domingo, 8 de junio de 2014

La manzana de Turing

Hoy traigo un plato conceptual para honrar al matemático y héroe de guerra Alan Turing. Ayer se cumplieron 60 años de su muerte y antes de ayer 70 años del Desembarco de Normandía, por lo que la fecha es más que adecuada; si bien mi Barbas acaba de escribir un libro en el que habla de su historia y había pensado dejar la receta para cuando saliera el libro, me parece mejor hoy, y, cuando sepáis su particular desventura, seguramente coincidais conmigo.

Alan Turing es conocido como el padre de la informática. Por si no le debiéramos bastante con esto, ayudó a decodificar los mensajes de los nazis durante la II Guerra Mundial en la máquina Enigma (ver siguiente foto) en la secretísima operación Ultra, que no se desclasificó hasta mucho después.

Lo trágico de Alan Turing es que, a pesar de sus aportaciones a la ciencia y a nuestras vidas y a pesar de ser un héroe -secreto y lo que queráis-, tuvo una muerte trágica.

Alan Turing era homosexual. En 1954, como a finales del XIX, eso suponía un delito nefando (delito de indecencia) que, por ejemplo, llevó a la cárcel a Oscar Wilde.

Turing tenía una relación con un hombre; un amigo del cual robó en casa de Alan Turing, que lo denunció. De forma algo ingenua confesó que era un amigo de su novio, y en base a esto lo condenaron a él por homosexual. Sí, el novio (y cómplice del robo) se fue de rositas.
Lo condenaron a castración química, esto es, inhibición de la testosterona. Como resultado, le crecieron pechos, y se veía como un monstruo. Una de sus obsesiones era la historia de Blancanieves, y, en cierto modo, emuló su destino sumergiendo una manzana en cianuro y comiéndosela. Supongo que esperó a que pasara el X aniversario del Desembarco de Normandía y al día siguiente terminó con sus días.

En los últimos años se empezó una campaña dirigida al Primer Ministro para limpiar su figura y lograr el perdón (tiene bemoles, tendrían que honrarlo como se merecía, pero legalmente no había otra figura), es de las pocas cosas para las que me ha servido de algo tener pasaporte británico, para hacer un poco de presión...

Respecto a la receta, obviamente, se basa en la historia de la manzana; según él, la manzana de Blancanieves era roja por un lado y verde por el otro, pero yo conseguí éstas jaspeadas, con un toque dulce, y por ellas me lancé. Obviamente no iba a usar cianuro -nos repite un poco, jeje-, pero éste está presente en las almendras amargas; yo usé almendras normales en clara referencia al cianuro, aunque también se puede usar licor del almendras para darle ese toque de baño de almendras. En referencia a su aportación a la informática, tenían que ser siete ingredientes, y el algoritmo (serie de instrucciones para obtener un resultado) es la receta misma (todas las recetas lo son, de hecho). Dicho todo esto, la verdad es que quedó bastante bueno; si hubiera tenido más pericia desosando la manzana y vaciándola un poco más, habría cabido más relleno, pero bueno, espero que os hagais una idea y la adapteis a vuestra técnica mejorada.

Ingredientes (para 2 personas):
  • 2 manzanas (si pueden ser mitad rojas-mitad verdes, mejor)
  • 1 salchicha
  • 1/4 cebolla morada
  • almendras
  • un vasito (de vino) de calvados (o licor de almendras)
  • sal
  • mantequilla

Precalentamos el horno a 200ºC.
Si las almendras no estuvieran tostadas, las tostamos 5 minutos en la sartén y reservamos.
Desosamos la manzana y hacemos sitio dentro para el relleno.
Hacemos un corte a lo ancho de la manzana para que no estalle al calentarse en el horno, sino que vaya abriéndose.
En un platito ponemos el calvados y pasamos por él las manzanas, que ponemos en una fuente para horno.
Ponemos la salchicha cortada, la cebolla picada y las almendras en el plato del calvados y removemos bien para que se mezclen.
Sazonamos y volvemos a mezclar.
Rellenamos las cavidades con este relleno y ponemos mantequilla encima.
Horneamos 45 minutos a 200ºC y sacamos del horno.
Coronamos cada manzana con una almendra tostada y servimos en los platos.

8 comentarios:

  1. No conocía la receta y muy interesante todo lo que nos cuentas. Me la quedo.

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  2. No conocía la historia de Alan Turing, está claro que no fueron nada justos con él y tuvo un final muy cruel.
    Tu manzana retrata muy bien la esencia de esta historia, pero seguro que esta no envenena y está exquisita.
    Besos.

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  3. No conocia esta historia y la verdad es que me ha puesto un poco de mala leche pero claro antes las cosas eran asi si o si fuera justa o no la pena se tenian que conformar con lo que le tocara.
    Me encanta como has transformado en receta la esencia de la historia como a mi tambien me repite un poco el cianuro no me podria comer un trocito pero como lo has suprimido me la llevo entera enterita seguro que esta de muerte relenta con la manzana y la salchicha en el relleno uuuuuuuumm.
    Te ha quedado una receta , presentacion y post de 10 points.
    Bicos mil y feliz domingo wapa.

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  4. No conocía lo que nos cuentas, me llevo la receta con tu permiso.

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  5. Desconocía esta historia que Alan Turing, pero la manzana tiene muy buena pinta. Me gusta mucho lo que hoy nos cuentas y propones.

    Saludosssss

    http://con2recetas.blogspot.com.es/

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  6. Me parece una forma genial de honrar a Alan Turin, no sólo contando su historia, desconocida para muchos, sino también elaborando una receta con esos siete ingredientes que incluyen la manzana y las almendras. Seguro que el sabor es espectacular!!. Un besote.
    Aliño con cariño

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  7. que entradsa tan interesante!. la manzana d elujo, que buena!

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  8. Una historia muy interesante, y que te deja un poco de mal humor, la verdad.
    La manzana tiene que estar realmente deliciosa, y el relleno con salchicha es, cuanto menos, desconcertante.
    Muy buena entrada.

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Gracias por tu visita y por tus comentarios.

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