viernes, 21 de marzo de 2014

Dos jornadas cordonbleras y quiche dorada de setas

Casi tres semanas en el dique seco, pero aquí vuelvo. En realidad, las recetas nuevas que probaba no pasaban un estándar mínimo de calidad (pijita me he puesto), y el resto de lo que cocinaba eran recetas ya publicadas, por lo que, los unos por los otros, la casa sin barrer. Pero, finalmente, esta semana un pequeño evento culinario en mi vida ha hecho que vuelva a darle a la tecla y a la máquina culinaria. Y es que, hace casi un mes ya, empecé a entender francés -antes iba a bulto por la ciudad-, y entonces lo de hacer un curso de cocina ya empezaba a sonar viable. Empecé a mirar escuelas -así, sin mirar, se me ocurren tres prestigiosas-, pero, en atención al otro blog, lo propio es hacer un cursillo en Le Cordon Bleu París, ¿no? ¿Y por qué no dos? De cocina regional, a ser posible. De las veces que venía a Francia cuando estaba en Barna, había dos cocinas que me guiñaban el ojo: la bordelesa y la perigurdina: póngame una de cada.

El miércoles era el gran día. Fui sin saber si tocaba bordelesa o perigurdina, pero me dio un poco igual. Por lo que vi allí elegí la variante sencillita (demostración en vez de taller completo), pero me puse en primera fila como si fuera aplicada (en el colegio no lo hacía tanto, qué queréis que os diga). Es una pasada llegar y ver una señora cocina con todos sus juguetitos y, sobre todo, fogones graduables (con la vitro sufro mucho, yo soy muy fan del gas, maldita inercia térmica). Y un olor a setas que quitaba el sentido. (Sí, fue en la demostración de bordelesa donde forjé la receta de hoy, aunque la terminé de forjar en perigurdina). El taller empezó a las 12.30, pero a la 1 yo ya salivaba. Es una pasada ver cocinar así, y aunque tenía la cabeza un poco distraida entre el chef hablando francés y la traductora al inglés, digamos que me fui quedando con todas las coplas, pero sin saber en qué hablar con la gente. Técnicas culinarias básicas que me irán bien en el Proyecto CB (deshuesar una pierna de cordero, abrir ostras, embridar...), el emplatado, eso que siempre me arredra tanto... Pero, por otro lado, la certeza de que no andaba yo tan errada en mi rollito amateur, pues, salvo algunas diferencias en el tipo de caldo usado, la salsa bordelesa ya la había preparado mi Barbas con un toque de Paul Bocuse. O sea, tres objetivos cubiertos, en plan huevo kinder: aprender cosas nuevas, asentar algunas cosas que ya sabía y comer un menú colosal dejándome los remilgos en la puerta.

El jueves tocaba perigurdina (lo dicho, pato, pato, pato, del pato hasta los andares). Se me hizo más corta que el día anterior y como empezó por un postre frío, hasta el final no empezó a oler aquello a paraíso gastronómico. Pero vamos, mi sueño de vacaciones francesas: foie de primero, magret de segundo. Como balance de la experiencia, me gustaría conocer más cocinas regionales francesas -al margen de nuestro reto mensual, claro-. Como curiosidad, que entre los asistentes yo creo que no había ningún francés, pero sí muchos ingleses, la isla se ha despertado a la gastronomía. Pero visto lo rosa que ponían la carne, yo creo que han tenido que alucinar con el grado de crudez (servidora, en la gloria, despierta el vampiro que hay en ti, y tal).

La receta de hoy viene de retales sacados de la experiencia, pero con el tamiz de mi propio rodaje -y de un ingrediente que quise aprovechar para que no se pusiera malo y que creo que es el que ha dado ese toque dorado precioso de la quiche-. Quería aprovechar algún aprendizaje de la escuela, pero lo dicho: yo tengo una vitro de marca blanca en este piso y en la escuela tienen unos hornos y unos fogones de llorar de envidia. Pero aún así, creo que el resultado valió mucho la pena.

Ingredientes (para 4 personas):
  • una plancha de masa quebrada
  • 100 ml de nata de cocinar
  • 100 ml de leche
  • 4 huevos
  • 100 gr de ricotta
  • 300 gr de setas variadas
  • mantequilla (para rehogar + engrasar el molde)
  • 2 escalonias grandes
  • 1 diente de ajo

Precalentamos el horno (arriba y abajo) a 200ºC.
Limpiamos las setas (se puede hacer rápidamente enjuagándolas sobre el colador para que suelten la tierra).
Las cortamos en trozos medianos (que se vean en la quiche).
Picamos las escalonias y el ajo y reservamos.
En una cazuela de fondo grueso echamos la mantequilla y cuando empiece a derretirse las setas.
Dejamos que vayan cogiendo color y cuando hayan soltado todo el agua agregamos las escalonias y el ajo y dejamos que se poche todo junto.
Mientras, mezclamos la nata, la leche, los huevos y la ricotta y reservamos.
Engrasamos un molde de quiche y ponemos encima la masa, ajustándola a los bordes.
Echamos las setas con las verduras y repartimos por la superficie.
Echamos el líquido que hemos mezclado.
Horneamos 30 minutos a 200ºC, y comprobamos el grado de cocción (el cuchillo tiene que salir limpio).
Cuando esté listo, servimos.

