martes, 29 de diciembre de 2015

Reto del calendario diciembre 2015: Pizza Margarita y mi AIG

Tras 24 días sin bloguear, vuelvo. La verdad, han sido unas minivacaciones un poco autoimpuestas en las que he terminado un curso online de programación (no tan estupendamente como esperaba, aunque habiendo aprobado) y el primer borrador de mi primera novela, si me sigues en tuiter o fb, ya lo sabes, porque soy una pesada y no sabía hablar de otra cosa. Pero la entrada de hoy tocaba, porque hoy tocaba reto. Que no sé, por cierto, si voy a seguir con esto de los retos del calendario, todavía no he llegado a una resolución.

Como estoy un poco cansada, hice trampa comprando masa de pizza, y la verdad es que creo que me voy a volver vaga otra vez antes de volver a amasar de nuevo.

Respecto a la pizza Margarita, creo que es la clásica, una especie de celebración de la unificación y la monarquía italianas (la segunda desapareció tras la Segunda Guerra Mundial tras un referéndum): lleva el nombre de la reina Margarita y, si la leyenda es cierta, es la primera en llevar queso. Lo que sí es cierto es que es muy sencilla de hacer y resultona como pocas.

Ingredientes:
  • una base de pizza
  • una bola de mozzarella
  • un vasito de tomate
  • albahaca

Calentamos el horno a 210ºC (en mi caso, a ojo, que es analógico).
Extendemos la masa de pizza y la cubrimos de salsa de tomate, dejando un centímetro de reborde.
Colocamos encima distribuido el queso y espolvoreamos con albahaca.
Horneamos 20 minutos y servimos.

Respecto mi AIG, este año ha sido Blanca, de Menjar a ca la Blanca. Como estaba un poco atareada y me quería acabar la bufanda antes de mandarlo todo, hasta el día 7 del corriente no hizo el envío. En Francia sospecho que están un poco agobiados con los ataques terroristas y entre eso y que en navidad hay más envíos, supongo que lo pasaron por ochenta mil escáneres, y llegó el 23.

¿Y qué es?

  • unas korova cakes, galletitas de choco para endulzarme las meriendas;
  • una bufanda infinita para abrigarme (infinita porque está cerrada y nunca se acaba); la ventaja es que te la enrollas y no te la andas pisando, y es genial, porque está hecha a mano, el color pega con todo (incluida mi cara) y de punto gordo;
  • una taza para empezar bien el día;
  • unos moldes para muffins (¿y a quién le gustan los muffins y madalenas un montón?);
  • la caja donde venía todo;
  • la carta donde lo explico.
Muchas gracias, Blanca, y que sepas que desde ya te sigo.

Dicho esto, os deseo un 2016 maravilloso a todos y lleno de manjares.

sábado, 5 de diciembre de 2015

Ternera en daube

Otro estofado para mi colección, éste del libro del atlas comestible, última receta francesa que hago del libro -por el momento-. ¿Particularidades de este estofado? El marinado de la carne durante una noche, que se hace en fuego y en horno y que reposado está aún mejor. Bueno, eso es una particularidad de cualquier estofado, pero nunca está de más resaltarla. Es de la zona de Provenza.

Ingredientes:
  • una cucharada sopera de enebro
  • una cucharada de pimienta negra en grano
  • 2 dientes de ajo grandecitos
  • sal
  • morcillo de ternera en trozos
  • aceite de oliva
  • tomillo
  • perejil
  • romero
  • un litro de vino tinto
  • harina
  • mantequilla
  • una cebolla marrón
  • una zanahoria
  • una rama de apio
  • un tomate (o pulpa de tomate)
  • beicon en trozos
  • laurel
  • caldo de pollo
  • 100 gr de champiñones laminados
  • perejil picado (para espolvorear)

Majamos en el mortero el enebro, la pimienta, un diente de ajo y la sal y mezclar con aceite de oliva: untamos la carne con esta mezcla.
Ponemos la carne en un bol y la cubrimos con el vino tinto.
Añadimos el romero, el tomillo y perejil y marinamos toda la noche.
Sacamos la carne, la pasamos por harina y en una cazuela que valga también para horno rehogamos la carne en mantequilla unos 5 minutos.
Pochamos en la misma mantequilla (o añadimos un poco, si hiciera falta) y ablandamos la verduras y el beicon.
Devolvemos la carne con el jugo que hayan soltado y el líquido de la marinada y el caldo y dejamos cocer a fuego mínimo durante una hora.
Precalentamos el horno a 180º.
Rehogamos los champiñones en un poco de mantequilla y los echamos sobre el estofado.
Cubrimos la olla con papel de aluminio y cocemos dos horas.
El guiso tiene que quedar espeso, por lo que, si queda caldoso, horneamos destapado media hora.
Como guarnición, admite patatas (que es lo que elegí para el día de la foto), pasta larga o arroz.
Servir con perejil picado espolvoreado.

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