De pequeña (y no tan pequeña) me encantaban los tigretones, y el otro día resolví hacer el mío propio y a gran escala. He tenido algún problema, porque el bizcocho genovés de chocolate no se doblaba demasiado bien (importante para enrollarlo); yo creo que si primero se hacen las claras a punto de nieve, luego se añaden las yemas, luego el azúcar, la harina y por último el cacao, la masa quedará más maleable y el resultado final (todavía) mejor. Pero vamos, la experiencia ha valido la pena de lleno.
Estaba muy rico, sabía como el original -o un poco menos dulce- porque sólo tiene el azúcar de la masa, el de la mermelada y el que pueda traer el chocolate de cobertura. Aunque casi todo lo saqué de mi experiencia haciendo brazos de gitano (y digo brazos porque entre El horno y el proyecto Cordon Bleu ya había hecho dos, menuda friolera, jajaja), la cobertura de chocolate la saqué de la receta de tarta sacher que hace mercado calabajío, aunque con una modificación respecto a su receta. Estaba muy bueno, pero en manos más expertas quedaría mejor presentado.
Con esta receta participo en el memòries d'una cuinera, que este mes va de pasteles de cumpleaños; en febrero no celebramos cumples en casa, pero no descarto que esta tarta se convierta en "tarta de cumpleaños" de aquí a nada.

Una toma de frente, otra de lado y otra del corte; la crema y la mermelada no se notan igual que en el pastel de la tienda, pero seguro que tiene menos grasas industriales.
Ingredientes:Para la masa:- 4 huevos
- 125 gr de azúcar
- 75 gr de harina
- 37 gr de cacao en polvo (sin azúcar)
Para el relleno:- 200 ml de nata de montar
- 1/2 bote de mermelada de fresa
Para la cobertura:- 25 gr de mantequilla
- 250 ml de nata espesa 18% mg
- 150 gr chocolate nestlé postres
Precalentamos el horno a 200º y ponemos papel de cocina en la bandeja del horno.
Con las varillas de la batidora batimos los huevos hasta sacar espumita, y entonces vamos añadiendo el azúcar sin dejar de batir.
Cuando lo hayamos añadido, agregamos poco a poco la harina y, al terminar con ésta, agregamos el cacao hasta que se haga una mezcla consistente.
Echamos esta mezcla en la bandeja, sobre el papel de cocina, y metemos en el horno durante 5 minutos; comprobamos el punto de cocción (estará cocido cuando no se manche el cuchillo, aguja o lo que usemos).
Sacamos, desmoldamos y dejamos enfriar en una rejilla.
Cuando esté desmoldado y frío, colocamos el bizcocho por la parte de abajo para untarla.
Untamos toda la superficie con la mermelada de fresa.
Montamos la nata (que tendrá que estar muy fría, yo la dejé en el congelador mientras hacía todos los pasos anteriores).
Cubrimos la mermelada con la nata (para los muy golosos, se puede echar azúcar glas, pero yo consideré que la mermelada es muy dulce y la nata se beneficiaría de esa mezcla de sabores sin necesidad de empalagar).
Enrollamos el brazo de gitano y lo ponemos en la bandeja de servir rodeado de papel albal para el momento de cubrir con el chocolate sin manchar de más).
Ablandamos la mantequilla un minuto en el microondas a 450W.
En un tazón que pueda ir al microondas ponemos la nata y el chocolate de postre y vamos derritiendo 2 minutos a 450W.
Removemos bien y lo pasamos por el microondas otros dos minutos a 450W.
Volvemos a mezclar, añadimos la mantequilla, mezclamos; si no se mezclara bien, lo ponemos un minuto más al microondas y después mezclamos a conciencia.
Dejamos enfriar un poco y con una cuchara (si vertemos directamente se puede desbordar todo con el chocolate) vamos cubriendo el pastel poco a poco.
Guardamos en la nevera toda la noche (y el chocolate se asentará).
Por la mañana podemos quitar el papel albal (aprovechando el chocolate para tapar los desperfectos del pastel; la labor de cobertura hará que el chocolate del pastel se vea en dos tonos) y guardamos en la nevera hasta el momento de servir.
Si os parece que no sube bien el pastel, se puede añadir un huevo (le dará más esponjosidad) o batir en el orden claras, yemas, azúcar, harina y cacao, lo que beneficiará a la textura general del pastel.
Si no queréis ceñiros a la presentación estándar del tigretón, podéis ponerle el topping que más os guste (guindas, nata, merengue) en el momento de servir.