sábado, 3 de marzo de 2012

Chiles poblanos rellenos de queso Oaxaca

Debo decir que en materia de cocina mexicana el Barbas hace horas extra y suele ser mi cerebro en la sombra, porque conoce los sabores, las texturas y me guía mucho. Y como luego disfruta el resultado y para mí resulta un desafío, los dos nos esmeramos; estos chiles fueron el segundo plato a las quesadillas del otro día.

La receta de hoy obedece a un milagro de intendencia: en primer lugar, porque encontré chiles poblanos frescos (en una de esas semanas de México en El Corte Inglés): el chile poblano, de un precioso color verde oscuro, es el que suele usar para rellenar (como en los chiles en nogada); para cánones mexicanos no pican, pero cada cual tiene sus propios parámetros para el picor. Normalmente lo compramos enlatado.

Respecto al queso oaxaca, lo compré en la Boquería poco menos que de chiripa: le dije a nuestra verdulera habitual (y marchante de productos hispanoamericanos):

- ¿Tenéis queso Oaxaca?

El Barbas me miró:

- Pero mujer, no creo...

La tendera asintió y me llevé uno, si digo el precio los mexicanos se me cachondean. Para el caso: es un queso que va como un ovillo y se le van sacando escamas para cocinarlas; en textura puede recordar al mozzarella, pero, para cocinar, el Barbas recomienda sustituirlo (si no se encuentra) por manchego tierno.

Esta vez las tortillas también son de mi cuñada, pero a mí ya me van saliendo...
Ingredientes:
  • 4 chiles poblanos (o una lata de chiles asados)
  • queso oaxaca
  • huevo
  • aceite para freír
  • salsa de tomate

Si hemos encontrado chiles poblanos de verdad, los asaremos en el horno por los dos lados, los ponemos bajo papel de aluminio mientras se templan y los pelamos, los abrimos por un lado, les quitamos los nervios y las pepitas; si, por el contrario, contamos con una lata, los sacaremos del líquido de conservación, les quitaremos las pepitas y los intentaremos conservar tan enteros como podamos, y pasaremos a hacer el relleno.
Por un costado introducimos el queso (sin que se salga por todos lados) y cerramos la abertura con uno o más palillos.
Separamos la clara y la yema y montamos la clara (sin que llegue a estar a punto de nieve); agregamos la yema y volvemos a batir bien.
Pasamos todos los chiles por el huevo batido y los freímos en aceite caliente hasta que se doren.
Servimos con un poco de salsa de tomate y con unas tortillitas.

8 comentarios:

  1. Donde consigues los chiles poblanos esos, sinceramente no lo he visto nunca. El día que lo haga tengo que probar esto.

    Saludos

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    Respuestas
    1. Generalmente los compro en la boquería enlatados, salvo aquel día que por chiripa los encontré en El Corte Inglés. No son fáciles de encontrar.

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  2. Una receta muy interesante, se ve estupenda.
    Un besín.

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  3. Su preciosa me has dejado con la boca abierta,no conocía los chiles poblanos pero los buscaré,vamos me has tentado habrá que probarlos.
    Feliz fin de semana y un besote enorme.

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  4. Lo que no se encuentre en La Boquería es que no existe, pero tiene un peligro porque ir allí es acabar con más bolsas que manos.
    Teniendo un punto picante seguro que está bueno, habrá que buscar el queso.
    Besos.

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  5. Pero qué cosa más ricaaaa!! me encantan los chiles rellenos de queso! me comía un par de ellos ahorita mismo! :P
    Un beso guapa!

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  6. La mar de rico. Aqui los encuentro enlatados, pero el queso ni de coña. Tendré que buscar un sustituto.

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    Respuestas
    1. Puedes sustituirlo por queso manchego tierno, y según el Barbas funciona...

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Gracias por tu visita y por tus comentarios.

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