La receta de hoy la saqué de un libro de recetas bistroteras que, como suele pasar, tengo subutilizado una vez la primera inspección. Me puse a mirar los libros y vi varias rescatables.
Lo de la inspiración nizarda lo dice el libro, pero, en general, para una nizarda canónica (niçoise, de Niza, suelen decir los libros) todos las verduras tienen que estar crudas, no valen judías verdes cocidas y otras cosas que se suelen agregar, como suele ocurrir en las ensaladas con apellido. Me apeteció por jugosa, porque las ensaladas con pescado de lata y huevo duro me parecen apetitosas y me salió una ensalada masiva, para comer en bol o plato grande, un poco como esas ensaladas que usan en Estados Unidos, donde XS es casi un emoticón, porque ande o no ande burro grande. Pero le quité cosas, más por pereza que por melindrosa: las alcaparras y la cebolla morada. Pero así se va a quedar en mi fondo de armario.
Lo bonito habría sido un tomate negro, un rojo, uno amarillo y uno verde, pero encontré uno negro (no de los pequeños, que me gustan más), uno en rama y un cherry rojo. Pero apuntado queda, para cuando me toque repetir. Respecto a la anchoa, en vez de usar las de salazón, usé unas que encontré en la tienda que se parecen más a las sardinas en aceite que a los filetes de anchoa al uso, por lo que casi admite esas tres variantes: sardina en aceite, anchoa en aceite o anchoas en salazón; y si me apuras, en vinagre. Omega 3 por un tubo en cualquier caso.
- rúcula
- tomates diferentes (en mi caso, uno negro, un en rama y varios tomates cherry)
- 3 huevos duros
- 1 lata de anchoas
- olivas negras
- picatostes
- aceite de oliva
- vinagre de jerez
Cortamos los tomates y los disponemos en los platos.
Añadimos la rúcula, las olivas, las anchoas, los huevos cortados en cuartos y los picatostes.
Hacemos una vinagreta con el aceite y el vinagre (en proporción 3 a 1) y aliñamos la ensalada.
Servimos.







































