Tengo esto abandonadísimo y no publico nunca, pero sigo teniendo la costumbre de comer a diario y cocinar todos los días, aunque solo sea la cena. Y también la de curiosear, aunque no siempre me satisface el resultado; si bien algunos platos sí son recurrentes o intento que lo sean y para conservarlos debería publicarlos aquí, pero la pereza es más fuerte que la gula y al final tengo que buscarlos cada vez que quiero comerlos. En el pecado llevo la penitencia.
El de hoy se me ocurrió leyendo un libro. Tanto los de La taberna de Kamogawa como las novelas gráficas de La cantina de la medianoche sacaban platos japoneses de diario (porque me niego a creer que los japoneses coman sushi mañana, tarde y noche, sería como creer que los españoles comemos paella -o arroz con cosas- cada día de nuestra vida). Tuve una fijación con este y un plato con cerdo frito y me puse a buscar cómo se hacían. Por fortuna, el programa Oriental y tal sacaba algunos de los platos que quería hacer y la mañana en que hice este plato nos fuimos a la tienda de productos japoneses y me hice con salsas y alcoholes varios. El resto se puede comprar en el súper occidental.
Por cómo se hace la carne vale con un paquete de carpaccio, porque en el original usan un solomillo que hay que congelar y sacar media hora antes para cortarlo en finas láminas (cosa que ya hizo el que envasó el carpaccio, que no tengo yo mucho pulso para cortar carne congelada). De todos modos, con un bistec cortado en tiras (o un par de bistecs, para dos personas) saldría bueno también. Por mi parte le añadiría setas para que tenga más cantidad y variedad. Me gusta mucho cómo queda la patata, entre el mirin (vino dulce), el azúcar y la soja. Esta receta se queda en mi colección, vaya.
- un paquete de carpaccio
- una patata grandecita
- cebolla cortada en juliana
- aceite vegetal (que no sea de oliva, que mata mucho el resto de sabores)
- media medida de salsa de soja
- media medida de mirin (vino dulce de arroz)
- azúcar
- 2 medidas de agua
Pelamos la patata, la cascamos (me gusta más que cortada en cubos) y la ponemos 5 minutos en agua fría.
Cortamos los filetitos de carpaccio en tiras.
Echamos el aceite en el wok y echamos la cebolla en plumas; cuando empiece a ablandarse la sacamos y echamos la carne hasta que cambie de color.
Salpimentamos y añadimos las patatas escurridas y la cebolla.
Mezclamos bien y añadimos la soja, el azúcar y el mirin y mezclamos durante un minuto.
Servimos.
Etiquetas: Carnes, Coquinae mundi, Japón, Wok

1 comentarios:
At 20 de abril de 2026 a las 8:14,
Lola Martínez ha dicho que…
Buenos días Su. Que sorpresa verte por aquí, hacía tiempo que no lo hacías y me he alegrado, la blogosfera se está viniendo de nuevo arriba.
No soy yo de cocina asiática especialmente, pero alguna cosa sí que me como y a lo mejor esta receta me gustaba y todo, si lleva tu visto bueno, eso ya es una garantía y seguro que de calidad.
Un beso.
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