18 comentarios:

  1. Buenas noches querida Su, me encanta el toque que le das a tus recetas tan ricas como estas.Besossss

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  2. Su, te ha quedado una quiche de lo mas bueno, ummmm

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  3. Eso tu aplícate en los cursos que luego nosotros los recibimos online gracias a tu cultura gastronómica y viajera......me alegro de volver a verte.
    Buen finde

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  4. Pues la quiché te quedó de lujo, como lujo es poder asistir a un taller Le Cordon Bleu.
    besss

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  5. Hola mira que tengo masa en la nevera y no sabia que hacer con ella creo que me llevo esta receta se ve deliciosa
    Besinos
    El Toque de Belen

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  6. Hace mucho que no hago una quiche y no recuerdo haberla hecho de setas :P Tomo nota

    Bss
    Con Especias

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  7. Pues a mi me encantan las quiches y si son de verduras ya me vuelven totalmente loca, que delicia.........pero de setas no la he probado, asique, me la apunto.
    Besos.

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  8. pedazo de quiche mas rica q has preparado!!!! se ve deliciosa!!!!

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  9. Umm,que quiche tan buena, con setitas y todos, un lujazo vamos!

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  10. hola buenas! de setas tiene que ser buenisima, nunca la he comido, asi que tendre que hacerlo, un besin y feliz domingo, Silvia

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  11. Pues si que te has vuelto pijita ehhhhh que nos tenias a pan y agua jajaja es broma mujer me alegra leer que has estado haciendo cursos de cocina y ver el buen partido que le has sacado a mi la quiche me gusta de cualquier manera y esta no te dejaba ni una miguita para la foto que pintazaaaaaaaaaa madre ademas de lo rica que tenia que estar.
    Espero sigas compartiendo la sabiduria adquirida en los cursos ,por que anda que no me has dauuuu envidia me encantaria poder asistir alguno pero claro primero me tendria que ir a vivir a Paris ainsssssssss que disgoooooooo vivir en Paris seguire soñando jajajaa.
    Bicos mil y feliz domingo wapisimaaaaa.

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  12. Un color precioso y no solo eso es que creo que el aroma traspasa la pantalla y...me gusta!
    Bien hecho hacer cursos y talleres de cocina regional, seguro que le sacas mucho provecho.
    Besos.

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  13. Muy rico este tuneo Bordeaux meets Perigord :o)
    Me alegro que te hayan gustado las demostraciones, cuanto más cocina una más disfruta de estas clases, ¿no crees?
    Contenta de verte de vuelta!!!
    Besos y feliz semana,
    Palmira

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  14. ¡Qué rica esta quiche!, con lo que ha mí me gusta!!!, es que se me hace la boca agua con sólo mirar la foto. Es un placer volver a leerte, aunque yo también he estado poco por estos lares últimamente. No veas qué envidia me das cuando cuentas lo de esos cursos de cocina ¡ya me gustaría a mí asistir!. Un besote, guapetona.
    Aliño con cariño

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  15. ¡Me maravilla las cosas que haces! Tus experiencias y conocimientos, así como la manera en que nos lo transmites. Aprendo muchísimo contigo.
    Esta quiche me parece una maravilla. Se ve super jugosa y dan ganas de traspasar la pantalla.
    Besos y feliz semana.
    www.comerespecial.con

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  16. Tengo debilidad por las tartas saladas y ésta no va a ser menos con lo rica que es, si además es cosecha propia tiene doble mérito porque lo que uno se trabaja a conciencia siempre sale mejor.
    Un beso.

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  17. Por fin vuelvo a disponer de un poco de tiempo para dedicarlo a mi blog y a visitar mis blogs favoritos. Llevaba casi un año sin publicar en mi blog y espero a partir de ahora poder hacerlo con frecuencia.
    He intentado ponerme un poco al día de tu blog y veo que ahora estás viviendo en París!! Que envidia, madre mía!!. Y poder asistir a clases en "Le cordon bleu". Estoy segura de que aprovecharás todo lo aprovechable y encima nosotros nos beneficiaremos de ello.
    Tu quiché tiene un aspecto de lo más apetecible, adoro las setas!!!
    Un fuerte abrazo

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Gracias por tu visita y por tus comentarios.

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