vinagreta poniendo vinagre, sal, pimienta y mostaza en un bol y batimos añadiendo aceite en hilo.
Aliñamos la lechuga y los tomatitos y servimos en los platos.
Ponemos encima los langostinos y los pimientos del piquillo.
Echamos un poco más de vinagreta y servimos.

jueves, 12 de enero de 2012

Crema bicolor de verduras

Esta crema de verduras fue doble sorpresa para mí, porque la zanahoria me parece sosísima y el brócoli directamente no me gusta, pero juntos quedan bien. Me encanta esta crema. Y encima es ligerísima. La saqué de comer bien, y aunque ellos dicen de hacer la parte de brócoli y de zanahoria a la vez en distintas cazuelas, yo lo hago de forma correlativa en la olla exprés, y creo que tardo lo mismo.

Se mezclan en el plato, se espolvorea cebollino y se echa un poco de aceite de oliva virgen...
Ingredientes:
  • una cebolla
  • media bolsa de brócoli congelado
  • media bolsa de zanahorias congeladas
  • 2 pastillas de caldo de verdura
  • agua
  • cebollino
  • aceite de oliva

En la olla exprés ponemos media cebolla, el brócoli, una pastilla de caldo y medio litro de agua y cocemos 6 minutos desde que empiece a salir el vapor.
Despresurizamos la olla y sacamos al vaso de la batidora el brócoli, la cebolla y un cazo (de servir) de agua y lo trituramos con la batidora.
Repartimos el puré resultante en los platos.
En la olla (limpia) ponemos las zanahorias, la pastilla de caldo y la media cebolla restante con medio litro de agua y cocemos 6 minutos desde que sale el vapor.
Despresurizamos la olla y sacamos al vaso las zanahorias, la cebolla y otro cazo de agua y lo trituramos con la batidora.
Distribuimos la crema en los platos, espolvoreamos con el cebollino picado y echamos un chorrito de aceite.
Servimos

martes, 10 de enero de 2012

Sopes

Se acabaron las vacaciones en El horno, aunque a la vuelta mi conexión está un poco pendeja y no sé si me va a dejar volver a la rutina bloguera. Esperemos que sí...

Para aprovechar la crema agria, dimos un rodeo desde Croacia y llegamos a México, porque me dijo el Barbas: ¿sobra crema agria? ¡Sopes! Son una mezcla entre una pizza y una tortilla de maíz: forma de pizza, masa de maíz, que se fríe y luego se rellena. Nos pusimos a la faena y la verdad es que dice que nos han salido muy buenos, de los mejorcitos en años. Era todo un reto (incluida la masa), y hemos salido bien librados. Y son accesibles (si se encuentran los ingredientes). La única pega puede ser la ausencia de tortillero (para prensar las tortillas), pero me salió tan logrado, que el Barbas ha estado piropeándolos a sus conocidos.

Los sopes con todo lo que se les pone encima. Fue plato único, llenan un montón.
Ingredientes:
Para la masa (usé los medidores de la panificadora):
  • 1 taza de masa de harina de maíz maseca
  • 3/4 taza de agua (es posible que haya que usar algo más, que iremos añadiendo sobre la marcha)
  • 1/2 cucharada (de café) de sal
  • Para el contenido de los sopes (puede variar según las sobras que tengamos en casa):
  • pechuga de pollo hervida y deshebrada
  • 8 rodajas de chorizo
  • lechuga iceberg en juliana
  • un poco de cebolla en juliana
  • un poco de cebolla picada
  • salsa verde de lata (marcas herdez o la costeña)
  • salsa ranchera de bote (marca la costeña)
  • nata agria
  • queso oaxaca o manchego tierno
  • manteca de cerdo
  • frijoles
  • cilantro
  • 1 chile serrano o jalapeño (se consiguen en carrefour o alcampo)
En la foto podéis ver los productos mexicanos usados para este plato: la harina maseca para la masa, los frijoles, la salsa verde y la ranchera; y en medio, la crema agria.

Para hacer la masa de los sopes, mezclamos los ingredientes y los amasamos unos 5 minutos: quedan suaves y nada resecos; hacemos bolitas con la masa, de manera que podamos prensarlos (no excesivamente, tienen que quedar gruesos para ponerles cosas encima) con un tortillero (también se puede usar un molde de tartaletas sobre la masa y aplastar con la mano abierta).
Pellizcamos los bordes de la masa para que formen un saliente.Ponemos manteca de cerdo en una paella al fuego, y, cuando se derrita, freímos la masa por ambos lados; lo podemos dejar escurrir si no queremos que se pase de grasiento (no es la comida más hipocalórica del universo).
Aplastamos los frijoles con un tenedor.
Ponemos un poco de manteca en la sartén y doramos la cebolla con el chile (jalapeño o serrano) picado y refreímos los frijoles.
Espolvoreamos cilantro picado y mezclamos.
Repartimos los frijoles en la masa de los sopes.
Repartimos la salsa verde en dos de los sopes y la salsa ranchera en los otros dos.
Ponemos una rodaja de chorizo en un sope con salsa verde y la otra en el sope con salsa ranchera.
Colocamos el pollo deshebrado en los sopes sin rodaja de chorizo.
Colocamos la lechuga iceberg en los cuatro sopes.
Sobre la lechuga ponemos la crema agria desmigada y encima el queso deshebrado y servimos.

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