Fajitas amoladas
Le enseñé al Barbas la receta de Julius que quería hacer de fajitas, y me puso un careto de huy, no sé yo. Pero digamos que negocié lo que le poníamos y le quitábamos, y al final quedaron unas fajitas que ni son fajitas de verdad ni pollo con mole. Sin embargo, le ha gustado mucho: el mole hace de adobo y da sabor sin napar el plato entero. En sentido estricto no es mexicano (o es una innovación), pero es una manera de variar el contenido de las fajitas. Además, como lo hago en el wok, tiene ese punto de mestizaje (siempre hago las fajitas en wok, pero bueno). Y si os preguntáis dónde está el picante, el mole se hace con varios chiles, salvo que seáis muy forofos no hace falta añadir más.
Lo de amoladas es uno de esos juegos de palabras que tanto me gusta poner en mis recetas: amolar es incordiar o dañar, y como por un lado me salgo de las típicas fajitas y como por otro les pongo mole, me pareció un nombre más que adecuado.
- 1 pechuga de pollo
- 1 pimiento amarillo
- 1/2 cebolla
- 2 cucharadas de mole poblano en conserva
- 6 cucharadas de agua
- 6 tortillas de maíz
- aceite de oliva (o manteca de cerdo)
- 1 cacito o pastilla de caldo
Preparamos el mole disolviéndolo en el agua (3 cucharadas de agua por cada una de mole) en un cazo a fuego medio durante 2 minutos.
Apagamos el fuego y reservamos.
Cortamos el pollo en tacos, el pimiento a lo largo (prescindiendo de las semillas) y la cebolla en radialmente en ocho partes (esto facilita que se vayan separando las capas).
Echamos el aceite (o la manteca de cerdo) en el wok, lo calentamos y doramos el pollo.
Agregamos el pimiento y la cebolla hasta que ésta se ponga transparente.
Echamos el mole del cazo y el cazo de caldo de pollo y mezclamos bien para que se mezclen los sabores.
Envolvemos las tortillas en un trapo de cocina y calentamos un minuto en el microondas y las conservamos en el tortillero (vale una manopla de cocina, si no tenéis tortillero).
Servimos el contenido del wok en un plato y lo acompañamos con las tortillas.
Maridaje recomendado: una cerveza bien fria.

DELICIOSAS ME GUSTA EL NOMBRE.BESOS
ResponderEliminarUmmm que ricuraaa seguro estadan de rexupete..
ResponderEliminarBicos mil y feli finde wapa.
Es verdad que el mole ya tiene suficiente sabor picante, aunque cuando lo pruebas gusta, al menos a mi. Tengo una receta con mole pendiente de publicar.
ResponderEliminarEstas "fajitas amoladas" se ven muy ricas.
Besos.
Se ve el plato sabroso, que bueno.
ResponderEliminarSaludos
Lo curioso, dicho como mexicano, es que el mole fue apenas un adobo. En México se suelen napar de forma casi exagerada los guisos. Pero dado que esto no era un guiso, sino un asado, a Su le salió una cosa absolutamente original.
ResponderEliminarMe gusta mucho la comida mejicana y esta tiene una pinta deliciosa.
ResponderEliminarPor cierto en mi blog hay algo para ti.
Besos
Pues suenan de maravilla! Me apasiona el mole y las fajitas, así que cualquier combinación de ambas me tiene que fascinar! Gracias!
ResponderEliminar