Pollo al marsala
Se acabaron las vacaciones y ya estoy de vuelta. Apenas he blogueado, entre que nos quedamos tirados en París 3 días (sí, ya sé que no doy pena a nadie... a mí tampoco) y que hemos estado de visitas familiares. Pero sí he cocinado y sí he hecho I+D, tanto en París como en México. De hecho, la entrada de hoy se debe a una versión que hice de este plato.
En casa de mi suegra tienen servicio doméstico, y apenas tuve ocasión de cocinar. Volviendo de San Miguel de Allende, donde estuvimos en Nochevieja y alrededores, dijo mi suegra que comeríamos milanesas de pollo, y entonces mi imaginación se puso a trabajar, porque ya tenía mono de ponerme a guisar. Le dije que de milanesas nada, pollo al marsala y risotto parmesano. Y entonces mi suegra me echó un piropo enorme: para qué me preocupo, si tengo a la chef... Da gusto esmerarse, ¿no?
La receta la saqué del libro siciliano que me regaló mi padre, y es una receta muy versátil, porque se puede cambiar tanto la carne (admite pollo, ternera blanca o cerdo) como el vino (marsala, oporto, PX... cualquier vino generoso que caramelice). En casa de mis suegros lo hice con oporto, pero el día de la foto lo hice con marsala, como corresponde a una receta siciliana de prosapia. Quedas muy bien y no cuesta nada.

Añadimos el vino generoso y dejamos reducir hasta que se caramelice la salsa.
Servimos con la guarnición elegida (en la foto, macarroncitos).
En casa de mi suegra tienen servicio doméstico, y apenas tuve ocasión de cocinar. Volviendo de San Miguel de Allende, donde estuvimos en Nochevieja y alrededores, dijo mi suegra que comeríamos milanesas de pollo, y entonces mi imaginación se puso a trabajar, porque ya tenía mono de ponerme a guisar. Le dije que de milanesas nada, pollo al marsala y risotto parmesano. Y entonces mi suegra me echó un piropo enorme: para qué me preocupo, si tengo a la chef... Da gusto esmerarse, ¿no?
La receta la saqué del libro siciliano que me regaló mi padre, y es una receta muy versátil, porque se puede cambiar tanto la carne (admite pollo, ternera blanca o cerdo) como el vino (marsala, oporto, PX... cualquier vino generoso que caramelice). En casa de mis suegros lo hice con oporto, pero el día de la foto lo hice con marsala, como corresponde a una receta siciliana de prosapia. Quedas muy bien y no cuesta nada.

Guarniciones posibles: pasta, risotto, verduras al vapor o patatas parmentier...Ingredientes:
- pechugas fileteadas de pollo
- vino marsala
- aceite de oliva
Añadimos el vino generoso y dejamos reducir hasta que se caramelice la salsa.
Servimos con la guarnición elegida (en la foto, macarroncitos).
Un platito rico pero que tiene que ser excelente.
ResponderEliminarSaludos
Bienvenida y no no me das ninguna pena, jajja. Yo tambien quiero quedarme tirada en Paris.
ResponderEliminarQué rica esta recetita.
Un abrazo
Con este vino queda una salsita para chuparse los dedos.
ResponderEliminarBesos.
Que rico y que fácil, me encanta! y no, no me das ninguna pena por quedarte 3 días mas en París, la ciudad que mas me gusta del mundo!. Besos!
ResponderEliminarQue rico tiene que estar este plato.
ResponderEliminarNunca he cocinado con este vino, aunque ya lo he escuchado un montón de veces, así que a ver si me acuerdo un día y lo compro.
Besotes
Su qué bueno se ve este pollo, la presentación estupenda.
ResponderEliminarUna receta estupenda y la salsita muy rica.
ResponderEliminarUn besín.
jose manuel, estupendo para las visitas, créeme.
ResponderEliminarCurra, jaja, yo creo que sólo mis padres estaban preocupados, nosotros tan contentos, dentro de todo.
LA COCINERA DE BETULO, además densita, un acierto sí o sí.
Sofritos y Refritos, un plato muy cumplido. Lo de París estuvo muy bien, la parte de Charles de Gaulle fue menos divertido.
PANDORA, puedes cambiarlo por cualquier vino dulce, que da buen resultado. El oporto es más fácil de encontrar en la tienda.
TRINI ALTEA, es otra de sus ventajas, no plantea grandes problemas para presentarlo.
Dely, no sé por qué he tardado tanto en repetirla, la verdad.