Estudiar filología hispánica y tener un blog de cocina no sólo se nota en plenos exámenes, sino que a veces mi mente calenturienta forja platos con nombres de escritores del Siglo de Oro, como es el caso: empecé diciendo que tenía que hacer un calderón de la barca (que caerá, caerá), y de ahí salté a Lope de Vega: el calambur estaba servido: esca-lope de vega. Pero pensé que por el mismo precio podía incluir a Garcilaso de la Vega, pero no encontraba el ingrediente, hasta que en el supermercado vi la luz: farfalle, que no dejan de ser lacitos. Y así el plato se queda en garci-lazo y esca-lope de vega.
Para que quedara a la vez literario y culinario, decidí ponerle pesto en la base, porque es una vega muy rica y verde y es italiano, siendo que los sonetos (de origen italiano) influyeron mucho a los dos autores (sobre todo a Garcilaso); de hecho, lo de la pasta y la milanesa (en este caso de pollo) también tiene marcada influencia italiana. Pero si no os gusta el pesto, sabed que ambos fueron soldados y podéis cambiar el pesto por salsa de tomate invocando su etapa militar...
- 50 gr de farfalle (pajaritas de pasta)
- pesto de bote
- 1/2 pechuga fileteada
- harina
- 1 huevo
- pan rallado con ajo y perejil
- queso parmesano en polvo
- aceite para freír
- albahaca
- un bote de pesto
Disponemos en 4 platos la harina, el huevo batido, el parmesano en polvo y el pan rallado.
Pasamos el pollo en este orden por la harina, el huevo, el queso y el pan rallado y lo freímos en una sartén con aceite.
Lo escurrimos en papel de cocina.
Untamos el fondo del plato con pesto y encima disponemos las farfalle con un poco de albahaca espolvoreada y el pollo empanado y servimos.

¡¡¡Jajaja, buenísimo en nombre del plato!!!
ResponderSuprimirEs verdad, que a ti te gustan los calambures :) Tengo unos cuantos más esperando que acabe con la cola de recetas para publicar :)
SuprimirHola Su, no dejas de sorprenderme con tu chispa. Lo tuyo es deformación profesional, estudiantil o como lo quieras llamar...que seguro que también a eso le encuentras nombre.
ResponderSuprimirHacía mucho que no te visitaba (ando de cabeza) así que ahora mismo me voy a cotillear lo que has publicado últimamente.
Besines, Carmen
No te preocupes, recuerda que tienes carta blanca para cotillear cuanto quieras ;)
Suprimir¡¡¡Que gracioso, me gusta el nombre del plato!! pero, mas me gustaría comérmelo jajaja...
ResponderSuprimirBesos
Pues no cuesta demasiado, sólo ponerse... Y luego cae en picado.
SuprimirQue bueno como se nota la vena de filólogo :-)
ResponderSuprimirTe ha quedado un plato delicioso.
Un besín.
La verdad, en su simplicidad es una agradable sorpresa. Claro que con el pesto no tengo límites.
SuprimirPues me encanta que estes estudiando filologia hispanica y le pongas estos nombres a los platos ,te ha quedado de lujo y seguro sabia mejor.
ResponderSuprimirBicos mil y feli finde wapa.
Es una manera de comer milanesas sin que sea "otra vez milanesa".
SuprimirDesde luego, que todavia me estoy riendo con la ocurrencia del nombre, genial tanto como el plato, un 10 a la originalidad y a la filologia hispanica.
ResponderSuprimirBesos. Lola
Muchas gracias, a ver si os oyen los catedráticos, no me vendría nada mal que os hicieran caso...
SuprimirSu cielo,vamos muy buena la entrada y la receta de hoy,vaya nombre más excelente le has dado a esta delicia de receta,yo también te doy un 10 en flologia y en tu receta,y en tu humor cielo.
ResponderSuprimirUn besote enorme preciosa y feliz fin de semana.
Jajaja, es que los vicios hay que tratarlos con humor...
SuprimirJajajajaja.. muy oourrente! y encima rico..rico..
ResponderSuprimirUn besote y buen finde!
Y apto para niños, que, salvo el pesto, no sé qué pega le pueden poner...
SuprimirTodo lo que lleva me encanta, así que tiene que estar delicioso.
ResponderSuprimirSaludos
Y el calorcito de la fritura, el queso y el pesto, la verdad es que es muy apetitoso... en su simplicidad.
SuprimirJa, ja,ja,.. pues si que se puede compaginar bien las dos cosas. Ambas, literatura y cocina , son arte :-).
ResponderSuprimirYo estudié geografia e historia y la verdad es que si que dan juego ciertos nombre ya le cambié el nombre hace tiempo a Luis de Gorgonzola y Argote, ja,ja,ja,.
El plato: sensacional, que te voy a decir, todo un arte .
Petons
Te robo lo del gorgonzola, que es el autor que me falta para hacerle receta...
SuprimirJajajaja... qué arte niña!! :)
ResponderSuprimirUn plato tan sencillo, y tan historiado! me ha encantado!
Así se nota que estás estudiando! muy bien! muy bien!
Un beso!
La verdad, cocino más que estudio, pero no se lo digas a nadie ;)
SuprimirTienes un premio! :)
ResponderSuprimirPásate por mi blog!
Un beso!
que entrada mas simpatica y el plato delicioso!
ResponderSuprimirsaluditos.