Café escocés
Llevo un mes de lo más zen, intentando disfrutar lo que cocino sin ansias por publicarlo antes de prepararlo. La verdad es que estoy disfrutando platos antiguos que tuvieron su cuarto de hora de gloria (en el mejor de los casos) en el blog y de ahí pasaron al olvido sin remedio; respecto a todos vuestros comentarios (que agradezco muchísimo), prefiero devolveros la visita en vuestras bitácoras y ver lo que hacéis, estoy redescubriendo (por decirlo de alguna forma) el blog y la cocina y me apetece tomármelo con calma, carpe diem.
Hoy traigo un postre que aúna el dulce con el café y el licor de después (algo así como un huevo kinder con moka y relleno de licor). Sé de sobra que el conocido es el irlandés, pero mi madre siempre dijo que el escocés era el bueno, con helado de vainilla. He usado el helado que sobró del postre del menú de Santi Santamaría; lo hice un par de días después del citado menú, pero las instrucciones de mi heladera dicen que los helados caseros, sobre todo si llevan huevo, no deben quedarse más de una semana en el congelador, y dudé entre una tempura helada (que algún día la haré, porque me encanta) y el café escocés. Con la calma, me decanté por lo fácil, y el Barbas (que es quien se lo tomó) anotó la sugerencia del chorrito de Bayleys que vimos en algún lugar de internet pero no recordamos cuál, y por eso no lo citamos (si el autor se da por aludido, que me lo diga, y lo cito en cero coma).
Ingredientes:
Colocamos encima la bola de helado.
Cubrimos todo con un café expreso recién hecho.
Echamos el chorro de baileys y mezclamos bien para tomarlo...
Hoy traigo un postre que aúna el dulce con el café y el licor de después (algo así como un huevo kinder con moka y relleno de licor). Sé de sobra que el conocido es el irlandés, pero mi madre siempre dijo que el escocés era el bueno, con helado de vainilla. He usado el helado que sobró del postre del menú de Santi Santamaría; lo hice un par de días después del citado menú, pero las instrucciones de mi heladera dicen que los helados caseros, sobre todo si llevan huevo, no deben quedarse más de una semana en el congelador, y dudé entre una tempura helada (que algún día la haré, porque me encanta) y el café escocés. Con la calma, me decanté por lo fácil, y el Barbas (que es quien se lo tomó) anotó la sugerencia del chorrito de Bayleys que vimos en algún lugar de internet pero no recordamos cuál, y por eso no lo citamos (si el autor se da por aludido, que me lo diga, y lo cito en cero coma).
Ingredientes:
- 1 taza de café expreso
- 1 chorro de güisqui escocés
- 1 bola de helado de vainilla
- 1 chorrito de Baileys (opcional)
Colocamos encima la bola de helado.
Cubrimos todo con un café expreso recién hecho.
Echamos el chorro de baileys y mezclamos bien para tomarlo...

Maaaadre mía, Su, qué pintaza tiene esa copa y que buena presentación.
ResponderEliminarMe llevo la receta, me parece fácil y riquísima.
un besazo
Qué copa más bonita!! tiene que estar muy rico.
ResponderEliminar¡¡¡ eso es ¡¡¡¡
ResponderEliminarTodo el primer párrafo de esta entrada es más o menos lo que yo quería decir cuando publique esto: http://www.lacocinadeeu.com/2011/02/22-de-febrero-de-2011.html
Por cierto, no tengo heladera ...
Mmmmmh, qué bueno Su, qué bueno bueno.
ResponderEliminarUn besote y disfruta de tu momento zen y de relajación.
La cocina y los blogs, mejor sin prisa y a nuestro ritmo.
Muak
Hola Su, guapa tu
ResponderEliminarpor la combinación de sabores, el postre promete lo suyo, hummm
mil petonets Susanna
Carpe diem, vive el momento, disfrútalo que esto es una diversión no una carrera de obstáculos, no podemos llegar a todo por más que queramos.
ResponderEliminarVale la pena tomarse un respiro con un postre-copa como este con esa bola de helado intentando flotar.
Besos.
Eso es lo que necesito yo, un buen lingotazo de whisky jejej
ResponderEliminarBss
Estoy contigo Su, un blog no tiene que agobiarnos, para nada, y lo de tomárselo con calma es una filosofía perfecta. Y más perfecta si el momento "zen" lo acompañamos con ese delicioso café escoces.
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