jueves, 17 de noviembre de 2011

Involuntario timbal de aleta de ternera con relleno infructuoso

Hace rato que no publico recetas de carne, quizá porque últimamente me repito y no hago apenas novedades. Pero la receta de hoy nace de un desafío no explícito: mi madre me dijo que la carne de aleta tiende a ser sosa; justo miré en mi congelador, y zas, ahí tenía yo aleta de ternera. En casa de mi abuela se ponía, y me parecía, efectivamente, sosa y tiesa. Y ahora tenía al enemigo en casa. Pero me he propuesto hacer las recetas con foto del libro de Arguiñano, ya ves qué tontería, y una de ellas es aleta rellena. Sumemos 2 + 2: con el libro de Argui vamos a hacer la carne más sosa del orbe que, gracias a mi desconocimiento de qué piezas comprar, hiberna en mi congelador.

Una cosa me ha quedado clara: la aleta es como un morcillo venido a menos. Pero me ha recordado otra certeza que yo tenía: Arguiñano puede sacar lo mejor de una pieza sosa como ésta. Y una, con sus instrucciones, también puede.

Ahora viene la explicación del título: yo pensaba hacer una aleta rellena como explica Karlos, pero la cosa se puso farruca cuando, en vez de partir la aleta en dos mitades la dividí en cuatro partes no iguales. Tuve claro que aleta rellena no iba a salir, los filetes no estarían integrados y, como se dice en mi pueblo, adiós Madrid que te quedas sin gente. Hagamos lo que podamos, sin acritud, que decía el otro. Puse el contenido del relleno con toda mi buena fe y lo até sin decir tacos ni maldiciones, lo que da buena muestra de mi grado de resignación. Hice el guisote en mi cocotte (porque era de un día para otro, y así los guisos salen mejor) y al día siguiente me enfrenté de nuevo a la cuestión de cómo presentarlo.

Desaté los hilos y se desglosó. Pensé presentarlo desglosado, lo metí en la cazuela con la salsa triturada, y calentarlo un rato mientras hacía las papas. Y entonces se me ocurrió que, ya que no iban a ser filetes, la forma más digna de presentarlo era en timbal, es decir, poniendo las capas una encima de otra. Y entonces hice la segunda operación heterodoxa en caso de querer hacer una aleta rellena canónica: la corté en caliente. Pero no con un cuchillo, sino con unas tijeras. En bloques, que apilé en los platos, regué con la salsa y acompañé con las onduladas caseras.

No pensaba hacer un timbal (por eso es involuntario) y rellenar la aleta ha sido infructuoso, pero la aleta y el relleno coexisitían y tenía que presentarlo... ¿O voy a dejar una receta nueva sin publicar?

Uno de los problemas de que no salga es que no puedes controlar tanto el acabado de la foto...
Ingredientes:
  • 1 aleta de ternera
  • 1 lata de pimientos del piquillo
  • 2 huevos
  • lonchas de beicon
  • queso en lonchas
  • cebolla
  • zanahoria
  • tomate triturado
  • ajo
  • vino blanco
  • pimienta negra
  • aceite de oliva
  • 1 pastilla (o cacito) de caldo de carne
  • perejil

Con los huevos, el perejil y un poco de sal hacemos una tortilla francesa.
Abrimos la aleta; si queremos hacer una aleta rellena al uso, en dos partes iguales; si queremos hacer un timbal, en cuatro.
En una mitad de la carne ponemos el pimiento, la tortilla, el beicon y el queso, enrollamos y atamos con hilo de bramante.
Doramos la aleta en una cazuela con aceite, y añadimos las verduras, que rehogamos brevemente.
Vertemos el vino blanco, el agua y el cacito de caldo (o directamente caldo, si lo preferimos), tapamos y cocemos 40 minutos.
Al día siguiente trituramos la salsa con la batidora; si la aleta estuviera bien montada, la filetearíamos; pero como no fue el caso, cortamos el hilo y calentamos.
Pelamos una patata y con la mandolina la cortamos con forma de onduladas; las freímos y escurrimos sobre papel de cocina..
Calentamos el contenido de la cazuela y servimos formando un timbal con la carne, el pimiento, la tortilla y el beicon (el queso se funde, lo que da sabor y suavidad a la carne) y de nuevo la carne, la salsa y las onduladas.

10 comentarios:

  1. bueno, tomo nota. no debo comprar aleta de ternera nunca.
    al final te ha quedado resultona la receta, no? jajaja, yo me lo comería.
    besos!
    www.recetasparamarcianos.blogspot.com

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  2. Hola Su, guapa tu
    je,je, que divertida eres, como me he reido, ya te inmaginava allí peleandote con el pobre trozo de carne,...je,je

    la verdad es que el resultado a salido de 10, pues como muy bien dices este tipo de plastos reposados ganan un montón, seguro que voló

    Yo si compro aleta de ternera y me queda jugosita, un dia de estos te pongo mi versión

    mil petonets Susanna

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  3. jajajajjaja, qué buena eres!!!!!! Yo tampoco sé nunca qué parte comprar, normalmente le cuento mi vida al carnicero y él me aconseja. Besicos.

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  4. Tiene buena pinta que es lo importante.

    Saludos

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  5. jajaja, que bueno... pués seguro que estaba bien rico tras el reposo!! lo de las fotos es que a veces es complicado, verdad? un besito guapa y la historia es de 10!

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  6. jajajaja.. bueno.. bueno.... la pinta es espectacular querida, y esa salsita.. ummmmmm....

    Un besote!

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  7. Su,al final tiene muy buena presencia y la salsita termina el plato.
    Un besito enorme preciosa.

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  8. Es un buen trozo de carne para rellenar, o mejor aún para hacerle un tuneo como el tuyo, anda que no ha de estar bueno ni nada, eres una artista.
    Besos.

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  9. nunca he utilizado esta carne en la cocina,tiene muy buena pinta y esa salsita!
    un saludo.
    http://conaromaacaserito.blogspot.com/

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  10. Pues aún siendo involutaris te ha quedado estupendo tiene que estar muy rico
    besos
    http://mipasioncocinar.blogspot.com

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Gracias por tu visita y por tus comentarios.

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